El ducto tiene 37,7 km. de extensión y une el norte de Tierra del Fuego con el sur de Santa Cruz. Permitirá incrementar, sensiblemente, el suministro de gas al San Martín.

El ducto tiene 37,7 km. de extensión y une el norte de Tierra del Fuego con el sur de Santa Cruz. Permitirá incrementar, sensiblemente, el suministro de gas al San Martín.

Se extiende por debajo del Estrecho de Magallanes, entre el Cabo Espíritu Santo, en la fueguina Isla Grande, y Cabo Vírgenes, en territorio santacruceño, y su tendido es paralelo al gasoducto que está actualmente en operación y que fue construido en 1978 por la empresa Gas del Estado.

Esta ampliación del gasoducto permitirá poner en operación a los campos gasíferos Carina y Aries, desarrollados por el consorcio que integran las empresas Total, Wintershall y Pan American Energy.

La obra fue llevada adelante por el Ministerio de Planificación Federal, a través del Ente Nacional Regulador del Gas (ENARGAS), con la administración de Nación Fideicomiso, y la Transportadora de Gas del Sur (TGS) en calidad de gerenciadora del proyecto.

El Enargas y la transportadora TGS realizaron la licitación internacional para la contratación de compañías con experiencia en el tendido submarino de gasoductos, concurso que fue ganado por dos firmas holandesas.

Los trabajos fueron adjudicados al consorcio Magallanes Allseas Boskalis y forman parte de la expansión del sistema de transporte de la empresa licenciataria TGS.

La compañía Allseas-Boskalis ofertó 245 millones de dólares para hacer el gasoducto, cuya construcción -que consta de dos tramos- inicialmente estaba estimada en 265 millones.

El primer tramo corresponde a la conexión con el gasoducto existente, sumergido en aguas del Estrecho de Magallanes.

El segundo comprende la instalación de obras en ambas costas, ampliación del Gasoducto General San Martín, que distribuirá esa mayor cantidad de gas, y concluye con la instalación submarina propiamente dicha.

La obra se financia con el aporte de los usuarios, a través del pago de un cargo específico, y el Fideicomiso Austral creado por el Gobierno nacional, al que aportan varias empresas del sector, tanto emplazadas en Tierra del Fuego como en otras partes del país con emprendimientos hidrocarburíferos.

El tramo del cruce del Estrecho de Magallanes va apoyado en el lecho submarino, a una profundidad máxima de 70 metros.

El tendido se distribuye por tramos, en 10 kilómetros en la costa sur y 6 kilómetros en la norte, mientras que los 21,7 kilómetros de gasoducto restante van apoyados en el fondo marino.

La capacidad de transporte máxima por el cruce submarino, con esta incorporación, es de aproximadamente 17,5 millones de metros cúbicos diarios, el equivalente a 15 por ciento del total del consumo actual del país.

Los trabajos en tierra estuvieron a cargo de la empresa de capital nacional Contreras Hermanos, que ocupó a más de 200 operarios argentinos en la obra, mientras que los del tramo submarino fueron responsabilidad del consorcio holandés, que utilizó nueve diferentes tipos de barcos para el tendido.

15/03/10
Adaptado de LA OPINIÓN AUSTRAL

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