Hoy: maniobra de hombre al agua

Hoy: maniobra de hombre al agua

Asusta de solo pensarlo: en un descuido, un tropezón o un golpe de mar puede caer al agua un tripulante. Como siempre la prevención es fundamental. Después no diga que no le avisé.

Asusta de solo pensarlo: en un descuido, un tropezón o un golpe de mar puede caer al agua un tripulante. Como siempre la prevención es fundamental. Después no diga que no le avisé.

// OPINIÓN DE FERNANDO FABERSANE
La posibilidad de caer al agua durante la navegación es un riesgo real y no es conveniente desestimarlo. El hábito más recomendable es el de utilizar chaleco salvavidas o dispositivo de ayuda a la flotación(DAF) sobre todo para las maniobras de proa —las más riesgosas—, y arnés y andarivel cuando las condiciones meteorológicas son desfavorables. Cuando se produce la caída de un tripulante hay dos aspectos que pueden beneficiar o empeorar la tarea de rescate: el orden a bordo y el entrenamiento de la tripulación. En cuanto al orden me refiero a contar con el salvavidas y demás elementos a utilizar, en su soporte, a mano y listos para lanzar. De nada sirve un salvavidas muy lindo y nuevo, si el mismo se encuentra debajo de cubierta, dentro de la bolsa del comercio donde fue comprado. Es mucho el tiempo que se pierde y aumenta notablemente la distancia que nos separa del caído. Otro tema a tener presente es contar con la cubierta despejada que permita un libre tránsito por la misma. Se navegue en un velero, un crucero u otra embarcación, es necesario que la tripulación tenga algunas pautas sobre lo que hay que hacer. Nombrar rápidamente a un vigía — que no pierda de vista al caído en ningún momento — ayuda en la aproximación y posterior rescate ya que es común que la persona quede escondida entre las olas. Cualquier libro de náutica tiene un capítulo dedicado a la maniobra de hombre al agua. A continuación describiré una para veleros y una para barcos a motor — tienen varios pasos en común —, ambas muy probadas y seguras. Los invito a que las pruebe los fines de semana, ya que, sea cual fuere la maniobra que usted utilice, no dejar de practicarla le permitirá refrescar los pasos a seguir y le dará mayor seguridad.

Maniobra para barcos a vela
1. A partir de la caída de un tripulante es muy importante dar el aviso de “hombre al agua” con voz firme para alertar a toda la tripulación. Acto seguido lanzar el salvavidas circular y nombrar a un tripulante para que oficie de vigía (todo esto lleva solo unos instantes). Si se cuenta con tripulación extra, no estaría mal apretar el botón MOB (Man Over Board) del GPS, especialmente pensado para esta circunstancia. El equipo recalcula continuamente cómo regresar al punto en el que cayó la persona.

2. El timonel buscará navegar de través, alejándose del caído aproximadamente cinco esloras (el vigía puede ayudar indicando la distancia navegada). Virar por avante, y buscar nuevamente navegar de través, para este momento el caído se encuentra en la línea de proa (si hiciera falta el vigía puede guiar al timonel).

3. Derivar una eslora a sotavento del caído. Es un buen momento para ir bajando la escalera si el barco posee una, y adujar un cabo para tenerlo listo para lanzar

4. Por último, cuando el caído se encuentre al través del barco, iniciar la aproximación proa al viento, filando escotas. Se considera una buena maniobra si el caído queda a un par de metros del barco y el barco está detenido.

5. Entonces, lanzar el cabo para acercarlo y ayudarlo a subir. Pasado el susto es un buen momento para ofrecerle un café caliente y ropa seca. La ventaja de este tipo de maniobra es que tanto al alejarse como al regresar se navega de través, es decir con igual velocidad, igual escora y buen timón

Maniobra para barcos a motor
1. A partir de la caída del tripulante, dar el aviso de “hombre al agua” con voz firme, indicando la banda por donde cayó. Inmediatamente lanzar el salvavidas circular y nombrar a un tripulante que oficie de vigía. En el agua sólo es visible la cabeza de la persona y las olas suelen dificultar la visualización.

2. Caer a la banda indicada por el vigía — por donde cayó la persona — (con esto se abre la popa del caído para alejarlo de los motores. Es muy importante alejarse rápidamente del caído y disminuir la velocidad de la embarcación hasta la velocidad de desplazamiento.

3. Comenzar a describir un círculo amplio de aproximadamente cinco esloras. Es el momento de ir bajando la escalera, si se cuenta con ella, y preparar un cabo para lanzar. La aproximación al caído se debe hacer proa al viento. Al encontrarse aproximadamente a dos esloras, poner el motor en neutro. La embarcación continuará desplazándose lentamente con la estropada permitiendo aproximarse. La maniobra se considera segura si el caído quedó a un par de metros.

