En contraste con la buena relación entre las fuerzas de seguridad de la provincia y el juzgado federal de Río Grande, el vicepresidente de Puertos, Mauricio Neubauer, reaccionó con marcado malestar tras las declaraciones del fiscal riograndense Marcelo Rapoport, sobre la falta de estadísticas de operativos antidroga en una de las posibles vías de ingreso.
En contraste con la buena relación entre las fuerzas de seguridad de la provincia y el juzgado federal de Río Grande, el vicepresidente de Puertos, Mauricio Neubauer, reaccionó con marcado malestar tras las declaraciones del fiscal riograndense Marcelo Rapoport, sobre la falta de estadísticas de operativos antidroga en una de las posibles vías de ingreso.
Sus expresiones pusieron certeza a la duda: no hay estadísticas porque no hubo operativos por narcotráfico. Pero Neubauer agregó más datos: los contenedores llegan y se van cerrados, y son abiertos en “depósitos privados”.
El escáner del puerto, funciona sólo para los pasajeros, pero los contenedores son intocables, salvo que Aduana disponga abrirlos.
La semana pasada el fiscal Marcelo Rapoport sólo lanzó el interrogante, sobre la ausencia de datos de operativos en el puerto y aeropuerto de Ushuaia, dado que todas las noticias tienen que ver con el paso fronterizo de San Sebastián y algunos procedimientos en el aeropuerto de Río Grande.
Esa sola pregunta desató el enojo del vicepresidente de la Dirección Provincial de Puertos, en una actitud que contrasta con la buena relación de las fuerzas de seguridad de la provincia y el mismo fiscal, por una tarea coordinada que ha permitido varios operativos exitosos, dispuestos desde la zona norte, incluso en Ushuaia, como ocurrió con el denominado Combo Austral.
En una entrevista con Radio Nacional Ushuaia, Neubauer tildó de “desatino” esta sospecha del fiscal, y pidió que sea analizada su conducta. “Nosotros leíamos la nota el viernes y nos pareció en un principio un desatino, porque ese marco de desconocimiento que enuncia el fiscal tiene que ver con un desconocimiento mayor de cómo se maneja toda la actividad portuaria”, sostuvo.
“No es una cuestión meramente policial sino que tiene que ver con protocolos, con convenios y con el desarrollo constante de la actividad” dijo, a diferencia de la tarea coordinada entre el juzgado y la policía de la provincia.
“Hay que entender que el Puerto de Ushuaia se encuentra compartido jurisdiccionalmente por tres autoridades, una es la Dirección Provincial de Puertos, que posee coordinadamente con la Prefectura cuestiones de seguridad que tienen que ver principalmente con control de pasajeros y equipaje de pasajeros. La Prefectura posee la jurisdicción policial dentro del ámbito portuario y complementando esta cuestiones de seguridad está la Aduana”, mencionó.
Concedió que en materia de narcotráfico “las cuestiones de operativos como lo planteó el fiscal, pueden no realizarse, pero lo que se realiza es un control diario y periódico de lo que es pasaje y carga. La autoridad que hoy realiza los controles de carga, al ser una zona primaria aduanera, es la Aduana. Es un control constante de esta carga lo que realiza”, aseguró, aunque más adelante aclaró que solamente revisa sobre un muestreo.
“Hay que entender también que el buque que trae carga a la provincia ya viene certificado por el Código PYP, y el puerto de Ushuaia se encuentra certificado por estos códigos, por la Prefectura. Estamos diciendo que existen protocolos de seguridad desde que el buque sale de la ciudad de Buenos Aires o del puerto que venga. El buque se encuentra certificado, el puerto se encuentra certificado y existe en el marco de una operatoria determinada, un protocolo que debe ser cumplido paso a paso por las autoridades intervinientes”, manifestó.
