En su última visita a Moscú, el presidente Evo Morales planteó a sus anfitriones, la posibilidad de que Bolivia renueve su arsenal militar con armamento ruso.
En su última visita a Moscú, el presidente Evo Morales planteó a sus anfitriones, la posibilidad de que Bolivia renueve su arsenal militar con armamento ruso.
Las pretensiones del mandatario boliviano no iban más allá de lo que su país se puede permitir, léase,
– la renovación de los obsoletos tanques Sherman –que datan de la Segunda Guerra Mundial- con tecnología rusa y
– la compra de una partida de fusiles AK-47.
Pero vemos aquí, que habiendo transcurrido seis meses desde aquella visita, el emba-jador ruso en La Paz, Leonid Golubev y el gobierno de Morales, se han puesto analizar un plan mucho más ambicioso, que contempla el suministro de
– aviones de combate,
– radares,
– misiles antiaéreos del tipo SAM-300 y por si esto fuera poco,
– la instalación de una planta de energía nuclear –con fines pacíficos- en suelo bolivia-no.
Acerca de los misiles, el diplomático ruso sostiene que son "un componente fundamen-tal", para la defensa de Bolivia por tratarse de un país que está rodeado de otros con unas modernas flotas de aviones de combate. Es obvio que Golubev se refería a Chile y a Brasil.
El papel de mediador en el acuerdo que se estaría gestando, lo oficia el mejor cliente que tiene la industria bélica rusa en el mundo; el presidente venezolano Hugo Chávez.
Hasta el 2008, el líder caribeño había firmado con el Kremlin, doce contratos para abastecerse de armas, por un monto de 4.400 millones de dólares. La transacción in-cluía 24 aviones Sukhoi y 53 helicópteros MI 24.
En octubre del 2009, se suscribió un nuevo convenio esta vez para la adquisición de 92 tanques T-72 y baterías antiaéreas SAM 300 por el equivalente a 5.100 millones de dólares.
Pero los mega contratos no terminan allí, pues en su última visita a Caracas, el primer ministro Vladimir Putin le ofreció a Chávez montar un astillero para la fabricación de nave de guerra, a orillas del Caribe.
Cuando se le preguntó al citado embajador en La Paz si las ventas al por mayor de material bélico a Sudamérica no desatarían una crisis a gran escala con Estados Unidos, Golubev descartó de un plumazo tal escenario.
"Siendo Estados Unidos el mayor proveedor de armas en el mundo y en la región (Su-damérica) no creo que ellos (los norteamericanos) tengan de qué preocuparse", puntualizó Leonid Golubev.
18/04/10
DIARIO DE MADRYN
