Norberto Yauhar: “La autorización de Novero es un hecho desgraciado” (Segunda parte)

El Subsecretario de Pesca de la Nación habló con REVISTA PUERTO sobre muchos de los temas centrales que hacen al manejo del sector. Debido a la extensión de la entrevista, ayer apareció la primera parte del reportaje y hoy publicamos el resto de la charla.

El Subsecretario de Pesca de la Nación habló con REVISTA PUERTO sobre muchos de los temas centrales que hacen al manejo del sector. Debido a la extensión de la entrevista, ayer apareció la primera parte del reportaje y hoy publicamos el resto de la charla.

REVISTA PUERTO: –¿Me puede definir qué es para usted un permiso de pesca?

NORBERTO YAHUAR: –Es un permiso que da el Estado a una empresa para que realice una explotación de un recurso que es del Estado. Pero yo sé a dónde apuntás. ¿Querés que te diga qué tiene que tener una empresa para merecer ese permiso?

RP: –No, no. Lo que quiero saber es por qué un gobierno que ha estatizado las jubilaciones, el correo, el agua, una fábrica de aviones, entrega derecho de propiedad sobre un recurso de forma tal que esa empresa hasta podría cotizar en bolsa por esa concesión estatal. Esto se lo pregunto independientemente de lo que yo pienso, le pido una reflexión acerca de aquellos que postulan que la cuotificación es la privatización del Mar Argentino.

NY: –No, no, no. De ninguna manera permito esa apreciación. No es una privatización. ¿Vos me vas a decir que el petróleo está privatizado en la Argentina?

RP: –Sí.

NY: –No, es una concesión y el Estado pone las condiciones por esa concesión. Ahora si vos no tenés la capacidad de ejercer el control la concesión puede ser buena o mala y tenés que tener los mecanismos para que si alguien no cumple con determinados parámetros de la concesión, retirársela y dársela a otro. Esto es lo que no ha venido funcionando y es lo que hay que corregir. Por eso te repito que no se pueden revertir en treinta días cincuenta años de historia porque hay que desarmar el esquema paso por paso. Y te aclaro que la cuotificación no va a salir bajo parámetros de otra época, a la ley hay que cambiarla para adaptarla a la realidad actual de la industria pesquera, no podemos cuotificar con parámetros tan viejos.

RP: –Le pongo un ejemplo concreto, porque supongo que el motivo principal de esa concesión que el Estado otorga es el de generar riqueza para su población. Pero la realidad nos muestra que hay un señor H o B que evidentemente no sabe gestionar esa concesión. Al que se le otorgan varios permisos de pesca, se le posibilita transformarse en multimillonario, rodeado de ejecutivos y adulones millonarios también, ese señor históricamente tiene empleados en negro o en cooperativas truchas, ese señor genera miseria, ese señor es notoriamente incapaz de gestionar correctamente esa concesión, hace inversiones muy malas y un día por su propia torpeza debe convocarse y estafa a centenares de personas: trabajadores, proveedores, fisco, etc. El Estado que usted representa, en lugar de retirarle a ese señor los permisos de pesca por inepto y dárselos a quien genere riqueza con ellos, se los deja para que, vendiendo sólo alguno de los permisos que tiene, pague por su torpeza, estafe a miles de personas y vuelva a ser empresario con los bienes del Estado. A eso apunto con mi pregunta acerca de si un permiso de pesca puede ser un bien de una empresa.

NY: –Pero vos sabés que existe un tercer poder en la Argentina que es el poder judicial y yo tengo que ser respetuoso de ello porque soy un funcionario. Y si la justicia y la ley argentina dan la posibilidad de concursarse a una empresa y le fijan determinadas condiciones y hay un juez que me dice que el señor puede seguir pescando, yo no tengo la alternativa de sacarle los permisos de pesca, sobre todo porque, si a Barillari te referís, tiene un amparo ante la justicia que me dice que no le toque los permisos de pesca.

RP: –¿Y si de usted dependiera?; no como funcionario, su opinión personal…

NY: –Yo a Barillari se los saqué una vez y Rapoport también se los sacó una vez, y se comió un juicio penal. Le sacamos los permisos tras hacerle un allanamiento en Comodoro y encontrar gente durmiendo en la cámara. Pero la justicia se los vuelve a dar. Y el funcionario que le sacó los permisos terminó acusado de haberse excedido en el marco de sus funciones por abuso de autoridad.

