(FNM) El gobierno de la ciudad de Tokio iniciará esfuerzos en el corriente año, para estimular a los grandes barcos fondeados en la bahía de Tokio, a apagar sus motores, en un intento por eliminar la emisión de dióxido de carbono y gases contaminantes.
(FNM) El gobierno de la ciudad de Tokio iniciará esfuerzos en el corriente año, para estimular a los grandes barcos fondeados en la bahía de Tokio, a apagar sus motores, en un intento por eliminar la emisión de dióxido de carbono y gases contaminantes.
Los buques fondeados mantienen normalmente sus motores en marcha para asegurar energía suficiente para las necesidades de a bordo (sistemas de iluminación, aire acondicionado, etc).
El gobierno municipal planea ahora proveer dicha alimentación desde tierra.
Existen recomendaciones para que todos los ómnibus en tránsito en rutas regulares de todo el país, detengan sus motores mientras esperan que los semáforos les den paso. En Tokio, se anima a los conductores a que sigan el ejemplo. Pero la medida no se aplica a los buques.
La provisión de energía para buques fondeados se ha convertido en uno de los objetivos del plan de gobierno, que procura reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, de acuerdo con las previsiones del Protocolo de Kyoto.
El gobierno de la ciudad se propone comenzar a proporcionar energía a los buques -con cargo-, a partir de 2011. Para ello planea comenzar este año la construcción de una planta de transmisión en el muelle Hinode, en el distrito de Minato.
La provisión de energía desde tierra estará inicialmente restringida a buques de cabotaje (de bandera nacional), tales como cargueros, grandes transbordadores y buques de turismo local, que consumen grandes cantidades de energía. Caen bajo esta categoría, unas 4.000 embarcaciones al año.
De acuerdo con la autoridad portuaria, cada año ingresan a la Bahía de Tokio, alrededor de 25.000 barcos de cabotaje, y cerca de 6.5000 de bandera extranjera. Los buques dejan frecuentemente sus máquinas en marcha mientras están fondeados para generar electricidad.
Esta práctica genera la emisión de grandes volúmenes de CO2, así como producción de lluvia ácida, generada por el uso de combustibles con altos contenidos de azufre. También se libera óxido nitroso, una de las sustancias causantes del “smog”.
Mediciones efectuadas indican que las concentraciones de óxidos de nitrógeno y otros contaminantes aéreos en la Bahía de Tokio han resultado entre un 20 y 30% superiores a las del promedio de los 23 barrios de esa ciudad capital.
El gobierno está investigando los efectos del futuro cambio, y efectuando pruebas al respecto. También se analiza el posible otorgamiento de subsidios a los buques, para la adquisición del equipamiento necesario para la recepción de energía provista desde tierra.
Los cálculos del ministerio de Transporte indican que si los barcos de cabotaje detuvieran sus motores en la zona portuaria, las emisiones de CO2 se reducirían en un millón de toneladas anuales, cerca de la mitad de lo que se genera actualmente. Este cálculo incluye la producción en tierra destinada a la alimentación de los barcos fondeados.
La adopción de este tipo de medidas, ya ha comenzado también en otras latitudes. El gobierno de la ciudad de Los Ángeles, ya está proveyendo energía desde tierra a los grandes buques portacontenedores y de otros tipos fondeados en la Bahía de Los Ángeles.
(Traducido por NUESTROMAR de Daily Yomiuri y Maritime News; 12/01/09)
13/01/09
NUESTROMAR
