Siguen los esfuerzos para frenar el vertido (EEUU)

BP puso en marcha un segundo sistema.

BP puso en marcha un segundo sistema.

La empresa British Petroleum (BP) anunció ayer que puso en marcha un segundo sistema para capturar el crudo que fluye al mar en el Golfo de México desde el 20 de abril pasado, cuando se produjo la explosión y hundimiento de la plataforma Deepwater Horizon.

El sistema de recolección, que comenzó a funcionar en la madrugada de ayer, transporta el crudo a la superficie a través de un sistema de tubos y lo almacena en un barco, el Q4000, donde luego es incinerado en una especie de horno llamado Evergreen.

De esta manera, la petrolera BP, que operaba la plataforma submarina, busca incrementar la capacidad total de captura hasta los 28.000 barriles diarios. Según los últimos datos oficiales, la fuga ronda entre los 35.000 y 60.000 barriles diarios. Anteriormente, el gobierno había dicho que el vertido oscilaba entre los 20.000 y 40.000 barriles por día.

En un documento enviado el domingo a la Guardia Costera de Estados Unidos, BP informó que su objetivo es incrementar su capacidad de recolección hasta los 80.000 barriles diarios a mediados del próximo mes.

El pasado 3 de junio, la multinacional británica dio el primer paso para contener la fuga al instalar un tapón con un sello de goma adentro, a través del cual una especie de bombilla aspira el crudo que fluye desde un pozo a 1500 metros de profundidad, y lo deposita en un supertanquero que se encuentra en la superficie.

Según indicó BP, con este sistema se capturan cerca de 15.000 barriles de crudo cada día, lo que significa un cuarto del total. Desde su instalación, estiman que se han capturado un total de 160.400 barriles.

En agosto, la petrolera tiene previsto finalizar la perforación de un pozo de alivio, con el que se espera detener definitivamente el derrame.

En las ciudades costeras más afectadas del Golfo de México continúan los desesperados intentos para evitar que la marea negra siga castigando sus playas.

En la bahía de Pensacola, ciudad ubicada al noroeste de Florida, operan ya varias embarcaciones provistas de skimmers, aparatos especiales para succionar la materia en suspensión depositada en el mar.

De todas formas, por la existencia de alquitrán, en la zona se deduce que la cadena de barreras sintéticas flotantes colocadas días atrás no ha podido evitar la entrada del petróleo, y que sólo sería capaz de retener el vertido que se encuentra flotando en la superficie, pero no el que se desplaza a mayor profundidad.
Agencias EFE, ANSA y Reuters

17/06/10
LA NACION

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