4. Llegó el momento de lanzar el cabo para acercarlo al barco. Es aconsejable apagar el motor hasta que el tripulante se encuentre en cubierta (siempre es más seguro).No se tiene presente la corriente ya que el caído y el barco se desplazan de la misma manera.

Para tener en cuenta
Cuando baja el sol se debe agregar al salvavidas circular la boya de autoencendido.

Navegando a motor utilizar el corte de corriente llamado hombre al agua.

No dar marcha atrás cuando se está próximo al caído. Es muy peligroso.

Tanto en veleros como en cruceros o embarcaciones menores la aproximación al caído siempre se debe hacer proa al viento.

Se puede utilizar el salvavidas circular con un cabo de seguridad. Verifique que el mismo se encuentre correctamente adujado y corra libremente.

Habiendo ola el mejor lugar para subir fácilmente al caído es por el través. Un cabo con un nudo as de guía pasado por debajo de los brazos o atizado a modo de estribo ayudará en el izado.

// OPINIÓN DE HERNÁN LUIS BIASOTTI
Las precauciones para evitar caídas al agua y las maniobras de rescate a realizar, con leves matices de diferencia que veremos a continuación, son casi idénticas en lanchas y cruceros. En ambos casos hay muy poco en común con el procedimiento que seguiría un navío de carga o de pasajeros. Como en cualquier otro tipo de accidentes la prevención ahorra muchos dolores de cabeza. Una vez producida la caída son varias las maneras en que se puede levantar a la persona por la borda, con viento leve, buena visibilidad y de día. Un timonel hábil podría improvisar de acuerdo a las circunstancias pero es conveniente que tenga bien definida cuál es la maniobra de su preferencia para días de viento fuerte y la ensaye de vez en cuando practicando con un objeto pesado tal como un balde lleno de agua, que se mantendrá a flote amarrado con su cabo a una defensa.

Maniobra para barcos a vela
La maniobra que describo a continuación es eficiente y suficientemente probada para barcos cabinados de lastre fijo, en aguas abiertas y en condiciones muy difíciles tales como viento fuerte, visibilidad reducida y de noche. Correctamente realizada no demora más de tres minutos y si se ha practicado no tiene por qué fallar.

1. Grite ¡Hombre al agua!

2. Arrojar un salvavidas con boya luminosa de autoencendido. El salvavidas no debe estar amarrado con un cabo al barco, debe estar suelto. Es oportuno tener un segundo salvavidas con un cabo largo, preferentemente flotante, para arrojarle al hombre si queda a algunos metros de distancia. Este segundo salvavidas no necesita luz.

3. Designar un vigía que no pierda de vista al caído.

4. Navegar con el viento largo (entre el través y la aleta) unas diez esloras, a fin de tener espacio suficiente para maniobrar. Luego virar por avante – trabuchar podría causar accidentes –  y volver hacia el hombre. Al aproximarse a él filar todas las velas en banda y detener el barco orzando para que quede a barlovento del caído casi enfachado. El barco a barlovento del caído lo protege de la ola y si se le arrima, no hay peligro de hacerle daño a menos que esté el motor en marcha. Asegúrese de que la hélice no esté girando. Si el viento es muy fuerte, el barco escorará aún con todas las velas filadas, el hombre subirá por la banda baja que es la de sotavento, o bien por la popa.

5. Subir al hombre por la banda de sotavento. En monotipos abiertos y otros barcos de orza livianos, de borda baja, al hombre se lo levanta por la banda de barlovento para evitar el riesgo de tumbar.

Maniobra para barcos a motor
1. Desacelere inmediatamente y deténgase. Habiendo varias personas a bordo dé la alarma gritando a toda voz: ¡Hombre al agua! Para que todos acudan a cubierta a colaborar en el rescate.

2. Lance al caído un salvavidas. Los cruceros, lanchas y botes a motor deben tener a mano un salvavidas circular para ser arrojado de inmediato. No lo lleve amarrado con un cabo largo y enredado que impida su lanzamiento. Debe estar suelto o bien amarrado al extremo de un cabo flotante prolijamente enrollado en un devanador o dentro de una bolsa que facilite su salida sin trabas. La medida reglamentaria de ese cabo es 27,50 metros. De no tener a mano el salvavidas circular puede arrojar  cualquier cosa boyante, tal como chalecos salvavidas, defensas, colchonetas inflables
y aun almohadones o la conservadora de hielo. Si sale antes del amanecer o vuelve después del ocaso, su salvavidas tiene que llevar luz propia. Para eso se le amarra una boya luminosa con sistema de autoencendido. Sin luz es muy difícil encontrar a alguien
en la oscuridad.

