El deshielo del Ártico coloca a los osos blancos en una incómoda situación de cara a su futuro inmediato.
El deshielo del Ártico coloca a los osos blancos en una incómoda situación de cara a su futuro inmediato.
Las previsiones sobre el deshielo del Ártico (en el Polo Norte) son lisa y llanamente desalentadoras. Tanto que, según un informe elaborado por el Instituto Geológico de EEUU, los osos polares podrían desaparecer de su hábitat natural hacia mediados de siglo. Dicho de otra manera: sólo se los vería en los zoológicos (entre ellos, el de Buenos Aires, si es que logra su reproducción en cautiverio).
Todo parece indicar que el destino de esta especie es más preocupante de lo se creía, ya que el hielo del Ártico desaparece en forma acelerada. Así, los cerca de 16.000 osos blancos que habitan el extremo norte del globo ven cómo se derriten las plataformas de hielo que utilizan para posicionarse en la caza de las focas que constituyen su principal alimento.
“Hay una relación directa entre el deshielo y el bienestar de los osos”, afirmó Steve Amstrup, uno de los científicos responsables del informe. Y es que si el hielo desaparece, los osos se verán obligados a cazar en tierra, donde son menos diestros. Ello afectaría a las crías y a las hembras, que no podrían reproducirse.
Consultado por Hoy, el biólogo marino Juan Carlos Fetisso explicó: “El calentamiento global es un problema mundial que afectará a los hombres y a los animales por igual; pero en el caso de esos osos el hielo es fundamental para su supervivencia, ya que ahí cazan y se reproducen”.
Cabe señalar que según un informe de la expedición española Polaris, que ha estudiado esa región durante un mes, el hielo del Ártico disminuyó un 40% en los últimos 30 años y presenta el mayor desgaste desde 1979.
El Ártico perdió nada menos que 240.000 kilómetros cuadrados de hielo desde 2005, según el estudio realizado por los investigadores españoles que, el jueves último, advirtieron sobre la suerte (o en rigor de verdad, la desdicha) que correrán los ecosistemas y, en especial, los osos que parecen amigables pero que son, en verdad, feroces.
17/09/07
HOY
