Los “sin papeles” viajan ahora en cruceros de lujo

MADRID.- Para evitar la creciente posibilidad del rechazo, desesperados emigrantes sin papeles apelan a un truco extremo: pagan hasta cuatro veces el precio de un pasaje en avión para llegar en crucero de lujo, mezclados entre prósperos turistas, con la ilusión de que el Primer Mundo no se dé cuenta de que son pobres. Y les abra la puerta.

MADRID.- Para evitar la creciente posibilidad del rechazo, desesperados emigrantes sin papeles apelan a un truco extremo: pagan hasta cuatro veces el precio de un pasaje en avión para llegar en crucero de lujo, mezclados entre prósperos turistas, con la ilusión de que el Primer Mundo no se dé cuenta de que son pobres. Y les abra la puerta.

No siempre funciona. La desazón se instaló ayer entre los 82 ciudadanos bolivianos a quienes la policía española, advertida de lo que estaba ocurriendo, no dejó descender a tierra en el puerto de Cádiz. Para los bolivianos habían quedado atrás 20 días de travesía atlántica en la que mezclaron su angustia entre la risa y la música del resto de los pasajeros, unos 500 en total.

Blanco y radiante en la mañana soleada, el crucero Sinfonía se acercaba al puerto Alfonso XIII procedente de Fortaleza, Brasil. Pero, según contaron testigos, el movimiento en el muelle reveló que algo raro ocurría: numerosos policías esperaban para revisar al detalle la documentación de los cientos de pasajeros que se asomaban por las barandillas.

Impidieron así el descenso a tierra de los 82 pasajeros bolivianos que, según informaron fuentes del gobierno local, "no tenían la documentación en regla".

El operativo se realizó por pedido de la llamada comisaría de Extranjería, que se ocupa de la llegada de extranjeros, dijo anoche la agencia oficial española.

Silencio fantasmal

Nadie pudo hablar con los pasajeros fantasma. Cada uno de ellos pagó, por lo menos, 1550 euros para subirse a ese barco, tal como informaron a LA NACION fuentes de la empresa operadora Cruceros. A eso se le deben sumar otros 150 euros en concepto de tasas. En total, el precio de venta multiplica hasta cuatro veces el de un pasaje económico para cruzar el Atlántico en avión.

¿Qué ocurrirá con los pasajeros vedados? Su destino es complicado: el Sinfonía tiene pensado llegar hoy al puerto de Valencia, donde las autoridades locales anticiparon que no se les permitiría el descenso.

"Quiero creer que imperarán la sensatez y el sentido común. Y que si en Cádiz han dicho que esta gente no está en condiciones de entrar en España no se les permita en Valencia lo que en otro sitio no", dijo anoche el vicepresidente del Parlamento local, Víctor Campos.

Nadie sabía a ciencia cierta cuál era la documentación faltante. Todos los datos se transmitieron por fuentes extraoficiales. "No hay información oficial", ratificaron a LA NACION en el Diario de Cádiz , que ayer hacía de este episodio una de sus historias centrales. El valenciano Campos, a su vez, opinó que "si no los dejan bajar es porque no reúnen las condiciones de documentación o de acreditación necesarias".

De modo extraoficial, fuentes policiales aseguraban que se trataba de inmigrantes camuflados como turistas de crucero. Y que la irregularidad ya había sido detectada en la escala anterior, en la canaria isla de Tenerife.

Consultada al respecto, tampoco la embajada de Bolivia en esta ciudad hizo comentarios. Sí se sabe que, desde hace semanas, ya no quedan pasajes aéreos entre ese país y España con fecha previa al domingo próximo, en que entrará en vigor la exigencia de visado para nacionales de ese país.

Por Silvia Pisani (Corresponsal en España)

28/03/07
LA NACIÓN

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