RP: –Leí su discurso en la FAO y aprecio que sea parte inseparable del mismo la pesca responsable y el código de conducta. En base a ello, ¿cómo toma la autorización que hace Novero en Buenos Aires de permitir la pesca de arrastre desde la milla cero?

NY: –De la misma forma en que tomé que Chubut permita pescar langostino cuando los índices de captura de juveniles de merluza son altísimos: mal.

RP: –Y no puede hacer nada, a no ser que crea que las especies bonaerenses no salen de la provincia…

NY: –Lo hemos planteado y son responsabilidades de las distintas jurisdicciones. Porque si no se transforma en una pulseada entre el Estado Nacional y los provinciales.

RP: –Pero esos recursos no sólo salen de la Provincia de Buenos Aires sino que además se comparte el manejo de algunas especies con el Uruguay. No es únicamente un problema nacional sino también internacional.

NY: –Nosotros lo planteamos, lo sugerimos, lo hablamos en el Consejo Federal; pero después se decide en cada jurisdicción.

RP: –¿Por qué no asume un rol realmente más protagónico que charlarlo? ¿por qué usted, como representante de la Nación no va a la justicia o asume un rol más activo?

NY: –Porque me parece que primero hay que trabajarlo entre los Estados.

RP: –Pero mientras tanto están pescando donde las consecuencias pueden ser graves.

NY: –Sí, esta autorización es un hecho muy puntual y es un hecho desgraciado. No sé cuál es la explicación real de esa autorización y no sé si vos tenés alguna explicación.

RP: –Novero explica que no soportaba la presión de Retrivi y Bocanfuso; el INIDEP explica que esa autorización es peligrosa y la desalienta. Yo la única explicación que le encuentro, conociendo quiénes intervienen, es que debe haber plata de por medio. Porque desde la ley y desde la biología no hay ningún sustento que lo avale.

NY: –Bueno, hay un montón de funcionarios que tendrían que actuar. Porque un funcionario tiene un superior que debería decirle algo. Y también hay una cámara de diputados, y también hay jueces y fiscales que tienen que estar actuando. En ese contexto me parece que son varios los actores que están involucrados. Yo lo he hablado con Novero.

RP: –¿Y qué le dice?

NY: –Que es una situación puntual de Buenos Aires y que la tiene que resolver él.

RP: –¿Cómo evalúa el trabajo del Consejo Federal Pesquero?

NY: –A mí me ha acompañado y mucho. Creo que debemos seguir discutiendo cosas más profundas. He hablado mucho en este tiempo con la gente de Cancillería que está dentro del Consejo Federal, lo que me ha permitido tener un diálogo y un trato en función de lo que he hablado con ellos y de lo que hemos consensuado, y me permite hallar salidas a algunas situaciones que son emergentes dentro de una crisis que aún hoy no la puede manejar ni dimensionar nadie en el mundo.
Todos en este momento debemos hacernos cargo de la gran responsabilidad que tenemos para tratar de hacer que la crisis nos explote los más lejos posible. Y esto es a veces lo que no se entiende o no se valora como se debería. Sí veo que están tomando conciencia los sectores del trabajo, los trabajadores se están poniendo realmente a la altura de la circunstancia y soy un férreo defensor del trabajador porque, además de ser peronista, yo he sido delegado gremial y no estoy toda la semana encerrado en esta burbuja; yo estoy caminando los muelles o entrando a las plantas a charlar con los trabajadores como hice en Puerto Madryn la semana pasada, como estuve en Río Gallegos o en San Antonio Oeste reunido con los gremios o como he ido a plantas de Mar del Plata. Y ahora pienso recorrer los puertos de río en Santa Fe y Entre Ríos, que sé que están atravesando una situación difícil. Uno tiene que caminar y tomar contacto con la realidad, yo acá estoy tres días a la semana, el resto de los días salgo a recorrer para empaparme de lo que pasa.

RP: –En estos momentos se está tramitando la transferencia de permisos de pesca desde dos tangoneros chicos hacia otros notoriamente más grandes. Seguramente se aprobará, como ya se hizo hace unos años con otros dos barcos similares y de la misma empresa, contrariando lo dispuesto en el artículo 30 de la Ley de Pesca.

NY: –Creo que el Consejo ya lo aprobó.

