Dijo que solucionó los problemas comerciales con sus socios y que está "bien preparada" para enfrentar la crisis.
Dijo que solucionó los problemas comerciales con sus socios y que está "bien preparada" para enfrentar la crisis.
La empresa Maruba respondió en un duro comunicado los términos de un artículo publicado la semana última en este suplemento, que refería a su situación financiera, a demandas de sus socios (CMA-CGM y Hamburg Süd-Grupo Oetker) y a buques varados por falta de pago de combustible.
LA NACION citó en dicho artículo a publicaciones del exterior, y confirmó los hechos con fuentes locales. Además, intentó, sin éxito, corroborarlo por teléfono y vía e-mail con directivos de la compañía.
"Nuestra empresa ha sido objeto de algunos artículos publicados en la prensa marítima, cuyos conceptos tomados fuera de contexto pudieron haber causado innecesariamente preocupaciones en el ambiente, en cuanto a nuestra posición como proveedor calificado de servicios de transporte en los mercados que estamos atendiendo", señala el comunicado que agrega, además, que como resultado de "esta predisposición negativa algunos de nuestros socios comerciales han optado por registrar acciones en nuestra contra, buscando seguridades operativas. Todas estas cuestiones han sido ya resueltas", advierten.
Maruba manifiesta que, en el caso Oetker, se negoció la totalidad del monto involucrado y que los pagos pactados se realizaron oportunamente. En el caso de CMA-CGM, indica que los pagos continúan con la regularidad acordada.
Asimismo, subrayan que respecto de la provisión de combustible a ciertas naves, el tema se resolvió. "Al presente toda la flota ha vuelto a su estado natural de servicio ininterrumpido", se destaca.
"Maruba, tal como muchas compañías marítimas, se encuentra enfrentando sin duda serios retos desde el advenimiento de esta tormenta financiera global", reconoce la firma, que aseguró estar "mejor preparada para sobrellevar la crisis debido al menor grado de exposición. Sostenemos nuestros servicios básicos sin variantes y nos enorgullece no acarrear deudas bancarias de ningún tipo", indicó la compañía.
Activos no productivos
Tras considerar que la sobreoferta de buques es la causa "de todos los males de nuestra industria", la línea marítima nacional recordó que no está "comprometida en ambiciosos programas de construcción de nuevos buques" y que redujo los compromisos a largo plazo al desprenderse de "activos no productivos para poder seguir cumpliendo con nuestras obligaciones".
"Admitimos -añaden- haber demorado ocasionalmente nuestras obligaciones de pago o extendido los términos acordados previamente y, al igual que muchos de nuestros socios comerciales, hemos enfrentando intermitentes y temporarios desequilibrios con limitaciones en el flujo de caja", se sinceró la compañía.
Los directivos de Maruba estiman que se está superando "la peor etapa de contracción económica global" y que en los corredores claves donde presta servicios "se advierten mejoras sensibles en los fletes, todo ello como consecuencia del retorno de la actividad productiva y el comercio internacional".
01/09/09
LA NACION

