Barcos militares de ambos bandos intercambiaron varios cañonazos en el Mar Amarillo.
Barcos militares de ambos bandos intercambiaron varios cañonazos en el Mar Amarillo.
En el primer choque naval en siete años entre las dos Coreas, barcos militares de ambos bandos se enfrentaron ayer a cañonazos en las conflictivas aguas del Mar Amarillo, lo que dejó al Norte y al Sur una vez más al borde del conflicto.
El breve enfrentamiento, que no habría dejado muertos, estalló una semana antes de la llegada a Seúl del presidente norteamericano, Barack Obama, lo que ha despertado sospechas de que el régimen comunista quiera aumentar la tensión para obtener una ventaja en las negociaciones sobre su plan nuclear.
El choque armado tuvo lugar a las 11.27 en la línea fronteriza del Mar Amarillo, área disputada entre ambos países donde en el pasado reciente se registraron varios enfrentamientos. Corea del Norte consideró una "grave provocación armada" este suceso, mientras que su vecino del Sur lo calificó de "intrusión marítima" y llamó a su ejército a reaccionar con firmeza, pero también con calma, "para que la situación no se deteriore".
Según la versión de Seúl, un patrullero norcoreano se adentró más de un kilómetro en aguas de Corea del Sur y, al avistarlo, un barco surcoreano hizo varios disparos de advertencia, a los que el buque norcoreano respondió "atacando directamente".
En una versión diferente, el régimen de Pyongyang afirmó que el patrullero volvía de una misión de reconocimiento cuando "un grupo de barcos de guerra" surcoreanos lo alcanzó y "perpetró la grave provocación de dispararle", informó la agencia oficial KCNA. Corea del Norte reclamó a su rival que se disculpara por la "provocación".
El buque surcoreano fue alcanzado por cerca de 15 disparos, mientras que, según Seúl, el barco norcoreano regresó a sus aguas "envuelto en llamas". El canal surcoreano YTN informó que un oficial enemigo resultó muerto, lo que no fue confirmado por las fuerzas armadas de Seúl.
Un vocero militar surcoreano dijo que su gobierno lamenta el incidente y precisó que ambos barcos estaban a unos tres kilómetros de distancia cuando comenzó el enfrentamiento, que duró cerca de dos minutos.
En tanto, el responsable de Inteligencia y Operaciones del Estado Mayor de Corea del Sur, Lee Ki-shik, expresó su "protesta" por la "intrusión" y dijo que el ejército está "totalmente preparado" para responder "a otras provocaciones".
Para algunos analistas, el enfrentamiento de ayer podría ser una prueba de fuerza de Corea del Norte ante la visita de Obama a Seúl el 18 del actual, en una gira por Asia.
"Fue una provocación internacional por parte de Corea del Norte para llamar la atención antes de la visita de Obama", señaló Shin Yul, politicólogo de la Universidad Myongji de Seúl.
No obstante, un oficial de Defensa surcoreano, que solicitó anonimato, indicó que no se descarta que fuera "una refriega accidental", según la agencia surcoreana Yonhap.
Enviado de EE.UU.
El choque de ayer se produjo en medio de la expectativa por el posible inicio de un diálogo entre Estados Unidos y el régimen norcoreano, que se ha mostrado dispuesto a reabrir las negociaciones sobre su desnuclearización.
Está previsto que el enviado especial de Washington para Corea del Norte, Stephen Bosworth, viaje a Pyongyang antes de fin de año para iniciar esos contactos.
Tras el incidente de ayer, la Casa Blanca lanzó una advertencia al hermético régimen de Kim Jong-il. "Les diría a los norcoreanos que esperamos que no haya más acciones en el Mar Amarillo que puedan ser vistas como una escalada", dijo el vocero de Obama, Robert Gibbs.
Por su parte, el secretario general de las Naciones Unidas (ONU), el surcoreano Ban Ki-moon, pidió cautela: "Este incidente evidencia la necesidad de resolver todos los problemas todavía existentes, por el diálogo y de manera pacífica".
Según la agencia Yonhap, en lo que va de 2009 Corea del Norte ha cruzado la línea fronteriza marítima en 22 ocasiones, pero ésta es la primera vez que hay un intercambio de disparos desde 2002.
En junio de aquel año, barcos de guerra norcoreanos dispararon contra buques de Corea del Sur y causaron cuatro muertos surcoreanos, en un suceso por el que posteriormente Pyongyang se disculpó. Tres años antes, en 1999, se había producido otro enfrentamiento, que acabó con el hundimiento de un barco de Pyongyang y la muerte de unos 17 marinos.
La Línea del Límite del Norte (NLL), la marca fronteriza en el Mar Amarillo, fue unilateralmente establecida por las tropas de la ONU lideradas por Estados Unidos al término de la Guerra de Corea (1950-1953). Pyongyang, sin embargo, no la reconoce y alega que la frontera real está más al Sur.
Las relaciones entre las dos Coreas, que técnicamente aún siguen en guerra, se han deteriorado desde febrero de 2008, con la llegada al poder en Seúl del presidente Lee Myung-bak, un conservador partidario de una posición intransigente respecto de su vecino del Norte. Agencias AFP, AP, EFE y Reuters
11/11/09
LA NACION
