Rusia en un profundo congelamiento

(FNM) Demorado. Pospuesto. Suspendido. En espera. Cualquiera sea el término que los operadores portuarios de Rusia usen para definir el estado de los planes de expansión de sus terminales, es claro que cientos –sino miles – de millones de dólares de inversión en los puertos y terminales del país están congelados por los próximos años.

(FNM) Demorado. Pospuesto. Suspendido. En espera. Cualquiera sea el término que los operadores portuarios de Rusia usen para definir el estado de los planes de expansión de sus terminales, es claro que cientos –sino miles – de millones de dólares de inversión en los puertos y terminales del país están congelados por los próximos años.

La superpotencia “re-emergente” está maniatada con la crisis financiera y del comercio global en mucho niveles. En el sector portuario, las drásticas reducciones en sus movimientos de cargas, son una medida de la caída de los precios de los metales, el colapso de la industria automotriz y la pérdida de poder adquisitivo de las clases medias rusas.

En agosto pasado, la organización de los puertos del país reveló que tras siete años de fuerte crecimiento económico, se habían destinado u$s 5.800 millones en planes de modernización portuaria para 2011.

Siete meses después, el cronograma está destruido. Aun cuando los proyectos resultaran viables, todas las empresas, excepto alguna muy fuerte, deberán luchar arduamente para acceder al capital necesario.

Los pronósticos de crecimiento de tráfico de contenedores que dieron origen a esos ambiciosos desarrollos, han quedado pulverizados. La consultora londinense Drewry informó el año pasado que los pronósticos rusos apuntaban a alcanzar 6.5 millones de TEUs para el 2010, y 20 millones para el 2020. Ahora, se cree que tomará por lo menos cinco años a Rusia, recuperar su nivel del 2008.  

Entre los planes más vulnerables se encuentran las expansiones de terminales para contenedores de los principales puertos del Báltico y el Mar Negro. También se abandonarán los planes para expandir las terminales para buques “ro-ro”, en consonancia con la pérdida del apetito ruso por los autos importados, merced a la devaluación del rublo y los nuevos impuestos.

El desarrollo o expansión de terminales de petróleo y derivados, apoyado en garantías de las compañías estatales, parece menos vulnerable. Pero todavía es incierto si el negocio resultará suficientemente sólido a los ojos de los bancos que deberán prestar los fondos.

National Container Co, operador de la mayor terminal de Rusia en San Petersburgo, ya ha comunicado la suspensión de su proyecto Ust Luga. La operadora de contenedores en el Mar Negro, Novorossiysk Commercial Seaport, ha revisado sus cronogramas de expansión en resultando que “la velocidad de implementación se ajustará a la actual situación del mercado”.

Los escépticos han dudado siempre de la viabilidad de Ust Luga. Sostienen que se podría disponer de mucha capacidad extra en los puertos ya existentes, con sólo cambiar las prácticas aduaneras y de trabajo portuario. En estos tiempos de estrechez, una operatoria eficiente parece ser la alternativa más apta para aquellos que están detrás de los programas de inversión en los puertos rusos.

Traducido por NUESTROMAR de Lloyd´s List; 13/03/09

17/03/09
NUESTROMAR

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