RP: –Pero no corresponde.

NY: –¿Por qué no corresponde?

RP: –Porque la ley impide realizar transferencias que impliquen un aumento del esfuerzo pesquero.

NY: –En el langostino no hay problemas de recurso, está garantizada la supervivencia y el manejo de la especie. Entonces me parece que debemos rever algunas cosas.

RP: –Yo hasta podría estar de acuerdo con usted, más aún, en este caso se trata de reemplazar a dos barcos que realmente son muy chicos y la flota langostinera opera generalmente con barcos cercanos a los cuarenta metros y es cierto que no hay problemas serios de recurso. Pero si la ley no lo permite por qué se hace. Si quieren modifiquen la ley y luego sí hagan lo que les permita.

NY: –Tantas cosas no te permite la ley…

RP: –Entonces por qué se hace.

NY: –¿Cuántas transferencias como estas se hicieron?

RP: –En el caso de la empresa en cuestión y que yo conozca, ya van cuatro.

NY: –¿Y el esfuerzo pesquero cómo es?

RP: –Los barcos reemplazantes capturan bastante más que los reemplazados.

NY: –No, siguen pescando lo mismo, por cupo pescan lo mismo.

RP: –Pero el langostino no está sujeto a cupos.

NY: –Yo no permitiría esa transferencia para especies como la merluza o de algunas especies que están con un cupo o con una captura máxima permisible; pero no es lo mismo con una especie que se está pescando con total normalidad. De todas maneras están monitoreados, sabemos cuánto están descargando, sabemos que si cometen una infracción los vamos a penalizar.

RP: –Pero dentro de tres años asume otro en su lugar y dice “hay que investigar las transferencias de la época de Yahuar” y así no terminamos nunca.

NY: –Que investiguen al Consejo Federal, me parece que el Consejo autorizó esa transferencia.

RP: –Me parece que aún no. Pero bueno, cambiemos de tema. ¿Qué opinión le merece la forma inconsulta en la que están administrando el langostino las provincias de Chubut y Santa Cruz?

NY: –Yo no tendría que opinar porque fui funcionario de una de esas provincias y porque fui uno de los que firmó el Convenio del Golfo.

RP: –Por eso mismo creo que debería opinar.

NY: –Creo que la política pesquera se construye, y sobre todo cuando es una política pesquera regional y de un recurso que se genera y se captura prácticamente en un 80 por ciento dentro de las aguas de un mismo golfo. Hubo un gobernador que se llama Sergio Acevedo que determinó la ruptura del Convenio del Golfo y hay otro gobernador, Mario Das Neves, que dijo: bueno, está bien, no hay más Convenio del Golfo y se terminó. Hasta que un día tomamos las dos provincias la iniciativa de renegociar un nuevo convenio y establecimos pautas y un plan de manejo que debía ser aprobado por las dos jurisdicciones, con fechas consensuadas para las aperturas de zonas de pesca y había que ponerse de acuerdo en varias cuestiones. Un permiso en Chubut vale 75.000 pesos y en Santa Cruz 300.000 pesos, por ejemplo. ¿Cuáles son las diferencias? Santa Cruz puede tener el 60 por ciento del recurso y Chubut el 40. Santa Cruz tiene tamaños 2, 3 y 4; Chubut tiene 1, 2, y 3. Cosa que compensa esa diferencia de diez puntos que puede haber. Santa Cruz entra con todos sus barcos. Chubut con 11 o 13 de acuerdo a la voluntad del momento, y tenemos empresas que están de los dos lados, salvo aquellas que están sólo en Chubut.

RP: –Básicamente las empresas de la CAPIP.