3. No pierda de vista al caído.

4. Regrese a buscarlo. Nunca dé marcha atrás para buscar al caído. Lo puede herir gravemente con la hélice. Gire lentamente marcha avante y si hay viento fuerte, acérquese a él contra el viento. No contra la corriente, llegue contra el viento. La persona y la embarcación inmersas en el mismo caudal de agua se comportan entre sí como si no hubiera corriente. Si arrojó el salvavidas con cabo por la popa y el caído es buen nadador o está usando chaleco flotante o traje de neoprene, navegue en círculos alrededor de la persona de modo que el salvavidas se vaya aproximando en espiral hasta que pueda tomarlo con las manos. Del mismo modo que se arrima el manillar a alguien que practica esquí acuático.

5. Ayúdelo a subir a bordo. La proa suele ser demasiado alta para recoger una persona. Pásele bien cerca y muy lentamente por el costado. Procure que sea del mismo costado que está el puesto del timonel para verlo mejor en la fase final de aproximación. Arrímele el bichero para que se sujete y condúzcalo hasta la escalera de baño en popa. Si no arrójele un salvavidas con cabo o simplemente un cabo de amarra. Desde una lancha o algo más pequeño, arrímele un costado de la proa (las amuras) y corte el contacto del motor. Luego, poniendo atención en no desestabilizar la embarcación, guíe las manos del caído a lo largo de la borda hasta el través o la
popa, donde sea más fácil subir. Esta tarea puede resultarle difícil No dé por sentado que el caído puede solo. Puede estar shockeado, golpeado, cansado o enfriado. Si está vestido, la ropa mojada pesa y traba. Si lleva anorak o campera amarrada con un cordón en la cintura, suelte o corte el cordón porque puede estar encerrando una pesada bolsa de agua. Si hay mucho viento y ola o aún le cuesta subir a bordo, pásele un cabo por debajo de las axilas y anúdelo sobre el pecho. Asegure el extremo del cabo al barco para que la persona no pueda alejarse mucho aunque se suelte de la borda. Si hay escala de baño, habilítela.

Para tener en cuenta
• En los cruceros debe llevarse siempre cerrado y trabado con pasador el portalón del cockpit y los segmentos levadizos de las barandas o corredores de la cubierta.

• Si por cualquier motivo alguien necesita salir a la plataforma de baño durante la marcha, debe hacerlo con chaleco salvavidas y bajo vigilancia.

• Habiendo marejada, cualquier persona que circule por cubierta o permanezca en el flybridge o suba o baje del mismo, debe llevar colocado un arnés de seguridad. El arnés es inútil si no se ha enganchado el mosquetón alrededor de un punto firme o en un andarivel –cable, correa o cabo fuerte tendido sobre la cubierta para que las personas afirmen en él sus arneses o se aferren para no ser despedidos por la borda–.

• Aunque haga buen tiempo y mar llana, si el crucero está siendo gobernado por piloto automático y no hay nadie en cubierta, avise a otro tripulante si va a salir de la cabina o bajar al fly, aún más si es de noche y en aguas abiertas. Considere que si cae por la borda, para cuando alguien se percate de su ausencia, no sabrán cuándo desapareció
ni dónde buscarlo.

• Cuando navegue en lancha manténgase atento y bien sujeto al saltar olas. Procure que sus acompañantes no vayan sentados en la borda y no les dé ese ejemplo porque pueden estar distraídos y caerse. Si no puede evitar realizar una maniobra brusca, prevéngalos. Si hay riesgo de caer al agua lleve chaleco salvavidas.

• En gomones, lanchas y motos de agua, el uso de arnés de seguridad no es previsible salvo para travesías excepcionales. Sin embargo, el conductor debe llevar siempre colocado en la muñeca el interruptor de corriente a distancia, familiarmente llamado “corte de hombre al agua”, especialmente si va solo.

• Si sale antes del amanecer o vuelve después del ocaso, su salvavidas tiene que llevar luz propia. Para eso amárrele una boya luminosa con sistema de autoencendido. Sin luz es muy difícil encontrar a alguien en la oscuridad. Acostúmbrese a controlar la boya luminosa automática siempre una hora antes de la puesta de sol. Vea que encienda y que esté amarrada al salvavidas circular, correctamente estibada y lista para lanzar.
Después de la salida sáquele las pilas y guárdela bien seca para que no se deteriore. Igual que su linterna estanca. Tenga a bordo un frasco con pilas de repuesto.

• Si alguien se tira al agua para ayudar a otro, convierte la maniobra de hombre al agua en otra de dos hombres al agua, agravando la situación. Sin embargo, a veces, es necesario que alguien lo haga con tal que no sea el único timonel a bordo capaz de maniobrar el barco. No es posible enumerar quiénes no podrán mantenerse a flote solos pero sin duda es necesario en ocasiones que alguien se tire para ayudar a un niño pequeño, a un adulto que no sepa nadar o a cualquiera que se haya golpeado
o lastimado. Para arrojarse al agua no hay que sacarse la ropa pero es imprescindible asir antes uno o dos salvavidas.

26/04/11
BIENVENIDO A BORDO

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