Marítima San José se reactivaría bajo otra sociedad anónima

Marítima San José se reactivaría bajo otra sociedad anónima

Unos cien trabajadores serán ocupados por una empresa con otra denominación. El gobierno rionegrino dictó una medida de excepción para que utilice un barco fresquero en el Golfo San Matías. En pocas semanas se retomaría la actividad.

Unos cien trabajadores serán ocupados por una empresa con otra denominación. El gobierno rionegrino dictó una medida de excepción para que utilice un barco fresquero en el Golfo San Matías. En pocas semanas se retomaría la actividad.

Los ánimos caldeados de los trabajadores de la empresa Marítima San José se han aplacado ante el compromiso de reactivación de la planta pesquera bajo una nueva modalidad que habilitó el gobierno de la provincia de Río Negro. Los obreros aceptaron suspender transitoriamente su relación laboral con la firma San José lo que les permitirá ser reubicados en una sociedad anónima que tendrá una denominación distinta con quien mantendrán un contrato temporal.

El Estado rionegrino le permite de esta manera a la nueva empresa usufructuar el cupo pendiente de la pesquera Marítima San José procesando las capturas en la planta, y la utilización de un fresquero con potencia reducida ya que por su capacidad no le está permitido operar en el Golfo San Matías. Esta medida de excepción habilita al buque “Virgen del Carmen” a pescar merluza hubbsi en la jurisdicción que le es propia a la provincia.

El inversionista que ratificó su voluntad de mantener la mano de obra que ocupaba la pesquera es Renato Aleua, presidente de la Cámara de la Flota Amarilla de Rawson, quien tiene además una planta de procesamiento de pescado en Trelew (ex Naramar) y una cadena de pescaderías en Buenos Aires y Mar del Plata.

Reactivación
“En Río Negro la ley que rige la pesca es distinta y tengo un barco grande de tres mil cajones que antes era congelador y lo reconvertí en fresquero, es un barco que no tiene permiso de merluza y en esa provincia se puede dar un permiso sin tener permiso nacional”, explicó Aleua al dar detalles del proceso que permitiría sostener el centenar de empleos.

“Para esto nos comprometimos a tomar cien personas para que trabajen en la planta, se tuvo que hacer un esquema distinto al que se pensaba de un alquiler de la planta y los trabajadores pasan a pertenecer a otra sociedad. La cuestión es poder poner la empresa en marcha y si las cosas andan bien no descartamos que podamos ocupar a algunos trabajadores más”, indicó.

El empresario subrayó que “desde el gobierno de Río Negro han trabajado mucho para lograr reactivar la empresa, han mostrado muy buena voluntad y nos dan la posibilidad de pescar con un barco con capacidad reducida y poner a trabajar la planta”.

Aleua apuesta a que el contexto internacional comience a mejorar y a que las empresas pesqueras puedan recuperarse y en ese marco decidió finalmente invertir en San Antonio Oeste que ha estado marcado a fuego por los reiterados conflictos relacionados con la industria pesquera.

Empleos recuperados
El síndico del concurso preventivo de acreedores negó un posible alquiler de los bienes de Marítima San José porque existe la posibilidad de que alguno de los acreedores solicite la quiebra ante el tiempo transcurrido y al no avizorarse una salida, lo cual podría llevar a que se rematen los bienes de la firma pesquera, y si está arrendada la planta será más difícil la venta.

El gobierno rionegrino echó mano a diversas alternativas para aplacar el malestar social que implicaba el cierre de otra fuente laboral vinculada con la pesca que jaquea fuertemente a la localidad del San Antonio Oeste, y cuando todavía está latente el cierre traumático de Camaronera Patagónica.

Una vez que se ultimen los trámites administrativos e impositivos se daría comienzo a la actividad de la nueva empresa, lo cual sería en pocas semanas, permitiendo recuperar el empleo a cien trabajadores.

La reactivación de la planta alienta a los obreros del STIA y también a los proveedores que tienen actividades conexas a la pesca, aunque observan con mucha cautela la evolución de esta nueva alternativa, porque precisamente los proveedores han sido fuertemente afectados por empresas pesqueras que han dejado el tendal de deudas, cerraron y se fueron.
Por Nelson Saldivia

16/03/10
REVISTA PUERTO

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