NY: –Que son las que a veces fuerzan la salida y la apertura anticipada de aguas de Chubut y son las que tendrían que replantearse su esquema. No solamente por el langostino sino por la situación de la merluza. Este año se dio un caso muy especial, hay un precio absolutamente depreciado en el langostino, tenemos unas 20.000 toneladas en cámaras entre lo que hay acá y en Europa. Y que hablando con empresarios japoneses y chinos, que encontramos en Roma, nos decían que estaban esperando las primeras exportaciones del caladero recién abierto para comprar a valores depreciados. Por lo tanto sabemos perfectamente qué es lo que va a pasar con lo que está en cámaras. Por eso creo que esto no le hace bien al sector. Pero de todas maneras y más allá de las responsabilidades de cuidar el recurso que tenemos como Estado, debería existir una mayor responsabilidad empresaria, porque generalmente son ellos los que fuerzan estas aperturas que no parecen convenientes. Además se hacen en nombre de la responsabilidad social de mantener a la gente con trabajo cuando sabemos que el langostino no se procesa en tierra sino que se procesa a bordo. En otras épocas, cuando yo estaba en Chubut, al langostino lo tomábamos como la unidad económica que solventaba el trabajo que se generaba en la merluza y el calamar. Cuando los empresarios me decían “hombre, pues las cuentas no me cierran con la merluza y el calamar”, nosotros les decíamos que sacaran un poco de la ganancia del langostino para bancar las pérdidas del calamar o la merluza porque sus plantas trabajan calamar, langostino y merluza, no solamente langostino.

RP: –En tren de aspirar a la certificación de la merluza, ¿cómo afecta el atraso o la ausencia que hubo recientemente en la realización de campañas de investigación?

NY: –El tema está bastante acomodado, desde noviembre hasta ahora tengo hechas siete campañas.

RP: –Pero de todas maneras los informes hablan de sobreexplotación.

NY: –Tenemos un millón doscientas mil toneladas y se capturan doscientas cuarenta o doscientas cincuenta mil por año.

RP: –Se captura bastante más y piense que tuvimos más de tres millones de toneladas. Además de ese millón doscientas mil toneladas, la gran mayoría son juveniles.

NY: –No estamos mal con la merluza.

RP: –Suponiendo que estemos bien de información científica aún sin una serie histórica continuada, ¿cómo afectan los deficientes controles a la hora de pasar una certificación?

NY: –Los controles no son lo que deberían pero yo soy quien lo denunció. También voy a terminar con la cosa corporativa en el INIDEP y voy a embarcar observadores e inspectores constantemente en la flota comercial para monitorear permanentemente el recurso. Pero también estamos trabajando para colaborar en solucionar todos los problemas del INIDEP, para dotarlo de todo lo que necesita y que salga a hacer todas las campañas que tiene que hacer. Los barcos del INIDEP tienen que estar permanentemente de campaña, independientemente de que también los barcos privados tendrán que colaborar con la investigación porque 180.000 kilómetros cuadrados de veda no los puedo evaluar con tres barcos.

RP: –Supongo que le habrán impactado los números de la acuicultura mundial y la nula participación argentina en ese crecimiento.

NY: –Yo empecé con medidas: primero, una reunión que hicimos hace unos veinte días con el Secretario Cheppi donde convocamos al SENASA para que sus laboratorios y los del INTA estén habilitados para hacer las certificaciones y los estudios de aguas correspondientes. Segundo, sabemos que podemos hacer una muy buena producción de salmón bebé para exportarlo a Chile con las condiciones fitosanitarias y biológicas bajo nuestra responsabilidad, no por las empresas chilenas como así tampoco vamos a permitir monitoreo chileno. También estamos transfiriendo fondos adicionales a la acuicultura y acelerando los procesos de certificación de aguas para que puedan desarrollarse nuevos emprendimientos. Nosotros en Chubut hemos fortalecido todo el proyecto de acuicultura y marisquería que se llevaba adelante en la escuelita de Camarones y desde la Secretaría les vamos a dar fondos para fortalecerlos en la parte de maricultura y que se aceleren los procesos. Pero quiero que te quede claro que soy un tipo que trato de ser coherente con lo que hago, no soy Harry Potter que con una varita vengo a terminar con cincuenta años de historia. Es todo un proceso que para cambiarlo hay dos formas: de manera violenta y revolucionaria donde durás diez minutos y te pasás la vida explicando lo que quisiste hacer, o podés empezar un proceso en el marco de la legalidad, con el consenso de los sectores, donde el sector del trabajo es clave y debería estar integrado plenamente.

RP: –En una época, antes de que Nieto las desguazara, hubo mesas de discusión por especies que, si hubiesen sido bien conducidas, podrían haber sido una herramienta interesante.

NY: –Yo voy a armar un esquema parecido a eso, vamos a armar mesas de consenso. Les pido a ustedes y a todos los sectores que confíen en esta gestión y que nos tengan paciencia. Te repito, son cincuenta años de desastre y yo no soy Harry Potter.
 
26/03/09
REVISTA PUERTO

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