Las bajas capturas de calamar illex anticipan un panorama caótico para el sector. Con capturas de cuatro toneladas diarias no pueden atender a los mercados y la situación financiera de las empresas es cada año más comprometida. Como si fuera poco, en Malvinas los acusan de sobrepesca.
Las bajas capturas de calamar illex anticipan un panorama caótico para el sector. Con capturas de cuatro toneladas diarias no pueden atender a los mercados y la situación financiera de las empresas es cada año más comprometida. Como si fuera poco, en Malvinas los acusan de sobrepesca.
Los armadores poteros se encuentran en una situación extrema: cuando el recurso gozaba de buena salud, el precio estaba por el piso y el mercado se encontraba inundado de calamar. El año pasado los precios repuntaron pero la escasez de illex en nuestra Zona Económica Exclusiva no les permitió recuperarse de los malos años. Las esperanzas estaban puestas en un 2010 con capturas diarias por encima de las 10 toneladas y un valor de mercado que les permitiría respirar más aliviados; pero contra los pronósticos optimistas se interpuso la realidad y hoy el panorama es desalentador para los empresarios del sector. Como si no alcanzara con los problemas que tenemos puertas adentro, desde Malvinas y valiéndose de mentiras, se acusa a la Argentina de haber llevado al colapso el illex: según el director del departamento de Pesca del gobierno de las islas Malvinas, John Barton, “La Argentina es responsable de que los caladeros de pesca en torno al archipiélago estén al borde del colapso, por entregar licencias a arrastreros de terceros países para la captura intensiva del calamar”, según publicó el periódico británico The Times.
En los últimos 15 días la flota potera no ha podido superar las cuatro toneladas diarias. Para poder cubrir los gastos operativos del barco se necesita capturar entre 7 y 10 toneladas, con un precio promedio. Si bien el valor de la vaina se mantiene a los mismos niveles que en diciembre de 2009, dos mil quinientos pesos la tonelada, los requerimientos del mercado no pueden ser atendidos por la falta de materia prima: “Ayer tuve un pedido de 300 toneladas para Croacia y tuve que rechazarlo porque en los últimos 3 días sólo capturamos 3 toneladas, no tengo cómo cubrir ese volumen”, declaró un conocido armador potero.
A la falta de capturas debe sumarse la incertidumbre biológica, dado que en los últimos tres años no se ha podido contar con los datos de campaña del INIDEP para el área sur. Un alto referente del sector no ocultó su enojo con el desempeño del instituto: “Estoy decepcionado, es una pena que se gaste plata en una institución que no cumple con su función, hacen asambleas y piden aumento de sueldo pero la discusión sobre el servicio que deben dar a la sociedad, nunca se da”.
La campaña que el INIDEP debe realizar cada año en el sector sur, evalúa el comportamiento del stock sudpatagónico, sobre el cual, en el presente año, los poteros argentinos prácticamente no pudieron concretar capturas, ya que cuando la temporada empezó, el illex había comenzado a retirarse fuera de nuestra ZEE. Quienes sí pudieron capturarlo son los barcos con licencia de las Islas Malvinas, unas 60 embarcaciones – 26 coreanas y 14 taiwanesas –, con un promedio de 15 toneladas diarias.
Pero lejos de estar contentos, los ocupantes ilegítimos de las Islas Malvinas, a través del director de su Departamento de Pesca, John Barton, han acusado a la Argentina de llevar al colapso al illex argentinus, con argumentos falaces. En declaraciones vertidas en el diario británico The Times, el funcionario acusó a nuestro país de “haber pescado durante el año pasado 60 mil toneladas, cuando tenía permitido 25 mil”. Para comenzar, el año 2009 se caracterizó por las bajas capturas – lo lógico es que se capture mucho más de 60 mil toneladas – pero además, en esta pesquería, nuestro país no tiene un límite de toneladas de captura, sino que se maneja a través de una cantidad de barcos – no más de 104 – y se manejan datos de desembarques para garantizar el escape del 40 por ciento de la población, como medida para asegurar la reproducción.
Profundizando en los argumentos mentirosos del director de pesca de Malvinas, nos encontramos con que nos acusa de haber dado “licencia a barcos arrastreros de terceros países para la captura intensiva del calamar”. En política pesquera se han hecho muchas cosas mal pero no nunca se licenció o charteó barcos arrastreros para la pesca de calamar, sino poteros, que utilizan artes específicas para el recurso y selectivas. Por otra parte, desde hace unos años, la Argentina abandonó la legítima metodología de charteo para pasar a tener una flota nacional, mientras los usurpadores de las Islas mantienen vigente la entrega de licencias a flotas foráneas, incluso hasta el día de hoy.
El grado de mendacidad de este funcionario colonial es increíble, dado que afirma que “el origen del problema se remonta a 2005, cuando el Gobierno argentino permitió a los pesqueros hacer grandes capturas que imposibilitan la regeneración de esta especie”. El illex es un cefalópodo de ciclo de vida anual, por lo que no existe relación alguna entre lo ocurrido en 2005 y la situación actual del recurso.
En un pasaje de la nota publicada por The Times se deja ver, sin embargo, cuál es la verdadera intención tras estas declaraciones: “El efecto inmediato es que este año sólo será posible pescar 6 mil toneladas, lo que representará un duro golpe económico para la población de las Malvinas, que vive mayoritariamente de la pesca. Esta circunstancia potenciará el apoyo de los habitantes de las islas a la exploración y explotación de las reservas de petróleo que existen bajo el mar en torno al archipiélago”.
Si le faltaba algo al sector potero, en un año signado por la bajas capturas y los consecuentes problemas financieros, era verse enredado en la disputa por la soberanía de las Islas; y peor aún, ser utilizados por el gobierno de ocupación con mentiras de la peor factura.
Por Karina Fernández / Fotos de Guillermo Nahum – Diego Izquierdo
16/03/10
REVISTA PUERTO

