Las Islas que inspiraron a Darwin, en riesgo

Las Islas que inspiraron a Darwin, en riesgo

Galápagos, donde el científico inglés observó durante cinco semanas las especies que lo llevaron a construir la teoría de le evolución, lucha hoy para frenar una debacle ambiental.

Galápagos, donde el científico inglés observó durante cinco semanas las especies que lo llevaron a construir la teoría de le evolución, lucha hoy para frenar una debacle ambiental.

Hace más de tres siglos los navegantes rezaban para no encontrarse las Islas Galápagos porque pensaban que aparecían y desaparecían del mar como un truco de magia celestial, que buscaba confundirlos para evitar que instalaran los barcos en sus costas.

En medio de ese misterio, un día como hoy, hace 200 años, nació la persona que las sacaría de las sombras y las ubicaría en el primer lugar entre los ecosistemas naturales más importantes del mundo.

Charles Darwin las recorrió durante cinco semanas en 1835 para observar animales insólitos. Después de esa excursión del científico inglés, las Islas Galápagos dejaron de ser un fantasma para los navegantes y se transformaron en un museo viviente que permite entender cómo era la vida hace millones de años.

Allí hay iguanas a las que les gusta el mar, tortugas gigantes, lagartijas de lava, lobos marinos, focas, albatros, fragatas, piqueros, pingüinos, gaviotas, flamencos y otras especies únicas en su género, como los pinzones.

Sus porcentajes de especies endémicas, es decir que solo viven allí, son increíbles: el 42 por ciento de las aves, el 79 por ciento de todos los mamíferos, el 80 por ciento de los pájaros y el 91 por ciento de los reptiles son exclusivos de este lugar.

Con base en la observación de todos ellos, Darwin publicó hace 150 años la Teoría de la Evolución de las Especies. Otra fecha que el mundo celebrará hoy con bombos y platillos.
 
Ahora no se las quieren perder

En este nuevo milenio, a diferencia de los marineros de hace centurias, nadie se quiere perder el encanto de Galápagos.

Al menos 170 mil turistas al año van a contemplar esas islas y a hacer recorridos en barcos de lujo.

Washington Tapia, del Departamento de Ecosistemas del parque, le dijo a EL TIEMPO que esta afluencia de personas está generando un aumento en la demanda de servicios que no es muy conveniente, una preocupación que comparten la Unesco y la Unión Mundial para la Conservación de la Naturaleza (Uicn).

Y las ironías no paran. Aunque para la Fundación Científica Charles Darwin el archipiélago es un lugar clave para analizar el cambio climático, porque forma un microcosmos único que no ha tenido contacto con el resto de los continentes, allí no se ha podido controlar la sobrepesca y al mar llega mucha contaminación.

Más del 20 por ciento de las especies de plantas endémicas y el 50 por ciento de las especies de vertebrados están en peligro de extinción. La población humana y la economía local han aumentado rápidamente, y de paso el desorden administrativo.

Iguana rosada, nuevo hallazgo

Y para finalizar, una nueva antítesis ecológica. Mientras las tortugas gigantes que le dan su nombre luchan por sobrevivir, por dejar alguna descendencia para evitar su extinción definitiva y para reponerse de la cacería y la devastación causada por especies invasoras, como cabras y ratas, la comunidad científica celebra el descubrimiento de una nueva especie de iguana, especial por su color rosado.

Darwin nunca la vio, nunca fue al volcán Lobo, donde fue descubierta. Pero al menos representa un nuevo ‘respiro’ para la vida de este oasis natural, amenazado por el depredador más peligroso: el hombre.
 
1959 fue el año en el que las Islas Galápagos fueron declaradas parque nacional. Desde 1978 son Patrimonio de la Humanidad.

‘Jorge’, la tortuga símbolo de Galápagos, no tiene descendencia
 
Una tortuga gigante (en la foto), que tendría al menos 105 años, es el símbolo de Galápagos. Se llama ‘Jorge’ y ha acaparado la atención del mundo porque es el último ejemplar del tipo Geochelone abingdoni. Si muere, no quedarán rastros de su especie.
 
La última luz de esperanza apareció en septiembre del 2008, cuando logró que dos hembras que lo acompañaron depositaran 16 huevos, que finalmente no se fertilizaron.

Sobre las dificultades de ‘Jorge’ para procrear se ha especulado tanto que se ha llegado a decir que es homosexual.

"Eso hace parte del morbo. Creemos que tiene un desorden hormonal y por eso las esperanzas están centradas en la próxima temporada de anidación, que comienza en estos días", explica Washington Tapia, del Departamento de Ecosistemas del parque.

13/02/09
EL TIEMPO

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