(FNM) Las negociaciones entre Astillero Atlântico Sul (EAS) y la japonesa IHI, controlada por Mitsui, están avanzando.
(FNM) Las negociaciones entre Astillero Atlântico Sul (EAS) y la japonesa IHI, controlada por Mitsui, están avanzando.
Los japoneses están llevando a cabo desde hace un mes y medio un proceso de investigación y auditoría (“due diligence”) sobre la información de la empresa. Se estableció un acuerdo de confidencialidad y el grupo japonés tiene plazo hasta fines de julio para decidir si va a convertirse en socio y acompañante tecnológico de EAS, actualmente controlado por Camargo Corrêa y Queiroz Galvão.
Según se pudo averiguar, tres equipos de IHI inspeccionaron el astillero, y según lo relatado por una fuente, habrían quedado “maravillados” con la infraestructura que está lista en Ipojuca (PE) y que puede ser adquirida a un “precio de ocasión”.
Pero es el valor de la adquisición lo que también puede dificultar el negocio. IHI tiende a querer desvalorizar el activo, en tanto los actuales socios de EAS intentan incrementar el valor. Corre a favor el hecho de que Camargo y Queiroz están interesados en cerrar el negocio, al igual que los japoneses que así los han mostrado.
La decisión final depende de las ganas que tenga IHI de volver a Brasil. La firma japonesa abrió una oficina en Rio para sondear oportunidades de negocios, pero las discusiones con EAS están siendo tratadas exclusivamente por la casa matriz de la empresa, ubicada en Tokio, Japón.
El astillero precisa contar con soporte técnico de un socio de clase mundial en la construcción de 22 buques petroleros encargados por Transpetro, un paquete de cerca de R$ 7.000 millones. Pero ese proveedor no tiene que ser necesariamente socio de EAS. La decisión de atraer un socio que aporte también tecnología fue, por tanto, adoptada por los accionistas del astillero después de la salida de los coreanos de Samsung del capital de la empresa.
EAS tiene también un contrato con Sete Brasil para la construcción de siete plataformas de perforación. En este caso, el astillero definió que el proyecto será provisto por LMG Marine en asociación con la polaca Remontowa.
En el caso de los barcos petroleros, Samsung es responsable por los proyectos de los primeros seis. El primero de ellos, el “JOÃO CÂNDIDO”, fue entregado la semana pasada con casi dos años de atraso, y costó un 23% por encima de la media del contrato original, según estimaciones de mercado.
Para los restantes 16 buques, todavía será necesario contratar los proyectos.
Transpetro dijo que el atraso en la entrega del “JOÃO CÂNDIDO” acarreó ajustes en los cronogramas de los otros cinco barcos cuya asistencia técnica esta dada por Samsung.
La empresa espera la definición de un nuevo cronograma de entrega para las 16 embarcaciones que todavía están sin socio tecnológico, lo que motiva un incumplimiento del contrato con Transpetro.
Los proyectos para esos barcos pueden ser comprados a proveedores tradicionales del mercado, pero si EAS lo hiciese podría crear un conflicto de intereses comerciales con los japoneses de IHI con quienes está negociando, estimaron fuentes del sector.
La decisión anunciada por Transpetro de suspender por tres meses (hasta el 30 de agosto) la ejecución de los contratos de compra y venta de esas 16 unidades con EAS, puede ser una manera de evitar ese potencial conflicto comercial. Con la medida, el astillero gana tiempo para negociar con un nuevo socio que también lo será en lo tecnológico y podrá proveer parte de los proyectos.
Hay quienes consideran incluso la posibilidad de que los japoneses puedan llegar a sustituir a LMG y a su subcontratista, la polaca Remontowa, en el proyecto de construcción de las plataformas.
Por Cláudia Schüffner e Francisco Góes
Adaptado al español por NUESTROMAR. Fuente: Valor Econômico y Portos e navios; 01/06/12
05/06/12
FUNDACIÓN NUESTROMAR
