Un fallo judicial de 2008 prohíbe pescar a los pescadores artesanales de Bahía San Blas y Los Pocitos. La Dirección de Pesca de la Provincia de Buenos Aires busca revertir esa situación. Se presentó un informe resaltando la importancia socioeconómica de la actividad en esta zona.
Un fallo judicial de 2008 prohíbe pescar a los pescadores artesanales de Bahía San Blas y Los Pocitos. La Dirección de Pesca de la Provincia de Buenos Aires busca revertir esa situación. Se presentó un informe resaltando la importancia socioeconómica de la actividad en esta zona.
Hace más de cien años, una colonia de pescadores artesanales se instaló y fundó Bahía San Blas. Pero a través de los años, el desarrollo económico llegó de la mano del turismo relacionado a la pesca deportiva. Esto derivó, una vez más, en la destrucción del patrimonio cultural intangible en pos del crecimiento económico. Hoy los pescadores artesanales tienen prohibido pescar en la Bahía. La Dirección de Pesca de la Provincia de Buenos Aires ha elaborado un informe a través del cual se intenta restablecer el derecho histórico de los pescadores.
La Dirección de Pesca de la Provincia de Buenos Aires emitió el Informe Nº 23, a través del cual se solicita tener en consideración la importancia, fundamentalmente social, del sector artesanal, para permitir la pesca estacional en Bahía San Blas, específicamente en Bahía Anegada. Los argumentos que se exponen son el carácter histórico fundacional de la colonia de pescadores artesanales, el desarrollo sustentable de la actividad y la escasa participación de las 16 embarcaciones intervinientes en la captura total del país.
Bahía San Blas fue fundada hace más de 100 años con el establecimiento en el lugar de una colonia de pescadores artesanales. A partir de la década del 60 comenzó a desarrollarse incipientemente el turismo vinculado a la pesca deportiva. Esta actividad fue incrementando su importancia progresivamente hasta convertirse en un fuerte componente de la economía regional.
El peso económico del sector turístico colocó en una situación de extinción a la pesca artesanal, impidiendo su práctica, siquiera unos meses al año, mediante un fallo judicial muy cuestionado por la precariedad y falta de seriedad de los argumentos esgrimidos. Pero la falta de sustento científico del fallo, que llegó hasta la Corte Suprema de Justicia, no impidió que se prohibiera a los pescadores históricos de la Bahía continuar con su actividad.
La zona de la discordia es la Bahía Anegada, que se encuentra ubicada al sur de la provincia de Buenos Aires. Posee rasgos naturales que le confieren un alto valor ecológico y elevada complejidad ambiental, motivo por el cual en 1987 se creó la Reserva Faunística Natural Integral Provincial Bahía Anegada –Ley 10.492– que comprende 7.386 hectáreas. En el año 2001, a través de la Ley 12.788, la reserva cambia su estatus al de Uso Múltiple y abarca todas las aguas de la bahía.
Pero además de su importancia natural, la bahía posee una gran relevancia socioeconómica y productiva a nivel regional. Tal es así que históricamente ha sido la base del sustento de varias pesquerías artesanales y deportivas, así como del desarrollo turístico basado en esta última actividad. En el ámbito de Bahía Anegada se destacan tres núcleos de desarrollo de pesca artesanal: uno al norte denominado Riacho Azul, y dos al sur en las localidades de Los Pocitos y Bahía San Blas.
La pesquería artesanal en San Blas y Los Pocitos tiene un carácter fuertemente estacional ya que su actividad no se extiende por más de dos meses. El arte de pesca utilizado es la red agallera de fondo, un arte pasivo y altamente selectivo, según sostienen los biólogos que elaboraron el informe. La pesca es dirigida directamente a una única especie, el gatuzo; y esto, afirman, se comprobó no sólo con el análisis de partes de pesca sino también mediante los muestreos a bordo y los de desembarque, donde se pudo verificar que las redes capturaron un escaso número de peces de otras especies. Las distribuciones de tallas de los ejemplares de gatuzo desembarcados indicaron que la pesquería concentra su esfuerzo sobre la fracción adulta de la población, que sólo estaría presente en el área en el período en que se practica la pesca.
Pero a pesar de que la actividad se desarrolla en forma sustentable, en los últimos años el uso compartido de los recursos pesqueros entre la pesca deportiva y la artesanal, generó conflictos entre los pobladores locales, que fueron resueltos de diversas formas en diferentes instancias judiciales. En la actualidad y a partir de 2008, un fallo estableció la prohibición para ejercer la pesca artesanal en el ámbito de la Reserva Bahía San Blas.
Desde la Dirección de Pesca se sostiene que en el proceso de desarrollo de ambas actividades, hubo marcadas disidencias aunque también acuerdos de los actores sociales locales, como aquellos orientados a minimizar las interferencias entre ambos tipos de pesca.
En lo referente al marco regulatorio por el cual la Autoridad Provincial en materia de pesca propició el ordenamiento y manejo de las pesquerías artesanales de esta región, aseguran los técnicos de la provincia, es importante repasar que “a partir del año 2002 se comenzó a trabajar con permisos pautados en cuanto a zonas de pesca, temporadas acotadas entre octubre y diciembre de cada año y también en lo referente a artes de pesca. Ello de común acuerdo entre los actores institucionales y los pescadores, a los efectos de minimizar las interferencias y para el desarrollo de una pesca sustentable. De este modo cada permisionario asume la responsabilidad de elaborar y presentar ante la autoridad competente el parte de pesca correspondiente a cada marea indicando las capturas concretadas y demás detalles de interés, que describen la operatoria pesquera”.
En el informe los biólogos destacan la baja participación de esta pesquería artesanal en la estadística nacional, ya que los desembarques totales de Bahía Anegada no superan en promedio el 2 por ciento de lo declarado para esta especie en la Argentina. Sin embargo resaltan que esta pequeña porción de la captura total tiene una incidencia social muy importante, dado que sostiene buena parte de la economía anual de los pobladores de Los Pocitos y representa un importante ingreso para los pescadores artesanales de San Blas.
14/10/09
REVISTA PUERTO