Consideró que “entender que el puerto es vía libre como se pudo dejar entrever, creo que dista mucho de la realidad porque somos tres las autoridades que controlamos en forma constante, y que nos circunscribimos a protocolos ya predeterminados, que son actualizados con las tecnologías y un trabajo diario y constante de estas tres autoridades”, defendió.
Ni un mínimo error
Neubauer insistió en que en las declaraciones de Rapoport hay “un desconocimiento de los operativos que se realizan en el ámbito del Puerto, así que estaremos a disposición del fiscal, de la justicia, de los medios y la comunidad toda para explicar cuáles son estos procedimientos. Estos códigos y protocolos son bastante estrictos y, si a una autoridad se le pasa algún tipo de cuestión, otra autoridad va a salir para suplir ese mínimo error humano que pueda existir”, señaló, por lo cual no habría lugar para equivocaciones.
Escáner personal
Consultado sobre el uso del escáner, tema que se debate también en el paso terrestre porque tiene “horario de atención” al ser operado por personal de Aduana, el funcionario informó que hay uno, pero no se usa para carga y contenedores.
“El puerto cuenta no solamente con un área de seguridad sino también con escáner, no para la carga sino para el pasaje. Se encuentra en tratativas de adquisición un escáner de contenedores. Esto tiene que ver con requerimientos, en el marco del trabajo diario que ha hecho la Aduana para poder ir eliminando todas estas cuestiones que tienen que ver con el narcotráfico”, dijo.
“El trabajo diario y el avance las tecnologías hace que estemos afinando el lápiz cada vez para garantizarle a la comunidad toda una cuestión de seguridad ineludible”, sostuvo el vicepresidente.
Sin embargo poco después reveló que fue una exigencia de AFIP que coloquen el escáner, ante la “práctica” de abrir contenedores en depósitos privados.
El contenedor no se toca
Neubauer confirmó que no tiene autoridad para abrir un contenedor. “Hay que entender que somos una zona primaria aduanera. Esto significa que ni Prefectura ni el Puerto de Ushuaia tienen la posibilidad de abrir un contenedor de este tipo –dijo-. He ahí que justamente estamos en la adquisición de un escáner de contenedores. Pero eso no significa que no exista control de la carga, porque la autoridad que realiza la apertura de contenedores es la Aduana. O sea, nos vamos supliendo. Aquella autoridad que realiza una actividad, puede coordinar con el resto. Por ejemplo, cuando se detecta por el Puerto de Ushuaia una irregularidad en las maletas de los pasajeros, tenemos el apoyo constante de Prefectura, porque la policía dentro del Puerto no puede ingresar”, dijo, pero sobre el escáner personal que funciona para el pasaje.
“La carga la controla Aduana; Puerto tiene un control primario en lo que refiere a pasajeros y maletas; y Prefectura hace un control generalizado de seguridad portuaria”, expuso sobre una tarea más que coordinada, delimitada y limitada.
Nunca un cargamento
Consultado acerca si nunca se detectó una irregularidad en un contenedor, en todos estos años, vinculada con narcotráfico, la respuesta fue negativa: “Ha pasado, en lo que respecta a carga, el tema de pesajes y etcétera (sic), y se hacen las denuncias pertinentes. Aduana cuando detecta estas cuestiones hace los procedimientos sumariales pertinentes y las empresas o propietarios de la carga son pasibles de sanciones. Son protocolos muy habituales”, dijo.
“Hay que entender que esta carga viene desde otros lugres, de otros puertos, con otros controles, y es poco común que llegue una carga irregular, porque hay determinados manifiestos de carga, documentación que viene arriba del buque y es entregada a la Aduana, y controlada por la misma”, señaló.
“Cuando leíamos la noticia veíamos que el fiscal plantea justamente un halo de desconocimiento de los protocolos y es ahí donde queremos echar luz, porque el control de carga, de estupefacientes, de cualquier tipo de irregularidad que venga en el pasaje, en la maleta que trae el pasajero y en la carga propiamente dicha, se encuentra controlada”, aseguró.
