La presidenta Cristina Fernández prometió su ejecución en julio de 2011. Un convenio firmado entre la Nación, la Provincia y el municipio la confirmó en octubre, pero luego no se dio ningún otro paso administrativo.
La presidenta Cristina Fernández prometió su ejecución en julio de 2011. Un convenio firmado entre la Nación, la Provincia y el municipio la confirmó en octubre, pero luego no se dio ningún otro paso administrativo.
El canal principal de acceso está obstaculizado por un banco de arena. No pueden ingresar buques de gran calado.
La paralización del puerto por los conflictos gremiales, que la semana pasada tuvieron su pico de violencia con el incendio de la sede de la Cámara de Armadores, ubicaron en el último mes en un segundo plano cualquier otro asunto relacionado con la estación marítima local.
La aplicación del decreto nacional que prorrogó la baja de las retenciones a las exportaciones, la reasignación de cuotas de capturas y la intención oficial de fortalecer el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (Inidep) son temas que ya no están en la agenda de los medios. Tampoco hay novedades del dragado integral, anunciado por Cristina Fernández de Kirchner a mediados del año pasado, cuando llegó a la ciudad a bordo del flamante tren Tango para inaugurar la Estación Ferroutomotora.
En aquel mediodía fresco del viernes 22 de julio de 2011, del que mañana se cumplirán diez meses, la Presidenta descendió de la formación ferroviaria con buena parte de su gabinete, entre los que no faltaban el ministro de Planificación, Julio De Vido, y el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, quien renunció dos semanas después de la tragedia de Once.
En medio de la algarabía de un millar de militantes kirchneristas, y observada de cerca por los rostros sonrientes del intendente Gustavo Pulti y el gobernador Daniel Scioli, la mandataria prometió el dragado del banco de arena del puerto, que obstruye el principal acceso marítimo a la ciudad.
Con un costo de 30 millones de dólares, la obra le devolvería plena operatividad al puerto y, por si fuera poco, serviría para ampliar las playas Varese, Bristol, Popular y Grande.
Cristina aseguró que los fondos los aportarían, en partes iguales, la Nación y la Provincia. “Fifty-fifty”, corroboró en inglés. Entusiasmado, Pulti agradeció la “decisión seria, responsable y profunda”, mientras que Scioli calificó a la obra de “emblemática”, y comentó que junto a otros emprendimientos ayudaría “a la refundación de la ciudad”.
La intención oficial era que la obra comenzara antes de la temporada de verano y, sobre todo, previo al Rally Dakar. La Presidenta quería que el barco que trajera los vehículos de esa competencia ingresara directamente a Mar del Plata, pero los 171 automóviles, 185 motos, 76 camiones y 33 cuatriciclos que partieron de Le Havre, Francia, desembarcaron el 21 de diciembre en el puerto de Zárate.
No mucho tiempo después del primer anuncio, el miércoles 5 de octubre, funcionarios del gobierno nacional firmaron un acuerdo de cooperación con la Provincia y el municipio: era el puntapié administrativo de la obra, que hace tiempo debería haberse traducido en una licitación para contratar la draga que se encargue de remover el banco de arena.
Publicó en su página de internet la Secretaría de Transporte de la Nación: “La obra reportará no sólo un incremento en la seguridad de navegación y aumentará la posibilidad de ingreso de buques de mayor calado, sino que además contribuirá al crecimiento y consolidación de la actividad portuaria y de las actividades locales”.
“La arena extraída señaló el comunicado será utilizada en el relleno, refulado, de las playas Grande y Popular del centro de la ciudad, para aumentar su atractivo y así potenciar el desarrollo logístico, industrial y turístico de la región”.
La Secretaría de Comunicación Pública dio todavía más detalles: “Se trata del último paso para la recuperación total de la terminal portuaria, que comenzó con la remoción de los barcos hundidos y la construcción de la nueva terminal de cruceros”.
El documento lo firmaron en la Universidad Tecnológica Schiavi; el subsecretario de Puertos y Vías Navegables, Ricardo Luján; el ministro de Producción bonaerense, Martín Ferré, el intendente y el presidente del Consorcio Portuario Regional, Eduardo Pezzati.
Pulti explicó entonces que el dragado iba a permitir “remover más de 1,2 millón de metros cúbicos de arena en la boca de acceso al puerto y, en lugar de tirarlo en el mar, lanzarlo sobre las playas”. Schiavi no se quedó atrás: subrayó que la inversión ascendería a 180 millones de pesos.
Como dato anecdótico, el secretario de Transporte contó que antes de llegar a Mar del Plata había hablado por teléfono con la Presidenta. “Ella quería estar acá. Tenía toda la intención y seguramente lo va a hacer cuando se inaugure la obra, porque ha sido un tema al que ha seguido”, dijo ante los periodistas.
El jueves 19 de enero fue la última vez que un hombre del gobierno nacional mencionó públicamente en Mar del Plata el plan del dragado. “Se va a poner en práctica”, fue el comentario que hizo el vicepresidente Amado Boudou durante el lanzamiento de la Expo Industrial.
Ese mismo día, funcionarios del gobierno nacional dejaron trascender que la apertura de la licitación se realizaría en dos semanas y lo presentaría la Presidenta en un nuevo acto en la ciudad. Nada de eso ocurrió.
