Mientras el rescate de la tercera víctima del accidente del helicóptero se suspende por mal tiempo, amplían la zona de búsqueda del avión etíope accidentado.
Mientras el rescate de la tercera víctima del accidente del helicóptero se suspende por mal tiempo, amplían la zona de búsqueda del avión etíope accidentado.
En veinticuatro horas lograron izar desde noventa metros de profundidad, los cuerpos sin vida del comandante del ‘Helimer 207’ José Luis López Alcalá, y del copiloto Kevin Holmes. Sin embargo, la recuperación del tercer cuerpo, el del rescatador Iñigo Vallejo, tendrá que esperar, pues las malas condiciones metereológicas obligaron ayer a suspender el rescate.
El operativo, que se reanudará en cuanto cesen los vientos del noreste de entre 40 y 45 nudos que se han desatado a cinco millas náuticas al sur del aeropuerto de la capital, se retiró de la zona para dirigirse al puerto de la capital almeriense. La profundidad donde reposan los cuerpos, a unos 85 metros, y las normas de seguridad a seguir por los buzos para estas profundidades, complican y retrasan un poco la recuperación de los cuerpos, pero se está tardando menos de lo esperado.
El ‘Helimer 207’, un helicóptero de Salvamento Marítimo´se precipitó al mar por causas desconocidas, cuando regresaba de realizar unas prácticas rutinarias a cinco millas náuticas de la costa. Según Fomento, la aeronave se encontraba en perfecto estado y era nueva, ya que fue presentada oficialmente el pasado verano.
Los restos de la aeronave fueron localizados el sábado por la Guardamar Caliope, con el sónar de barrido lateral, resultados que después fueron constatados con la incorporación del dragaminas Sella de la Armada. El helicóptero Helimer 207 se encontraba a unos 85 metros de profundidad, en las mismas coordenadas donde ocurrió el accidente.
El robot del buque ‘Clara Campoamor’ , de Salvamento Marítimo, continuó las labores de localización y a primera hora de la madrugada encontró los cadáveres de los tres tripulantes en el interior de la aeronave. Desde entonces se tarbaja intensamente en al recuperación de los 3 cuerpos.
A unos cuantos kilómetros de aguas almerienses, los equipos de rescate internacionales y de Líbano ampliaron ayer la zona de búsqueda de los cuerpos del accidente aéreo en Líbano. La aeronave, de la flota de Ethiopian Airlines, cubría el lunes la ruta Líbano-Etiopía cuando, minutos después de su despegue de Beirut, se precipitó al mar con 90 pasajeros a bordo.
Los equipos han decidido ampliar el área de búsqueda, para tratar de localizar más cuerpos, así como la caja negra del avión para tratar de esclarecer las causas del accidente. De momento son 24 los cadáveres recuperados, pero aún queda mucho por hacer.
Según explicó un responsable de seguridad libanés, los equipos de rescate, que han corrido riesgos durante la noche debido al mal estado de la mar, van a ampliar el perímetro de búsqueda junto a la costa de Na’ameh, diez kilómetros al sur de la capital. Una vez localizados los restos, realizarán una inmersión en el lugar exacto.
De acuerdo a lo comunicado por el ministro de Transportes, Ghazi Aridi, el vuelo 409 de Ethiopian Airlines perdió contacto con la torre de control del aeropuerto de Beirut poco después de haber despegado a las 19:30 del domingo, hora de Ecuador, con destino a Addis Abeba. El responsable del ministerio de Defensa reportó que el avión se partió en cuatro antes de caer e indicó que los investigadores tratan de determinar si fue alcanzado por un rayo ya que varios testigos vieron como una "bola de fuego" que caía al mar.
Según la lista de embarque, en el avión viajaban 83 pasajeros y siete tripulantes. Entre los pasajeros había 54 libaneses (incluyendo dos niños y tres personas con doble nacionalidad británica, rusa y canadiense), 22 etíopes, una francesa (esposa del embajador francés en Beirut) y un británico.
El ejército libanés, la marina y la fuerza interina de las Naciones Unidas en el Líbano (FINUL) asisten a los equipos de socorristas en el lugar de la catástrofe, además de un helicóptero de la ONU procedente de Chipre y un navío alemán de la FINUL.
No se espera ningún superviviente de este accidente aéreo, el más catastrófico de toda la historia de Líbano. En el aeropuerto de Beirut, cuyo tráfico no se ha interrumpido, se concentraron familias de pasajeros en espera de noticias. El Gobierno ha decretado un día de luto nacional por la tragedia.
27/01/10
BAJO EL AGUA
