El embajador ante la ONU, Jorge Argüello, cuestionó ayer al Reino Unido por su reticencia a sentarse a negociar la soberanía de Malvinas, y aseguró que, de acuerdo a la realidad política internacional actual, no se justifica que ese país siga ocupando un asiento en el Consejo de Seguridad del organismo multilateral.
El embajador ante la ONU, Jorge Argüello, cuestionó ayer al Reino Unido por su reticencia a sentarse a negociar la soberanía de Malvinas, y aseguró que, de acuerdo a la realidad política internacional actual, no se justifica que ese país siga ocupando un asiento en el Consejo de Seguridad del organismo multilateral.
"Que el Reino Unido este allí, con derecho a veto, responde a una foto vieja, la del día después de finalizada la Segunda Guerra Mundial en 1945", planteó el diplomático, que nuevamente abogó por la reformulación del organismo para democratizarlo.
Cuando se le preguntó por el conflicto bilateral con Londres por las islas Malvinas, Argüello respondió: "Lo del Reino Unido en Malvinas es una cuestión de poder, no de justicia, ni de derechos. La Argentina, en todos los foros internacionales, y desde el Grupo de los 77 más China trabaja para achicar el margen de resistencia británica a negociar la cuestión", enfatizó el diplomático.
Petróleo
Ante una consulta sobre los hallazgos de petróleo que anuncian con periodicidad las compañías y los medios británicos, Argüello respondió: "No tengo información sobre la cantidad y la calidad de los mismos, pero sí puedo decir que hay una gran escala de especulación en torno a ellos, y eso tiene que ver con la Bolsa de Londres".
"Nadie sabe si las acciones suben porque hay petróleo, o si suben por la calidad del petróleo, pero no se tiene una información segura al respecto", comentó.
La decisión británica de autorizar la exploración de hidrocarburos al norte de las islas tensó el último año la relación bilateral.
Desde el inicio de esas tareas de exploración el gobierno ha expresado su malestar ante la embajada del Reino Unido en el país y también ante foros internacionales, al considerar que se trata de "un intento de apoderarse ilegalmente de recursos naturales no renovables" que pertenecen a la Argentina.
18/08/11
LA NUEVA PROVINCIA
