La pelea comercial con Brasil devino en un nuevo capítulo: la batalla del langostino. Sucede que mientras aquí el ministro de Agricultura, Norberto Yauhar, informó que había logrado abrir las exportaciones de ese producto hacia el vecino país, allí hay sectores del propio gobierno que ponen en duda esa habilitación.
La pelea comercial con Brasil devino en un nuevo capítulo: la batalla del langostino. Sucede que mientras aquí el ministro de Agricultura, Norberto Yauhar, informó que había logrado abrir las exportaciones de ese producto hacia el vecino país, allí hay sectores del propio gobierno que ponen en duda esa habilitación.
Hay una gran confusión. Yauhar se reunió la semana pasada con empresarios y les informó que finalmente podrían vender a Brasil el langostino congelado en tierra. “El acuerdo se refiere a productos premium que Brasil requiere”, afirmó el ministro, dejando en claro que “mediante el establecimiento de precios mínimos, el objetivo no es competir con los productos locales sino ser complementarios en su mercado interno”.
El acuerdo fue firmado por el ministro brasileño de Pesca, Marcelo Crivella, a principios de mes, aunque solamente para los langostinos de mayor tamaño. De todos modos, y ante la dura reacción de la poderosa industria criadora de camarones del norte brasileño, su par de Comercio, Fernando Pimentel, anunció después que esas importaciones serían suspendidas.
Ayer, la cartera pesquera brasileña pareció dar marcha atrás al informar que “la importación de camarón (sic) proveniente de la Argentina no está liberada”. Pero aquí voceros de Agricultura ratificaban que el comercio de “langostino” estaba habilitado . La pertenencia de ambos crustáceos a la misma familia colaboraba a que nadie supiera qué sucedía realmente.
N. de la R. FNM: Desde esta página veníamos advirtiendo que pese a la versión del Ministerio de Agricultura , Ganadería y Pesca informando del logro obtenido en la misión a Brasil, debíamos ser cuidadosos y manejarnos con profesionalismo. La Cámara de criadores de langostinos no iban a permitir fácilmente el ingreso de nuestro langostino. La historia de langostino gourmet o Premium no resiste mucho análisis y advertimos que los precios mínimos de importación en Brasil iban a malograr el supuesto acuerdo, del cual a la fecha no fue publicado el documento firmado.
También advertimos que los pescadores iban a querer descontar a cuenta de las hipotéticas ventas de langostino a precios altísimos para el valor real de mercado, subiendo el valor de la materia prima. Lamentablemente hubo empresarios que daban por descontado haber logrado el negocio sin reparar que a la fecha ninguna empresa argentina ha recibido la autorización de DIPOA (Autoridad Brasileña que autoriza el ingreso de los productos pesqueros a Brasil)para producto langostino, ni su etiquetado.
Reiteramos que para negociar con Brasil debemos manejarnos inteligentemente y en manos de profesionales, y no malograr este excelente negocio.
21/08/12
IECO CLARIN.COM