Apertura privada
Hubo una pregunta central en la entrevista, por la cual se consultó si es cierto que los contenedores, por ser zona primaria aduanera, se abren en depósitos privados. Neubauer concedió que esto es así y que “justamente en virtud de esta práctica que se está dando, la AFIP planteó que antes de diciembre de 2015 el puerto debe tener un escáner de contenedores”.
Agregó que es facultad “discrecional” de Aduana controlar la carga pero que “somos autoridades que concurrentemente vamos generando controles. En la práctica, ante una determinada sospecha, podemos ir pidiéndole a la Aduana que realice tal o cual operativo. Trabajamos en forma conjunta y muy bien con las otras dos autoridades –insistió-. Ante la sospecha, tanto el Puerto como Prefectura le pueden solicitar a Aduana que realice la apertura o no de tal contenedor”, afirmó, sin precisar si lo han hecho y con qué resultado en materia de droga.
“Más allá de la discreción que pueda tener la Aduana, las otras autoridades podemos solicitarle que realice la apertura dentro del marco de las normativas vigentes”, sostuvo.
Se le indicó que quizás el fiscal puso el acento sobre la Aduana, pero el funcionario no quiso cargar las tintas sobre esta dependencia federal, y se molestó por “generar una duda de tal magnitud. No estamos hablando de que se mande otra tela sino de droga. Generar una duda en el marco de un desconocimiento de los protocolos, y en los medios públicos, me parece que como mínimo es desconocimiento de la normativa vigente en la Aduana. La gente que trabaja en la Aduana de Ushuaia es altamente responsable. Inclusive tenemos trabajos coordinados desde hace un tiempo. Desde que asumió Lagraña, ha realizado una inversión millonaria en cuestiones de seguridad, en domos, cámaras, justamente por requerimiento de la Aduana. Hemos tenido un aggiornamiento de los circuitos cerrados de seguridad y la Aduana nunca ha rechazado la apertura de un contenedor que nosotros hayamos considerado que debe abrirse”, sentenció.
Aclaró que exponía esto “sin defender a la Aduana, que es un organismo nacional”, pero observó que “esta discrecionalidad hoy tiene que ver con el cúmulo de trabajo que se desarrolla, con la gran cantidad de contenedores que hay”, por lo cual solamente puede trabajar sobre muestreos.
No quedó muy claro si el procedimiento, de realizarse algún día, debería partir de Buenos Aires, dado que el funcionario consideró que debe haber “indicios” que justifiquen la apertura de un contenedor. “Como autoridad entendemos que una sospecha de que determinada carga haya venido adulterada ya del Puerto de Buenos Aires habilitaría a las autoridades a realizar su apertura. Ahora, los indicios policiales que deberían existir debieran ser en el marco de un proceso de investigación, que lo realizará la justicia o autoridades nacionales de seguridad, como puede ser Prefectura. No hemos tenido en ningún momento problemas con la aduana en lo que respecta a cualquier operativo, y no solamente se han hecho operativos de carga, se han hecho operativos de vehículos para analizar la posibilidad de sustracción de algún elemento del ámbito portuario; hemos puesto un representante de cada autoridad en el acceso al puerto y se ha revisado vehículo por vehículo, hasta de los trabajadores de la Aduana”, contó frente a la sospecha de robo.
En este caso negó que “hayan puesto obstáculo para revisar a pasajeros, su carga y al personal”.
Por supuesto, descontando los contenedores que salen sellados y se abren en depósitos privados, sin paso previo por un escáner que todavía no existe.
“Plantear una duda, algo tan complicado, tan grave institucionalmente, como poner en duda la actuación de la aduana, el puerto o la prefectura, me parece que tiene una gravedad bastante importante y debe ser analizado –reclamó en función de las declaraciones de Rapoport-. Más, teniendo en cuenta que no se ha convocado a ningún representante de la Aduana o el Puerto o Prefectura para pedir explicaciones sobre los protocolos que se aplican”, concluyó. (Provincia 23)
24/09/14

