Un alga japonesa en la costa patagónica

Profesionales del CENPAT publicaron un trabajo sobre el tema en la revista Ciencia Hoy.

Profesionales del CENPAT publicaron un trabajo sobre el tema en la revista Ciencia Hoy.

“En diciembre de 1992, a varios metros de profundidad y adheridos a los pilotes del muelle Alte Storni, se observaron algunos ejemplares de un alga de gran tamaño no registrada entre la flora marina argentina.

Se trataba de Undaria pinnatifida, una especie originaria de las costas de Japón, que arribó presumiblemente en forma accidental, trasladada por barcos. Progresivamente esta especie se fue dispersando a lo largo de las costas de la Patagonia Argentina, con indeseables efectos ambientales, sociales y económicos”. Así comienza una nota que publicaron en el Vol 18, Número 107, de la Revista Ciencia Hoy (Oct-Nov.2008) las doctoras Evangelina Schwindt y Graciela Casas del CENPAT-CONICET.

El trabajo, desplegado en varias páginas de la reconocida publicación, está ilustrado con excelentes fotografías y gráficos.

Las autoras abordan la Adaptación de Undaria a diversas condiciones ambientales, a la temperatura, salinidad, luz, y la dispersión mundial que se registra. En este último aspecto, entre otros conceptos, señalan que “paralelamente a su dispersión dentro de los límites del golfo Nuevo, las poblaciones aumentaron su densidad y esto podría haber generado un Area desde la cual la especie se pudiera propagar en forma de esporas, fragmentos, etc. Es así como podría haberse dispersado a otras localidades portuarias hacia el sur de la provincia del Chubut, doce años después también llegó a Puerto Deseado, provincia de Santa Cruz, distante unos 760 kms. hacia el sur”.

Schwindt y Casas, que se desempeñan en el Area de Biología Marina y Recursos Acuáticos del CENPAT, agregan:” la facilidad de dispersión de Undaria por el mundo podría deberse a la capacidad de latencia que poseen sus estructuras reproductivas microscópicas, las cuales pueden permanecer en ese estado por varios meses. Esta condición podría haber favorecido su resistencia durante el transporte dentro de los tanques de agua de lastre de las embarcaciones”.

Las investigadores también indagan sobre el impacto ambiental que produce, destacando que “desde la introducción de Undaria en golfo Nuevo, el paisaje submarino ha cambiado dramáticamente. Undaria ha demostrado poseer la capacidad de localizar tanto sustratos artificiales (barcos hundidos, boyas, pontones, redes, cuerdas y pilotes), como arrecifes naturales”. Las autoras además, se refieren al impacto económico que ha causado y provoca esta especie introducida, refiriéndose por último a las embarcaciones y el agua de lastre. La nota se completa con un glosario sobre términos utilizados y se sugieren lecturas sobre el tema.

13/11/08
EL CHUBUT

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