Una nueva embestida del gremio marítimo (SOMU) que lidera el dirigente moyanista Enrique Omar “Caballo” Suárez tiene prácticamente paralizadas a las empresas navieras de Argentina y Paraguay.
Una nueva embestida del gremio marítimo (SOMU) que lidera el dirigente moyanista Enrique Omar “Caballo” Suárez tiene prácticamente paralizadas a las empresas navieras de Argentina y Paraguay.
Con el fin de presionar a las compañías paraguayas para que firmen convenios colectivos con el SOMUPA – el nuevo gremio que creó en el vecino país –, Suárez viene implementando medidas de fuerzas que afectan a las navieras locales, a los barcos de combustibles y a las cargas destinadas a los puertos guaraníes.
La reacción de las empresas no se hizo esperar. En Buenos Aires, la Cámara Naviera (CNA) exigió la urgente intervención de los ministros de Trabajo, Carlos Tomada y de Planificación, Julio De Vido. En Asunción, las compañías locales salieron a reclamarle al presidente Fernando Lugo que interceda ante el gobierno argentino para resolver el conflicto.
Desde hace dos semanas, el SOMU está aplicando un “trabajo a reglamento” en los barcos de las empresas locales que también operan con bandera de Paraguay.
La medida apunta a que dichas empresas les impongan a sus marineros guaraníes la obligación de afiliarse al SOMUPA y firmar el convenio colectivo que impulsa el flamante sindicato que controla un hombre de Suárez.
Tras la denuncia que hizo la CNA, el ministro Tomada dispuso la semana pasada la “conciliación obligatoria” que no fue respetada por el SOMU. Ayer, el presidente de la CNA, Jorge Álvarez volvió requerir la intervención de Trabajo para que haga cumplir la conciliación y sancione al gremio por el incumplimiento de las normas.
Según advirtió la entidad “como la mayoría de los buques afectados transportan hidrocarburos, la medida del SOMU impactará directamente en el suministro interno de combustibles”.
En Paraguay, los que pusieron el grito en el cielo fueron la Federación de la Producción e Industria (Feprinco), el Centro de Armadores Fluviales y Marítimos (CAFIM) y los gremios Sinamapa, Sociedad de Marineros Unidos y la Unión de Cocineros Marítimos.
Tras advertir que la medida de Suárez constituye un “bloqueo” al comercio exterior de Paraguay, las empresas guaraníes le pidieron a Lugo que reclamo a las autoridades argentinas una urgente solución para normalizar el tránsito de las cargas. Los gremios, por su parte, cuestionaron al SOMUPA y apuntaron que la única que aceptó las exigencias de Suárez fue CONAY, la firma paraguaya que controla Maruba, la naviera argentina que tiene como director al líder del SOMU.
Por Antonio Rossi
18/08/11
CLARIN
