No obstante las excepcionales condiciones externas, éstas se topan contra la vergonzosa manipulación de los índices de precios, la indisimulable crisis energética, la voraz política de retenciones para hacer "caja".
No obstante las excepcionales condiciones externas, éstas se topan contra la vergonzosa manipulación de los índices de precios, la indisimulable crisis energética, la voraz política de retenciones para hacer "caja".
La palabra de moda es "desacople", que, en realidad, encierra un concepto que podría explicarse del siguiente modo: si la economía de los Estados Unidos entra en recesión, las consecuencias para el resto del mundo en esta ocasión no serían tan graves. Lo contrario de aquello que decía "que si Estados Unidos estornuda el mundo se resfría".
Es importante advertir que en el resto del mundo están las economías emergentes, como la Argentina; la pregunta sería en qué medida afectaría la recesión en los Estados Unidos a la economía argentina o, en otras palabras, si nuestro país podría "desacoplarse" de los efectos de la recesión de la primera potencia.
A pesar de su retroceso, Estados Unidos sigue significando 12% de la economía mundial, pero las condiciones han cambiado para hacer que las crisis recurrentes sean menos impactantes en algunos países. Esto se debe a que las dos grandes locomotoras que hoy empujan la economía mundial, esto es, China y la India, siguen manteniendo previsiones de crecimiento muy elevadas; sólo en el primer caso se estima que el crecimiento de 11% en caso de recesión en los Estados Unidos podría atenuarse hasta 9,5%, es decir, seguiría siendo espectacular.
Otro factor es que sólo 10% de las exportaciones de la Argentina tiene como destino a los Estados Unidos y que la demanda de alimentos, commodities mantendría su ya elevado precio, lo que beneficiaría a nuestro país. Si a esto agregamos la perspectiva de desarrollo de los biocombustibles, el panorama es para continuar en el optimismo que hoy impulsa a la economía argentina.
No obstante, algunos nubarrones acechan esta visión y, una vez más, lamentablemente, se deben a malas políticas internas que no aprovechan las excepcionales condiciones externas.
Entre ellas, vale la pena mencionar la vergonzosa manipulación de los índices de precios a través del INDEC que genera pérdida de credibilidad y confianza interna y externa; también, la indisimulable crisis energética que frena la posibilidad de crecimiento sostenido en el mediano plazo y la voraz política de retenciones para hacer "caja" para un gobierno que maneja los subsidios con criterio puramente político y clientelar despreciando la calidad institucional que debe regir en toda democracia seria.
En conclusión, tenemos condiciones todavía altamente favorables en el contexto internacional, aun a pesar de la probable recesión norteamericana, pero somos vulnerables por la poca seriedad financiera y por la baja calidad institucional en la gestión gubernamental.
Es necesario reaccionar para no perder la oportunidad, y esto sólo puede hacerse si se fortalece la oposición que equilibre y controle el poder.
Escribe Dr. Federico Storani
Ex ministro de Interior. Profesor titular de la cátedra de Derecho Político en la Universidad Nacional de La Plata.
28/02/08
Ámbito del Comercio Exterior
ÁMBITO FINANCIERO
