Dos nuevos buques de las Fuerzas de Auto Defensa Marítima (Armada) de Japón partieron hoy hacia la costa de Somalia para reemplazar a otros dos que operan desde julio en esas aguas para proteger los barcos y mercancías niponas de la piratería.
Dos nuevos buques de las Fuerzas de Auto Defensa Marítima (Armada) de Japón partieron hoy hacia la costa de Somalia para reemplazar a otros dos que operan desde julio en esas aguas para proteger los barcos y mercancías niponas de la piratería.
Según informó hoy la agencia local Kyodo, la salida de los destructores Takanami y Hamagiri suponen el primer envío de buques a las costas somalís bajo el Gobierno del primer ministro Yukio Hatoyama, del Partido Democrático (PD), y la continuación de la misión internacional antipiratería de Japón en aguas somalís.
El ministro de Defensa, Toshimi Kitazawa, dijo en una rueda de prensa en Tokio que los planes del nuevo Ejecutivo japonés son continuar las operaciones de las Fuerzas de Auto Defensa Marítima en Somalia.
Mientras, el viceministro de Defensa japonés, Kazuya Shimba, aseguró en la provincia de Kanawaga, de donde partieron los buques, que las operaciones antipiratería seguirían siendo importantes para Japón incluso después del cambio de Gobierno.
Está previsto que los buques lleguen al Golfo de Adén, frente a las costas de Somalia, a principios de noviembre, cuando sus 410 miembros a bordo, entre guardacostas y militares, reemplazarán a un contingente que trabaja allí desde julio pasado.
Estos efectivos pueden desde el 24 de julio, de acuerdo a una nueva ley, abrir fuego contra los piratas en caso de amenaza, algo que suscita gran polémica en Japón, cuya Constitución pacifista permite únicamente el uso de la fuerza en defensa propia.
Hasta ése momento el personal desplegado en la misión estaba únicamente autorizado a defender las embarcaciones de bandera nipona o aquellas en las que Japón tuviera intereses comerciales.
13/10/09
EDN
