Jindal abandona su incursión en Bolivia

Jindal abandona su incursión en Bolivia

La compañía india rescindió el contrato que tenía para la explotación de mineral de hierro en el cerro El Mutún.

La compañía india rescindió el contrato que tenía para la explotación de mineral de hierro en el cerro El Mutún.

La siderúrgica india Jindal anunció la semana última que rescindió su contrato de riesgo compartido con la minera estatal ESM de Bolivia, para la explotación del yacimiento de mineral de hierro (cerro El Mutún), luego de mutuas acusaciones de incumplimiento.

“Nos vamos del país (…) No se ha podido llegar a un acuerdo entre las partes”, señaló el abogado de la empresa india, Jorge Gallardo, luego de un intento infructuoso de llegar a un acuerdo. “Les deseamos todo lo mejor, nos vamos del país”, agregó Gallardo, según difundió la agencia AFP.

“No se nos trata como amigos de los bolivianos, sino como a delincuentes”, agregó la firma por medio de un comunicado en el que lamenta que el gobierno boliviano “maltrate y persiga a los inversionistas extranjeros que han introducido millones de dólares en la economía de Bolivia”.

Fuentes de la minera india manifestaron que el gobierno le pidió a Jindal un depósito bancario de US$ 2100 millones como prueba de que tiene disponibilidad para financiar la explotación del yacimiento de hierro del Mutún.

No obstante, el ministro de Minería boliviano, Mario Virreira, desmintió el hecho.

“No es así. Se exigió que abran una cuenta para gastos operativos y tenían la opción de poner 200 o 400 millones de dólares, pero no quisieron hacerlo. Lo único que exigíamos es que haya recursos económicos para los gastos operativos, por la experiencia nos dice que ni siquiera tenían para pagar alquileres de sus oficinas ni cubrir los gastos por los servicios básicos”, aseveró Virreira.

Ejecución

La empresa india había prometido invertir en el primer tramo del proyecto unos US$ 600 millones. Pero según el gobierno boliviano, eso no ocurrió. De hecho, entre 2010 y este año, Bolivia ejecutó por supuesto incumplimiento dos boletas de garantía por US$ 36 millones.

Por su parte, Jindal alegó como motivo del lento desarrollo de su trabajo la falta de gas natural para operar sus equipos, suministro que está a cargo de la petrolera estatal YPFB.

Asimismo, Virreira anunció que iniciará “un proceso de licitación para reemplazar a la Jindal”, que demandará seis meses y al octavo ya entraría en operaciones la nueva adjudicataria.

Según el contrato suscrito en 2007, el complejo siderúrgico debía producir en una primera etapa 5 millones de toneladas de pellets (hierro esponja) y 2 millones de toneladas de hierro. En tanto, en una segunda etapa se preveía arrancar con la producción de acero.

24/07/12

LA NACION

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