Por primera vez se pudo observar una ballena “jorobada” en Caleta Olivia (Santa Cruz)

Se trata del primer registro de la zona; el último avistaje de la especie fue a mediados del siglo pasado en Islas Malvinas. Suman seis las especies detectadas. El museólogo César Gribaudo observó su comportamiento y tomó una secuencia fotográfica.

Se trata del primer registro de la zona; el último avistaje de la especie fue a mediados del siglo pasado en Islas Malvinas. Suman seis las especies detectadas. El museólogo César Gribaudo observó su comportamiento y tomó una secuencia fotográfica.

Gribaudo relató que tomó conocimiento de la presencia del cetáceo a las 9:30 horas del sábado cuando recibe un llamado en su domicilio de Valentina Fonti y Jorge Garzón, a quienes señaló como "dos de las personas que siempre nos están avisando cuando hay ballenas".

Momentos después se dirigió al norte de la ciudad, en cercanías a la lobería, sitio que coincide con la zona donde habitualmente se avistan ballenas francas en el invierno.

"En esta época era raro ver si se trataba de una ballena franca y suponíamos que podía ser la ballena Sei, que últimamente venimos viendo", contó.

Más adelante explicó que al llegar al lugar "comencé a sacarle fotografías y, comparando con la guía de cetáceos, nos dimos cuenta que era una ballena que la gente conoce como jorobada". Especificó que posee la aleta pectoral "muchísimo más larga que cualquiera de las otras ballenas de la misma familia o del mismo orden".

Asimismo informó que mide aproximadamente 15 metros, por lo que es el mismo "largo que la franca pero tiene características muy distintas; además de la aleta, la forma de la cabeza es mucho más fina, si bien es redondeada en la punta y no está descripta para esta zona".

Según explicó, habita en lugares fríos de los polos en el invierno, luego recorre distintas zonas y emigran. "La bibliografía dice que en esas migraciones se establece algún tiempo en algún lugar o que pueden estar de paso" y puntualizó que normalmente a "esta especie se los puede ver solos o en grupos muy pequeños y hay otros cetáceos que se los ve en grupos grandes".

Gribaudo, tras realizar una observación del comportamiento de la especie por espacio de una hora, contó que primero realizaba algunos saltos, hacía algunos recorridos en círculos (comportamiento que luego analizarán) y después buceaba porque no se la veía; luego definió su dirección hacia el sur".

En el mismo orden y al hacer hincapié en la importancia del hallazgo, dijo que desde hace 100 años a esta parte "no tenemos registro de esta ballena. Había un registro de 1887 para la zona de Buenos Aires, en el sur de Malvinas en 1911, en canal de Beagle en 1905 y en las Islas Malvinas en 1952".

Hizo pública la novedad para conocimiento de la población a los efectos que se sepa que "tenemos otro tipo de ballenas y suman ya seis las especies registradas en la zona: la ballena Franca, Sei, Fin, varamiento de ballena Minke hace 20 años ya, un varamiento de un cachalote y ahora "jorobada".

El registro permanecerá en el museo para aquellos interesados en consultarlo y también a disposición de cualquier entidad científica que desee colaborar" al remarcar que se trata de "algo lindo, importante; ir descubriendo especies nuevas para la zona es satisfactorio".

En otro sentido, lamentó la falta de apoyo porque "muchas veces no tenemos los medios. Todos los elementos con los que hacemos los registros, los hacemos en forma particular; no tenemos ningún tipo de apoyo". Solicitó que quienes noten la presencia de cetáceos le informen al teléfono 156234032.

Finalmente, sostuvo que se trata de un hecho "importante para la zona, pero más allá creo que faltan investigadores ya que ninguno se radicó en la zona y en eso habría que poner el acento desde el Estado y poder mirar todo este tipo de trabajo seriamente".

07/02/07
PERIODICO AUSTRAL

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