(FNM) Expertos juristas afirman que podría necesitarse un nuevo juego de leyes de las Naciones Unidas, para regular nuevas industrias en el Ártico – tales como el transporte marítimo y la exploración petrolera – a medida que el cambio climático continúe derritiendo los hielos alrededor del Polo Norte.
(FNM) Expertos juristas afirman que podría necesitarse un nuevo juego de leyes de las Naciones Unidas, para regular nuevas industrias en el Ártico – tales como el transporte marítimo y la exploración petrolera – a medida que el cambio climático continúe derritiendo los hielos alrededor del Polo Norte.
Los juristas señalan que las leyes que regulan desde los stocks pesqueros hasta la bio-prospección por parte de las compañías farmacéuticas, son inadecuadas para las regiones polares, especialmente en el Ártico, donde el área de hielo marino de verano está nuevamente cerca del mínimo “record” registrado en 2007.
“Muchos expertos sostienen que esta nueva carrera hacia las regiones polares no puede manejarse dentro del marco de legislación internacional existente”, declaró AH Zakri, director del Instituto de Estudios Avanzados de la Universidad de Naciones Unidas de Yokohama.
Míticos pasajes a lo largo de la costa norte de Rusia y Canadá, normalmente cerrados por el hielo, comienzan a abrirse, generando la posibilidad de disponer de rutas cortas de comunicación entre los océanos Atlántico y Pacífico.
Docenas de expertos en leyes acaban de congregarse en Islandia, para debatir las necesidades legales de las regiones polares.
El incremento del turismo, con 40.000 visitantes registrados en el 2007 en la Antártida, frente a los apenas 1.000 de 1987, constituye otra de las amenazas a considerar.
Muchos especialistas creen que la legislación existente carece de claridad en materias tales como el transporte marítimo, la minería, el aprovechamiento de los recursos pesqueros arrastrados hacia el norte por la fusión de los hielos, y los estándares para la limpieza de derrames de petróleo lejos de la costa.
“El petróleo en particular, y los riesgos asociados al transporte marítimo, son dos grandes temas en el Ártico. Es increíblemente difícil limpiar un derrame de petróleo en el hielo”, explicó el director de la conferencia David Leary, del Instituto de Estudios Avanzados, que organizó la actividad junto con la Universidad Islandesa de Akureyri.
“La pregunta es si tenemos que manejarnos en términos de la legislación disponible, o movernos hacia un marco más global para las regiones polares”, agregó.
Algunos expertos sostienen que la Convención de Naciones Unidas sobre Derecho del Mar (CONVEMAR) es poco clara, por ejemplo, cuando habla de los derechos de los Estados para imponer restricciones, tales como pilotaje obligatorio para buques frente a sus costas, en “condiciones climáticas particularmente severas”, o cuando el hielo cubre el mar durante “la mayor parte del año”.
Para el profesor Tullio Scovazzi, de la Universidad de Milano-Bicocca, definir qué condiciones son “particularmente severas” podría resultar muy difícil con los hielos en rápido retroceso.
Leary expresó que las ocho naciones con territorios en el Ártico – Canadá, Dinamarca, EEUU, Finlandia, Islandia, Noruega, Rusia y Suecia – han preferido limitar la discusión a las leyes internacionales existentes.
El grupo ambientalista Fondo Mundial para la Vida Silvestre (WWF) está entre aquellos que urgen a las Naciones Unidas a elaborar una convención para la protección del Ártico, en parte por temor a que la creciente actividad industrial incremente los riesgos de derrames de petróleo como en el accidente del Exxon Valdez frente a Alaska.
“Creemos que deberían establecerse nuevas reglas, más estrictas. Estamos proponiendo una nueva convención para la protección del Océanos Ártico” planteó Tatiana Saksina, de the WWF.
Sarah Palin, gobernadora del Estado de Alaska y candidata a Vicepresidente de la República en las elecciones del 4 de noviembre, es una defensora de la perforación petrolera en el Refugio Nacional de Vida Silvestre del Ártico.
Mientras tanto, un “boom” en el turismo antártico genera el riesgo de la introducción accidental de nuevas especies en un ambiente donde la criatura terrestre más grande es una especie de jején incapaz de volar.
La bio-prospección también podría necesitar nuevas reglas.
Las células nerviosas de las ardillas del Ártico, podrían ayudar en el tratamiento de ataques en humanos. Y entre los posibles beneficios de la industria, está el descubrimiento de que algunas especies de peces del Ártico producen enzimas que pueden ser usadas en procesos industriales.
(Traducido por NUESTROMAR de Iol.co,Maritimenews; 09/09/08)
NUESTROMAR
10/09/08
