La conflictividad social, la otra cara de la crisis.
La conflictividad social, la otra cara de la crisis.
La concejal de Rawson por el Frente para la Victoria, Natalia Ojeda, se mostró preocupada por las consecuencias sociales que acarreará para el municipio la expulsión de mano de obra de las plantas pesqueras radicadas en la ciudad.
Ojeda integra el Consejo Municipal Pesquero, es abogada y fue asesora legal de la Secretaría de Pesca hasta diciembre del año pasado cuando pasó a ocupar una banca del cuerpo deliberativo rawsense, en consecuencia conoce la realidad del sector.
“Hemos comenzado a trabajar en temas puntuales que han planteado algunos sectores de la pesca, nos preocupa mucho la decisión de las empresas de realizar despidos en sus plantas. Apoyamos las gestiones que desde la provincia se puedan hacer para mejorar el cupo de merluza para la Flota Amarilla, pero sabemos que nuestro margen de acción es acotado y la injerencia es poca desde nuestra posición”, admitió.
La conflictividad social tiene siempre su primer impacto en los municipios donde los cesanteados recurren en busca de asistencia, así lo reconoce la concejal. “Tratamos de hacer todos los aportes necesarios para ver de qué forma se aceleran las gestiones para atender las demandas de cada sector. Es que la crisis pesquera está mostrando su cara en forma generalizada, no sólo en Rawson se ha comenzado a despedir personal de las empresas, pero debemos aceptar que las decisiones empresarias de prescindir de mano de obra si se hacen dentro del marco legal están dentro de sus facultades”, se explayó.
“La crisis social comienza a afectar a la ciudad y como municipio vamos a tener que intervenir en cuanto a poder reubicar a esta gente que no va a poder seguir trabajando en una empresa pesquera. Habrá que atender su situación social y también laboral”, aconsejó, al tiempo de comprender los motivos de las empresas en restringir su capacidad instalada.
Ojeda sostuvo que “las decisiones empresarias de achicar sus plantas de personal se toman porque estamos frente a una crisis bastante profunda, ya no se trata de despidos arbitrarios sino que la realidad se los impone, esto es así ya no se puede negar”.
En cuanto al cupo de merluza insuficiente “creo que hay que tratar de aportar todo lo que se pueda sobre valores históricos y derechos de la flota, pero respetar la competencia que tiene la provincia en este tema. Se pueden hacer cosas que consoliden los argumentos de las gestiones, pero me consta que desde la Secretaría de Pesca se trabaja para lograr una mejora del cupo”, indicó la ex asesora legal de ese organismo.
Finalmente la edil bregó para que no se continúe produciendo la expulsión de mano de obra, aunque consideró que “en la pesca siempre hemos estado atados a las zafras, algunas han sido buenas otras no tanto, y creo que siempre se deben buscar otras opciones de recursos más allá de la merluza y el langostino”.
Plantea que deberán explotar la diversificación de recursos como alternativa, “se agotó el cupo de merluza y está claro que no podemos atarnos sólo a estas dos especies, habrá que seguir pensando en buscar opciones, y alentar que la materia prima tenga más valor agregado que permita sostener la mano de obra y evitar que las inversiones pesqueras se vayan de Chubut”, concluyó Natalia Ojeda.
25/08/08
PESCA & PUERTOS
