Autoridades del Departamento Técnico Aduanero de Vigilancia Especial (Detave) reclaman a las fuerzas militares navales un mayor control del tráfico fluvial, atendiendo el ingreso constante de embarcaciones con productos de contrabando a nuestro país, principalmente desde la Argentina. Las últimas operaciones de la Aduana registraron enfrentamientos a tiros con los “paseros”.
Autoridades del Departamento Técnico Aduanero de Vigilancia Especial (Detave) reclaman a las fuerzas militares navales un mayor control del tráfico fluvial, atendiendo el ingreso constante de embarcaciones con productos de contrabando a nuestro país, principalmente desde la Argentina. Las últimas operaciones de la Aduana registraron enfrentamientos a tiros con los “paseros”.
Luis Ramírez, jefe del Detave, expresó que actualmente este departamento se encuentra prácticamente solo en el control del tráfico fluvial, lo que hace difícil la tarea de evitar con mayores resultados el ingreso de productos ilegales. Ramírez lamentó la falta de apoyo de la Armada Paraguaya para controlar la circulación de embarcaciones por los ríos, que llegan desde la Argentina con todo tipo de mercaderías de contrabando.
“La Armada naval tiene bajo su control la seguridad nacional por agua, eso está estipulado en las leyes, no hay que ir demasiado lejos, está establecido en la propia Constitución Nacional” afirmó Ramírez. Aseguró además que la Marina cuenta con toda la infraestructura necesaria para hacer operativos diarios mucho más eficientes y completos, con los cuales se estaría combatiendo con mayor fuerza este comercio ilegal. Las mercaderías vienen principalmente desde Argentina y en menor cantidad desde Brasil. Los productos que más ingresan de contrabando son azúcar, aceite, harina, e inclusive cemento, en la zona de Pedro Juan Caballero.
Los agentes del Detave se enfrentaron a tiros en sus últimos operativos con los “paseros”, que son los encargados de hacer pasar la carga de contrabando al lado paraguayo. Según los efectivos del Detave, los “paseros” se movilizan en las embarcaciones, armados con bombas de fabricación casera (molotov) o con armas de fuego y se muestran dispuestos a todo con tal de no perder sus mercaderías.
En la última intervención que realizó este grupo el lunes pasado, en la zona de Itá Enramada, donde decomisaron 30.000 kilos de azúcar que estaban a punto de ingresar ilegalmente al país, los dos tripulantes de la embarcación atacaron con las bombas “molotov” a los efectivos del Detave.
Para Ramírez, esta situación es sumamente grave, ya que demuestra que los que financian el contrabando están dispuestos a arriesgar la vida de los paseros, quienes no tienen otra con tal de cobrar su dinero por el trabajo que realizan, adujo el funcionario.
Fuente: ABC-COLOR
VISIÓN MARÍTIMA
11/06/09
