(FNM) Armadores de la ciudad italiana de Génova están ofreciendo camarotes de sus barcos a huéspedes, como forma de atenuar los altos costos de mantenimiento de las embarcaciones.
(FNM) Armadores de la ciudad italiana de Génova están ofreciendo camarotes de sus barcos a huéspedes, como forma de atenuar los altos costos de mantenimiento de las embarcaciones.
El servicio de “boat & breakfast” (literalmente “barco y desayuno”) transforma los barcos, que están atracados en los muelles, en una especie de posada fija y flotante.
La medida busca reducir las expensas de los dueños de embarcaciones lujosas, que se muestran preocupados por los altos costos de mantenimiento. En promedio, una amarra en una marina para un yate en Génova cuesta 15 mil euros por año, sin contar los gastos de personal.
El proyecto fue bautizado como “Armador Por Una Noche” y ganó la simpatía de las autoridades náuticas, que adoptaron oficialmente la idea.
“Esto es para aquellos que aman los barcos, pero no pueden poseerlos. Los clientes generalmente llegan de las áreas metropolitanas, principalmente de Milán, y gustan del maraunque lo frecuentan poco”, dijo a BBC Brasil el propietario de la Marina Génova y creador del servicio, Giuseppe Pappalardo.
Además de reducir los costos, la propuesta pretende diversificar la oferta de la red hotelera de la ciudad. “Es divertido ver a señores hospedados aquí, saliendo de los yates vestidos de saco y corbata, yendo a trabajar en Génova”, acota Pappalardo.
Si bien este servicio ya existía en otros países, en Italia sólo es común alquilar los barcos para cruceros marítimos, y no para mantenerlos amarrados”. De los 400 cruceros y barcos a vela anclados en la marina de Génova, 30 ya adhirieron al proyecto, totalizando una oferta de cerca de cien camarotes.
“Estar en un hotel dentro del agua es fascinante. Al principio tuve un poco de resquemor, pero los clientes tratan al barco con respeto, le toman el gusto y acaban volviendo para un crucero de verdad”, explicó el armador Lucas Abis. Una semana de navegación cuesta alrededor de 25.000 euros.
Cuando llega, el turista es recibido en la recepción del hotel de la marina, una estructura montada a la vera del mar, con cuartos en tierra firme. Desde allí, es llevado a la embarcación, que puede ser un crucero, o un velero.
Los precios arrancan desde 150 euros por persona. Una cabina doble en un crucero de 19 metros, valuado en dos millones de euros, cuesta 360 euros.
Adaptado al español por NUESTROMAR. Fuente: POPA.COM, 06/07/11
08/07/11
NUESTROMAR



