¿Por qué Malvinas?

Hace 150 millones de años, Europa, Asia, Africa y América constituían un gran continente, Pangea. Por fenómenos volcánicos y terremotos, se dividió. Quedó un gran vacío de 80 millones de kilómetros cuadrados, que fue llenado por aguas salinas provenientes de los océanos Pacífico e Indico. Así nació el océano Atlántico.

Hace 150 millones de años, Europa, Asia, Africa y América constituían un gran continente, Pangea. Por fenómenos volcánicos y terremotos, se dividió. Quedó un gran vacío de 80 millones de kilómetros cuadrados, que fue llenado por aguas salinas provenientes de los océanos Pacífico e Indico. Así nació el océano Atlántico.

La principal característica de su fondo marino es una gran cadena montañosa que lo atraviesa de Norte a Sur -la Dorsal Mesoatlántica- y que se extiende desde Islandia hasta el paralelo 58º de latitud sur con una anchura máxima de 1600 km. En la región antártica, se aproxima a las últimas estribaciones submarinas de los Andes.

Esta formación montañosa se encuentra bajo aguas de jurisdicción internacional, ricas en manganeso, petróleo, gas, nódulos polimetálicos y piedras preciosas.

El paralelo 0 -o Ecuador- separa el Atlántico Sur del Norte. En el Atlántico Sur existen unas pocas islas (crestas montañosas) que jalonan esta inmensa superficie marina.

Del lado africano, Santa Elena. Frente a Angola, a 2800 km del continente, tiene 122 km2 de superficie y 4200 habitantes. Famosa por haber sido la prisión de Napoleón Bonaparte, desde 1815 hasta su muerte, en 1821. Es territorio de ultramar de Inglaterra y comprende las islas Ascensión (88 km2 y 1122 habitantes, 300 kilómetros al noroeste de Santa Elena y con una base militar norteamericana), Tristán de Cunha y Gonzalo Alvarez (2173 km al sur de Santa Elena y 2816 km de Africa del Sur, con 207 km2 y 300 habitantes).

Del lado americano:
• Fernando de Noronha: a 360 km de Natal y con una superficie de 26 km2. Archipiélago de 26 islas, declarado parque nacional marino. Territorio brasileño.
• Archipiélago de San Pedro y San Pablo: pequeños atolones ubicados a 870 km al este de Fernando de Noronha. Estación brasileña de investigación.
• Trinidad y Martín Vaz: a 1150 km de Vitoria, con 10,4 km2. Base naval brasileña.

En territorio argentino:
• Las Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur, con 16.000 km2 de superficie y 3000 habitantes. Equivalen a media Bélgica y tienen un ingreso per cápita de US$ 40.000.
• Isla Grande de Tierra del Fuego, con 21.000 km2 en la parte atlántica argentina y 105.000 habitantes (el sector Pacífico es de Chile y tiene 29.000 km2).
• Islas Orcadas del Sur, con 1100 km2. Hay una base científica argentina y otra inglesa. Las pretensiones soberanas de ambos están congeladas por el Tratado Antártico.

Queda claro que, de facto y de iure, Inglaterra tiene un amplio arco de control sobre la mayoría del Atlántico Sur.

Las Naciones Unidas han declarado patrimonio común de la humanidad los "fondos marinos sin soberanía adjudicada". Se ha constituido, con sede en Jamaica, la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos (ISA) y, a fines de este mes, se encontrarán 160 países para acordar las normas que reglarán la exploración de los campos de nódulos polimetálicos (níquel, cobalto, manganeso, cobre, molibdeno, hierro, aluminio y tierras raras).

Se calcula que en los fondos marinos hay 60% de los 103 elementos químicos conocidos. Además, hay chimeneas y volcanes de gas y abundante petróleo.

Ya hay exploraciones de ferromanganeso a profundidades de 5000 metros en una franja del Pacífico nordeste (la región Clarión- Clipperton, cerca de Hawái) y de sulfuros metálicos en aguas territoriales de Papúa- Nueva Guinea.

El Atlántico Sur, con una superficie de 40 millones de kilómetros cuadrados, será un territorio disputado en el curso de los próximos 20 años y el apoyo logístico imprescindible para esas difíciles tareas será una ventaja estratégica de la que, en nuestro océano, sólo dispondrán Inglaterra y Brasil y, en menor dimensión, por ahora, la Argentina (ejemplo, la plataforma petrolera que está explorando en aguas circundantes a las Malvinas).

Una política correcta para el área necesita:
1) Credibilidad y acceso al crédito internacional.
2) Consolidar una política común con Brasil para participar de exploraciones offshore en nuestras plataformas continentales y proponer asociaciones con terceros países en aguas internacionales.
3) Recomponer lazos de cooperación con Inglaterra en materia pesquera y petrolera.
4) Militar activamente en el ISA para compatibilizar conservación medioambiental y exploración minera, quizás el punto más sensible y controversial de esta nueva frontera del hombre.

La Argentina no puede estar ausente en estos temas estratégicos que redefinirán el manejo de los recursos naturales en las próximas décadas.
Diego R. Guelar
Para LA NACION

17/04/10
LA NACION

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