Propios y extraños
El mes pasado, el diputado provincial Alfredo Lazzeretti presentó un pedido de informes en la Legislatura bonaerense sobre el dragado de los canales de acceso al puerto.
El legislador opositor fue muy crítico: “Una vez más, la falta de dragado limita las condiciones operativas en las que se encuentra el acceso a la estación marítima de Mar del Plata. Estamos convencidos de que el área demanda un dragado integral, pero no se concreta ni un estudio serio ni las promesas que se anunciaron en julio del año pasado para que otra draga comience su trabajo”.
La draga “MENDOZA”, que ya se rompió más de una vez y fue reparada, realiza su actividad con intermitencias. “Al parecer, el estado del canal secundario no da margen para el error de cálculo por más mínimo que sea. La acumulación de arena en el sector se está volviendo un obstáculo para el normal desarrollo de la actividad portuaria, ni hablar de recuperar a los buques que transportan contenedores o de los grandes cruceros turísticos”, cuestionó Lazzeretti.
Pero la queja más extraña fluyó del embajador argentino en Venezuela, el marplatense Carlos Cheppi. “Hay que pensar un puerto para los próximos 30 años, no para el año que viene. Es una payasada lo que se hace con la terminal de cruceros, que no pueden entrar, y se están encallando las tablas de surf”, declaró hace unos días ante un auditorio de estudiantes de periodismo, acaso sin conocer la palabra empeñada de su propia jefa política.
A la espera
El presidente del Consorcio Portuario aseguró a LA CAPITAL que está todo listo para que se abra la licitación. “Estamos a la espera de los fondos”, dijo Pezzati. Se trata del 20 por ciento imprescindible para comenzar el proceso.
Según indicó, la idea es que dos dragas realicen el trabajo. Primero actuaría una de corte y luego una de succión. Cada una, a su manera, arrojaría luego miles de metros cúbicos de arena sobre las playas.
La que también aguarda por los trabajos que permitan el ingreso de grandes barcos es la terminal de cruceros. Nadie la inaugurará antes porque se aseguraría de inmediato un récord que nadie quiere tener: sería la primera terminal de cruceros sin cruceros.
Todo cambiaría si el dragado comienza pronto. En noviembre del año que viene, Mar del Plata podría volverse a vestir de gala para recibir la Fórmula Uno. Hay quienes sueñan con cruceros turísticos que incluyan la asistencia a la carrera, como los que se ofrecen cada año para el Gran Premio de Mónaco.
El dragado integral del puerto y relleno de playas se hizo en 1998. En cuatro meses, adquirió una capacidad de 32 pies de calado, y el ancho del canal pasó de 40 a 100 metros. La misma cantidad de metros crecieron con el refulado las playas Grande, Varese y Bristol.
Nueve años después el panorama volvió a ensombrecerse, al punto que el Congreso de la Nación sancionó en noviembre de 2007 una ley que declaró en emergencia el funcionamiento del puerto de Mar del Plata “por falta de dragado en las vías navegables de acceso” y dispuso la asignación de una partida presupuestaria para su “inmediata” ejecución.
Sin embargo, a más de cuatro años de sancionada esa norma y pese a que la vieja draga Mendoza hizo lo que pudo en distintos sectores, la obstrucción de la entrada principal es una alarma que sigue sonando en el puerto sin que nadie sea capaz de apagarla.
Cómo es el plan
* El dragado del canal de acceso al puerto de Mar del Plata y el refulado simultáneo de la arena sobre algunas de las principales playas de la ciudad se realizaría, según especifica el pliego licitatorio ya elaborado, en dos etapas bien definidas.
* La primera de ellas se concretaría con una draga de corte y succión, que puede penetrar terrenos resistentes, retirar arena a través de una tubería y descargarla a una distancia determinada.
* En la segunda etapa intervendría una draga de succión por arrastre, que aspira arena por dos tubos y la almacena en su cántara. Luego, la draga se dirigiría a las playas y arrojaría la arena capturada.
* El objetivo sería alcanzar una profundidad de 40 pies en el canal de acceso exterior y de 35 pies en la zona preventiva, lo que permitiría la entrada de buques con 30 pies de calado.
* Para eso, se removerían casi 1,3 millones de metros cúbicos de arena del banco que hay en inmediaciones del morro de la escollera Sur y de los canales principal y secundario, destinados al ingreso y egreso de embarcaciones.
Qué se hizo en 1998
* Con financiamiento del gobierno de la provincia de Buenos Aires, en 1998 se ejecutó por primera vez un plan que incluía el mejoramiento de las condiciones de navegabilidad en las áreas portuarias y, al mismo tiempo, el relleno artificial de arena en las playas.
* En cuatro meses, el puerto adquirió una capacidad de 32 pies de calado, y el ancho del canal pasó de 40 a 100 metros.
* El refulado de arena, que se realizó mediante un sistema de cañerías montado sobre veredas a lo largo de toda la costa, benefició a Playa Grande con 660.000 metros cúbicos, a Varese con 150.000 y a las playas céntricas con casi 1,7 millones.
* Las playas aumentaron su superficie entre 50 y 100 metros a partir del refulado de arena sobre la costa. El espacio que se ganó al mar para beneficio de los visitantes veraniegos fue equivalente al que pueden ocupar unos 80.000 bañistas.
21/05/12
LA CAPITAL (Mar del Plata)

