Shi Lang fue un Almirante chino de la dinastía Ming (siglo XVII) dotado de una amplia vocación ofensiva que asaltó y ocupó la isla de Taiwan allá por los finales del siglo XVII. Su nombre viene a propósito en este artículo por ser el nombre que se ha dado al primer portaaviones de la Armada de la República Popular China.

Shi Lang fue un Almirante chino de la dinastía Ming (siglo XVII) dotado de una amplia vocación ofensiva que asaltó y ocupó la isla de Taiwan allá por los finales del siglo XVII. Su nombre viene a propósito en este artículo por ser el nombre que se ha dado al primer portaaviones de la Armada de la República Popular China.

Curiosa denominación pues bien podía habérsele bautizado con cualquier otro nombre con connotaciones más pacificas. Pero ha sido así y no andan descaminados con el nombre, pues un portaaviones es un sistema de armas con carácter eminentemente ofensivo.

En efecto, realizadas ya sus pruebas de mar, el portaaviones SHI LANG pasa a formar parte de la Armada china uniéndose al nada despreciable número de 71 submarinos, 80 fragatas, más de 200 patrulleros, 238 buques anfibios y un sinfín de buques de apoyo; como se puede observar una Armada de unas características en nada correspondiente a una marina costera sino a la de una Armada con una vocación oceánica fuera de toda duda.

Hoy China es el segundo país del mundo, después de los EEUU, con mayor gasto militar, empleado fundamentalmente en su modernización. A este nuevo portaaviones hay que añadir el desarrollo de un caza invisible y con capacidad supersónica, la adquisición de submarinos de ataque y misiles antibuque, nuevos misiles balísticos y de crucero basados en tierra así como nuevos sistemas de radar y satélites de vigilancia. A todos ellos habría que añadir, además, el desarrollo de sistemas y tecnologías en materia ciberespacial, ámbito al que China está dedicando amplios esfuerzos.

Existe hoy una importante revolución en los asuntos militares que han llevado a la Republica Popular China a unos niveles de preparación militar muy elevados tanto en cuanto a su tecnología en general como a las de la informática en particular.

Quiero destacar ahora que si bien de forma tangencial – aunque importante – nuestra Armada y en concreto nuestra Infantería de Marina han sido objeto de estudio por comisiones de la Armada Popular China a su paso por España apenas hace un par de años. Yo mismo participé con una de ellas.

Todo este esfuerzo no tiene otra explicación que completar su creciente influencia económica, y política exterior en el mundo con un fuerte potencial militar que avale su poder general y frene cualquier estrategia de terceros que pueda disminuirlo; en especial la de los EEUU cuya estrategia en el Pacifico es percibida en China como un intento de limitar su deseada preeminencia en lo que considera su zona de influencia.

No anda descaminada China del todo pues no es secreto el giro que los EEUU han dado a sus prioridades estratégicas volcando sus esfuerzos en Asia. El propio Presidente Obama así lo ha manifestado explícitamente y los esfuerzos que en este momento llevan a cabo los EEUU se traducen en reforzar sus alianzas en Asia e incrementar su presencia militar y su grado de implicación en materia de seguridad en la zona.

El mundo ha girado del Atlántico al Pacifico y nos encontramos ante una nueva confrontación estratégica entre los EEUU y China por el control y dominio de la zona denominada Asia-Pacifico.

Cabe pensar que China sólo pretende el mantenimiento de la estabilidad en la zona que considera de su influencia para garantizar su camino de imparable crecimiento económico.

Lo que significa la entrada en servicio de SHI LANG no es más que la señal clara de que China entra de lleno en el juego marítimo de las grandes potencias y que esto no es más que el comienzo; de hecho ya hay proyectos de un segundo y un tercer portaaviones con diseño revolucionario tipo catamarán con una plataforma nunca experimentada en este tipo de buques, lo que nos da una idea de la pujanza de la tecnología de innovación de vanguardia.

Ante esta situación lo que se impone es el diálogo y la comprensión mutua; y es lo que parece que se ha tratado en profundidad en las reuniones habidas hace tres meses en Washington entre el Presidente Obama y el actual Vicepresidente chino Xi Jinping, persona que si no hay sorpresas ni imprevistos puede convertirse en un mediato futuro en el líder de China y de su todopoderoso partido comunista. Este encuentro puede haber desarrollado una relación mutua de entendimiento entre ambos líderes que pueden ser muy beneficiosas para el futuro. Siempre y cuando gane Obama las elecciones del próximo noviembre, claro está.

Y como no hay bien que por mal no venga, resulta ahora que este rearme de la República Popular China empuja a países del área, como Australia, a una potenciación de su Armada, repercutiendo indirectamente en nuestro país. Efectivamente, nuestra industria naval se ve favorecida por la elección que Australia ha hecho para construir dos buques tipo Juan Carlos I en España, así como una serie de fragatas, y, el curioso, novedoso, contrato de “arrendamiento” de una de las joyas de nuestra Armada, el buque de apoyo logístico “Cantabria”, que ya veremos si vuelve; contrato del que me abstengo de opinar con profundidad, por desconocer los términos del mismo, pero que despierta sin duda mi perplejidad por lo inusitado del mismo sin precedentes en nuestra historia.

“Cosas veredes amigo Sancho”.

Juan Chicharro

09/07/12

REPUBLICA.COM (ESPAÑA)

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