Arrastre y cerco disputan por el porcentaje de "xarda" que Madrid pretende asignar a cada segmento. A la espera de un acuerdo con Oslo, España tiene asignada una cuota de 26.000 toneladas para el 2010.
Arrastre y cerco disputan por el porcentaje de "xarda" que Madrid pretende asignar a cada segmento. A la espera de un acuerdo con Oslo, España tiene asignada una cuota de 26.000 toneladas para el 2010.
De ser la hermana pobre de los pelágicos, a convertirse en una de las especies más buscadas por la flota gallega y de parte del extranjero. De un tiempo a esta parte, la caballa ha cobrado un interés inusitado para los profesionales del sector, hasta el punto de haber detonado una guerra entre artes de pesca e, incluso, entre países.
Por su culpa está bloqueado el proceso para renovar el acuerdo del espacio económico europeo entre la Unión Europea (UE) y Noruega. Oslo quiere más cuota de caballa para sus barcos, una tajada que Madrid y Lisboa se niegan en rotundo a ceder, y esa falta de acuerdo ha frustrado el pacto global sobre el reparto de cuotas pesqueras, cuyo daño colateral más importante es el cierre de las aguas del país nórdico a la flota bacaladera española, un caladero en el que captura entre 3.000 y 5.000 toneladas anuales.
Y por su culpa, cerco y arrastre de litoral se han visto envueltos en un episodio más de sus eternas trifulcas. Unos y otros se consideran perjudicados en el reparto de porcentajes que ha decidido abordar por vez primera el Ministerio de Medio Marino en un intento de impedir que suceda lo que el año pasado: que a principios de junio se agotó la cuota de caballa asignada a España y, a partir de ahí, los barcos tuvieron que descartar y tirar muertos al mar todos los ejemplares que cayeron en sus aparejos.
La propuesta de reparto que Madrid ha puesto sobre la mesa entrega a los barcos arrastreros el 28,93% del total de cuota de caballa asignada a España, que es de 26.000 toneladas -por ahora, porque en diciembre la UE solo pudo repartir un tope provisional, dado que el definitivo está pendiente del pacto con Noruega-. En ese racionamiento, al cerco le corresponde el 30,8%, mientras que la porción restante se reserva para las artes menores y las embarcaciones de altura.
Tanto cerco como arrastre reclaman una mayor proporción. El arrastre, porque es una especie esencial para la flota, y el cerco, porque cree que tiene «derechos históricos» sobre un pelágico que hace 10 años las bakas tenían como captura accesoria, pero que han tenido que incorporarla a su catálogo porque «acabaron coa bacaladilla, o gallo, a cigala, a faneca, e agora so lles queda a xarda e o xurelo», apuntan voces de las cofradías de pescadores.
Con una cuota global tan baja -26.000 frente a las 29.000 del año pasado-, los pósitos temen que la caballa vuelva a agotarse en el primer semestre, por lo que reclaman a Medio Marino que reserve una parte del tope para que la bajura pueda seguir pescando a partir del mes de julio.
Mientras, el arrastre cree que las capturas de los últimos años son suficientemente ilustrativas para demostrar que siempre han aportado más del 40% de la xarda descargada y, de hecho, para algunas empresas esta especie supone el 25% de su facturación.
«Limitarlle agora as capturas é poñer un obstáculo máis a unha flota que xa está en bastantes apuros», señala Torcuato Teixeira, secretario general de la organización de productores Pescagalicia-Obarco. Teixeira señala que el arrastre está dispuesto a ir a los tribunales para impugnar la orden ministerial si finalmente prospera con ese porcentaje.
Por Espe Abuín
24/01/10
LA VOZ DE GALICIA

