Gran Bretaña planea reclamar soberanía sobre la Antártida

Analiza presentar un nuevo pedido a la ONU para extender su territorio en el lecho marítimo en más de un millón de kilómetros cuadrados.

Analiza presentar un nuevo pedido a la ONU para extender su territorio en el lecho marítimo en más de un millón de kilómetros cuadrados.

LONDRES.- Gran Bretaña planea presentar un pedido a Naciones Unidas para extender su territorio en el lecho marítimo de la Antártida en más de un millón de kilómetros cuadrados.

La noticia fue difundida por los diarios británicos The Guardian y Daily Telegraph y confirmada por una vocera del Ministerio de Relaciones Exteriores británico a la agencia ANSA.

La portavoz de la Cancillería confirmó que el pedido será parte de una requisitoria de cinco territorios marítimos que se hará antes de mayo de 2009, y que cubre una extensa área de la Antártida británica cerca del Polo Sur.

Los otros cuatro reclamos serán para el lecho marítimo que rodea a las islas Georgias del Sur y las islas Malvinas, como también las islas Ascensión, la Bahía de Vizcaya, en el Atlántico Norte, y la cuenca Hatton-Rockall en el oeste de Escocia.

El reclamo, que el gobierno de Londres presentará oficialmente a las Naciones Unidas, representa un claro desafío, según el periódico, al espíritu del tratado de 1959 sobre el continente blanco, del que este país es signatario.

Ese tratado, destinado a prevenir futuras disputas, establecía que no se presentarían nuevas reclamaciones territoriales sobre la Antártida.

Fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores dijeron al periódico que se están recogiendo y procesando datos para apuntalar el reclamo británico, destinado a ampliar los derechos de explotación de las reservas de petróleo, gas y minerales hasta 350 millas náuticas frente al territorio antártico británico.

El territorio antártico británico, que este país reclamó para sí por primera vez en 1908, forma una cuña triangular con el vértice en el polo sur y tiene una extensión superior al millón de kilómetros cuadrados.

El reclamo británico de esas aguas es la más polémica de todas ya que depende de su proximidad al Territorio Antártico Británico, disputado también por Chile y Argentina.

El protocolo medioambiental del Tratado Antártico, firmado en 1991, prohíbe toda actividad relacionada con la extracción de minerales que no esté destinada a fines de investigación.

El Gobierno británico debe decidir todavía cómo argumentar su pedido ante la ONU.

Agencias ANSA, dpa y EFE

17/10/07
LA NACIÓN

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