El intendente Gustavo Pulti aprovechó el acto que compartió el viernes con representantes de la Intersindical Marítima para fustigar una vez más a las empresas del sector pesquero, que objetan el modo en el que la comuna está aplicando la tasa de inspección veterinaria, con la que se está gravando el ingreso de pescados y mariscos al distrito. Hay quienes "vienen haciéndose los distraídos y nunca contribuyen con Mar del Plata", sostuvo el jefe comunal, en respuesta a un comunicado que ayer dieron a conocer todas las cámaras del sector.
El intendente Gustavo Pulti aprovechó el acto que compartió el viernes con representantes de la Intersindical Marítima para fustigar una vez más a las empresas del sector pesquero, que objetan el modo en el que la comuna está aplicando la tasa de inspección veterinaria, con la que se está gravando el ingreso de pescados y mariscos al distrito. Hay quienes "vienen haciéndose los distraídos y nunca contribuyen con Mar del Plata", sostuvo el jefe comunal, en respuesta a un comunicado que ayer dieron a conocer todas las cámaras del sector.
En ese texto, Caipa, la Cámara de Armadores y Udipa habían cuestionado la postura del intendente, considerando que caracteriza "al sector productivo mas importante de la ciudad de un modo injusto y sin fundamentos", acusándolo de no querer contribuir con el municipio.
El viernes el jefe comunal salió al cruce argumentando que "algunos piensan que los peces han sido sembrados en el mar para que únicamente se puedan enriquecer ellos. Y no piensan que los peces han sido sembrados para ser repartidos sus beneficios en el conjunto de la comunidad". Y agregó que pretende que "los empresarios de la pesca contribuyan con su municipio" y "paguen las tasas para poder arreglar las calles, las luces, mejorar los servicios de salud".
Lo cierto es que más allá de este enfrentamiento dialéctico, existe una controversia técnica sobre si la comuna está o no en condiciones de exigir el pago de la tasa de inspección veterinaria del modo en que lo está haciendo la actual gestión y pretende formalizar mediante una reforma de la ordenanza fiscal e impositiva incluida en el presupuesto municipal de 2008.
Las cámaras sostienen que la tasa es solamente aplicable cuando los pescados y mariscos ingresan al distrito para ser consumidos dentro de él. No así cuando se trata de materia prima que es reprocesada en plantas que, además, ya cuentan con habilitaciones e inspecciones sanitarias expedidas por organismos superiores a la comuna, como el Senasa.
Ese pescado no se consume en el distrito sino que es procesado para producir alimentos que son destinados a la exportación, por lo que las empresas consideran que no corresponde que se le aplique la tasa, ya que así lo establece la Ley Orgánica de las Municipalidades, que indica que esta clase de tributos sólo "se abonará en el municipio donde se consuman las reses y demás artículos destinados al sustento de la población, cualquiera sea su naturaleza".
Las cámaras ya hicieron presentaciones administrativas objetando el modo en que la comuna cobra actualmente el tributo -imponiéndolo a todos los pescados y mariscos que ingresan a General Pueyrredón-, pero fueron rechazadas por la Secretaría de Economía y Hacienda.
Por eso ahora están considerando la posibilidad de recurrir a la Justicia.
Pulti se mostró convencido de tener razón en exigirle al sector el pago del tributo y no ocultó su malestar.
Dijo que hasta ahora las autoridades fueron permeables al "lobby y presiones" y consideró que "no es justo que las empresas no contribuyan". En su opinión, "deben poner el hombro" y les pidió apoyo a los "trabajadores para que las empresas comiencen a contribuir regularmente para arreglar las luces y calles que ellos mismos usan".
Lo cierto es que la aplicación de la tasa sobre todos los pescados y mariscos, para poder sostenerla en el tiempo, debe ser aprobada por el Concejo cuando se trate el proyecto del presupuesto y, los bloques de la oposición parecen poco dispuestos a seguir la senda del oficialismo.
21/04/08
LA CAPITAL
