Un primer intento cayó víctima de la crisis, pero ahora en los muelles de la antigua capital de Escocia, un "Sea Snake" escarlata de segunda generación está siendo preparado para aprovechar las olas de las islas del norte de Gran Bretaña y generar electricidad.
Un primer intento cayó víctima de la crisis, pero ahora en los muelles de la antigua capital de Escocia, un "Sea Snake" escarlata de segunda generación está siendo preparado para aprovechar las olas de las islas del norte de Gran Bretaña y generar electricidad.
Pese a sus 180 metros de tuberías, una veintena de ingenieros trepa sobre el dispositivo, que está diseñado para ser sumergido y surcar el mar convirtiendo cada movimiento en energía que será canalizada por medio de cables submarinos.
Previsto para ser instalado en la primavera boreal en el Centro Europeo de Energía Marina (EMEC) en Orkney, al norte de Escocia, el generador de energía undimotriz fue encargado por la compañía energética alemana E.ON, lo que refleja un serio interés en una tecnología emergente mucho más cara que la de los parques eólicos marinos.
El interés de las compañías de servicios está motivado por los requerimientos regulatorios por reducir las emisiones de dióxido de carbono de la generación de electricidad, y ello ayuda a un sector que requiere de mucho capital.
Los capitalistas de riesgo interesados en proyectos de tecnología ecológica tienen horizontes más cortos para las ganancias requeridas que los 10 a 20 años que presentan tales proyectos, por lo que resulta útil la buena posición económica de las empresas de servicios y su sólida base de capital.
"Nuestra opinión es que este es un mercado para el 2020", dijo Amaan Lafayette, gerente de desarrollo marino de E.ON.
"Quisiéramos ver una planta propia a pequeña escala en el agua para el 2015 ó 2017, construida en base a lo que estamos haciendo aquí. Es una forma de generación que no hemos hecho antes", agregó.
El Consejo Mundial de Energía ha estimado que el potencial mercantil para la energía undimotriz en más de 2.000 horas de teravatios al año – ó 10 por ciento del consumo mundial de electricidad aproximadamente- lo que representa una inversión de capital de más de 500.000 millones de libras (790.000 millones de dólares).
Gran Bretaña, como nación insular, tiene un rol destacado en materia de desarrollo de tecnología para energía marina, que según el asesor gubernamental Carbon Trust podría representar en el futuro un 20 por ciento de la electricidad del país.
El Gobierno está intensificando el apoyo como parte de una inversión de 405 millones de libras en energía renovable, a fin de cumplir con la meta de reducir las emisiones de dióxido de carbono en un 80 por ciento para el 2050, desde los niveles de 1990, sin afectar el suministro de energía.
Crown Estate de Gran Bretaña, propietaria de 12 millas náuticas del lecho marino desde la costa, está organizando además una licitación para un proyecto comercial de energía marina en Pentland Firth, al norte de Escocia.
Además de la energía undimotriz, Gran Bretaña está probando sistemas para extraer energía de la marea. El año pasado, la compañía privada Marine Current Turbines Ltd (MCT) abrió SeaGen, la primera turbina de marea a gran escala del mundo, en Irlanda del Norte.
Creciendo como el viento
"A menudo se nos compara con la industria eólica de hace 20 años", dijo Andrew Scott, gerente de desarrollo del proyecto en Pelamis Wave Power Ltd, que está administrando el sistema "Sea Snake" (o Serpiente Marina), conocido como P2.
Parado junto a la serpiente del tamaño de un tren, Scott de Pelamis indicó que los proyectos de energía undimotriz están adoptando una variedad de formas, que según afirmó era similar al desarrollo de la turbina eólica.
"Existían los ejes verticales, los ejes horizontales y todo tipo de formas antes de que la industria se consolidara en lo que se conoce como turbinas aceptables de hoy en día", sostuvo.
La Serpiente de Edimburgo sigue a un proyecto undimotriz comercial pionero montado por la compañía en Portugal en septiembre pasado, fuera de funcionamiento desde el colapso del grupo de infraestructura Babcock & Brown con sede en Australia, que tenía la mayoría accionaria.
"Es fácil desarrollar los prototipos y modelos en el laboratorio, pero ni bien los colocas en el agua, empiezan a absorber capital", dijo John Liljelund, director ejecutivo de la firma de energía mareomotriz finlandesa AW-Energy, que acaba de recibir 4,4 millones de dólares de la Unión Europea para desarrollar su concepto de oscilador marino en Portugal.
Actualmente, los ejecutivos de la industria dicen que la energía marina o undimotriz cuesta aproximadamente el doble que la generada por los parques eólicos marinos, que requieren de una inversión de alrededor de 2 a 3 millones de euros por megavatio.
Los paneles solares cuestan de 3 a 4 millones de dólares por megavatio, y la energía solar en base a espejos térmicos unos 5 millones de dólares.
Empresas de servicios
Otras compañías de servicios involucradas en proyectos piloto incluyen a Iberdrola de España, que tiene un pequeño parque undimotriz experimental que usa boyas flotantes llamadas "extractores de energía" cerca de la costa del norte de España.
Iberdrola está examinando emplazamientos para un proyecto de una turbina undimotriz producida por la compañía noruega Hammerfest Strom.
Entre los países que están desarrollando la tecnología además de Gran Bretaña están Portugal, Irlanda, España, Corea del Sur y Estados Unidos: unas 100 compañías están compitiendo por una porción del mercado, pero sólo un puñado de ellas ha puesto a prueba sus prototipos en el océano.
La empresa privada Pelamis se viene dedicando a la energía undimotriz desde 1998, tiene su propia fábrica a gran escala en el puerto de Leith y ve más encargos para la segunda generación en ciernes.
Lafayette dijo que E.ON examinó más de 100 dispositivos desde el 2001 antes de elegir a "Sea Snake" para su segundo proyecto oceánico, una prueba de tres años.
"Ellos tienen un registro demostrable (…) y una orientación comercial y de negocios", indicó.
Un solo "Sea Snake" tiene una capacidad de 750 kilovatios. Para alrededor del 2015, Pelamis espera que cada unidad tenga una capacidad de 20 megavatios, o suficiente para alimentar 30.000 hogares.
Ni Pelamis ni E.ON quisieron profundizar en cuanto al costo de "Sea Snake", pero dijeron que el objetivo es reducirlo al nivel de las granjas eólicas costeras.
"El desafío se centra en llegar a un lugar en el que podamos ser comparados con otras tecnologías de energía renovable (…) Queremos acercarnos a los parques eólicos marinos", dijo Lafayette.
10/10/09
TERRA

