La jibia devora a la merluza (Chile)

La jibia devora a la merluza (Chile)

Cinco periodistas de diversos medios de comunicación acompañados por el gerente general de la Sociedad Nacional de Pesca (Sonapesca), Héctor Bacigalupo, se embarcaron el viernes pasado para participar en una jornada de faenas pesqueras.

Cinco periodistas de diversos medios de comunicación acompañados por el gerente general de la Sociedad Nacional de Pesca (Sonapesca), Héctor Bacigalupo, se embarcaron el viernes pasado para participar en una jornada de faenas pesqueras.

Al mando del capitán Jaime Acuña, el zarpe en el Biomar V de la empresa Bío Bío, se inició pasado el mediodía, luego de que el gerente de Operaciones de Flota, Frank Stengel, les deseara "una feliz marea".

Después de tres horas de navegación y a más de veinte millas de la costa, cuando el fuerte balanceo del barco comenzaba a afectarlos, los reporteros pudieron captar con sus lentes el lento proceso de calar las redes.

Media hora después, la tripulación, trabajando a una sola voz, recogió las mallas esperando conseguir un cargamento de merluzas (Merluccius australis).

De acuerdo con lo informado por la Sonapesca, ya enganchadas en las alas de la red, colgaban algunas jibias. Al recuperar el copo, la visión era dantesca: todo su contenido era de seres de largos tentáculos y cuerpos gordos y viscosos, que seguían devorándose unos a otros. De las merluzas, sólo quedaban trozos y cabezas.

Bacigalupo explicó a los reporteros que las jibias (Dosidicus gigas)  llegaron a Chile hace cinco años, en una lengua de agua tibia. Al descubrir la abundancia de merluza, se reprodujeron con rapidez y se comieron cinco veces su tamaño, unas 230 mil t de pescado anual, según mediciones de la Universidad de Concepción. El océano bajó su temperatura, pero las jibias se adecuaron y siguieron devorando peces. La merluza se refugió en las profundidades, en un entorno bajo la Capa Mínima de Oxígeno, pero la jibia la siguió adaptándose a las nuevas condiciones.

El barco inició el regreso con las bodegas sin merluza. Los reporteros constataron que la jibia ha contribuido a hacer aún más difícil el trabajo de los hombres de mar.

12/11/08
PESCA AL DIA- CHILE

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