En la planta industrial de Ensenada, se llevará a cabo la verificación, carenado y pintado de casco, reparaciones de calderería y soldadura, entre otras tareas.
En la planta industrial de Ensenada, se llevará a cabo la verificación, carenado y pintado de casco, reparaciones de calderería y soldadura, entre otras tareas.
La Fragata ARA Libertad, buque insignia de la Armada, hizo su ingreso en el Astillero Río Santiago (ARS) para su reparación y mantenimiento general previo al 40º viaje de instrucción.
“Llegó nuevamente al lugar que la vio nacer y éste astillero demuestra una vez más su capacidad técnica y operativa al servicio de nuestro país, de la industria y del trabajo”, dijo a Transport & Cargo Lelio González Eliçabe, presidente del ARS.
La Fragata asume habitualmente en estos viajes la misión de completar la formación profesional de los guardiamarinas, contribuyendo al incremento de sus conocimientos marítimos e integrarlos a la vida en el mar además de fomentar las relaciones navales internacionales.
Entre las reparaciones que se le efectuarán se destacan: la verificación, carenado y pintado de casco, reparaciones de calderería y soldadura, verificación del desgaste del cubo de hélice y línea de eje, limpieza e inspección técnica de tanque de agua y combustible y mantenimiento de tuberías, válvulas e inspección de cableado y tensores.
Las tareas programadas que se realizarán en la nave insignia, se proyectan en el marco de la política impulsada por el gobernador bonaerense Daniel Scioli y el Ministro de la Producción, Alejandro Arlía, para que el ARS desarrolle su máximo potencial productivo. El principal objetivo es que el astillero ratifique su liderazgo en esta industria emblemática generando trabajo y posibilidades para la provincia y el país.
Ajustes
La Libertad fue botada en Río Santiago el 30 de mayo de 1956 y vuelve al astillero para que se le efectúe un mantenimiento general tras la reparación de media vida realizada entre 2004 y 2006.
Luego de más de cuarenta años de intensivos servicios, en esos dos años se le realizó una serie de reparaciones, modernizaciones y modificaciones que contempla el plan para su mantenimiento.
Los trabajos incluyeron importantes mejoras. Entre las más importantes, además de la preparación para recibir personal femenino, están el reemplazo de los motores de propulsión principal y el acondicionamiento para cumplir con todos los requisitos internacionales contra la contaminación ambiental en los puertos.
También se procedió a la reparación de todo el casco, renovación de las tuberías y cableado, recambio de la cubierta de teca, cambio de generadores, repaso de los tres palos del velamen, reemplazo de sistemas de radar, navegación y comunicaciones y un repaso de todos los sectores de la nave. Luego de terminada estas tareas se procedió al acondicionamiento general del buque.
Estas reparaciones aseguran una vida de más de 30 años para la remozada Fragata ARA Libertad.
Fácil selección
Para la ejecución de estas tareas, a la Armada le resultó sencillo seleccionar al Astillero Río Santiago por su idoneidad, ser sus talleres la cuna de este emblemático navío y hasta la fecha, el único astillero en Sudamérica que construyó un gran velero de tal envergadura. Desde la colocación de su primer remache el 11 de diciembre de 1953 hasta su primera navegación acaecida en 1962, sus operarios trabajaron denodadamente para superar todo tipo de problemas técnicos que impedían su puesta a punto.
La nave en cifras
Eslora: 103,7 m
Manga: 14,31 m
Puntal: 11 m
Calado: 6,6 m
Desplazamiento: 3.765 toneladas
Velocidad máxima: 13,73 nudos
Velocidad crucero: 12,5 nudos
Autonomía: 8.700 millas a 10 nudos
Tripulación: 350 personas
11/02/09
TRANSPORT & CARGO
EL CRONISTA

