Ya pasaron al menos 70 días desde que el Subsecretario de Pesca y Acuicultura de la Nación presentó, junto a todos los funcionarios del gobierno encabezado por Néstor Kirchner, su renuncia al cargo para el que había sido designado.

Ya pasaron al menos 70 días desde que el Subsecretario de Pesca y Acuicultura de la Nación presentó, junto a todos los funcionarios del gobierno encabezado por Néstor Kirchner, su renuncia al cargo para el que había sido designado.

En el Boletín Oficial 31.300 del martes 11 de diciembre de 2007 fue publicada la aceptación de esa renuncia a través de la Resolución 483/07 firmada por el entonces ministro de Economía de la Nación, Miguel Peirano.

Hasta el cierre de esta columna no existían novedades sobre el nombramiento de Nieto al frente de la cartera pesquera nacional.

La situación de crisis que atraviesa el sector pesquero nacional en su conjunto lo que menos necesita es que desde el más alto nivel político se reproduzcan las inseguridades que viven desde empresarios hasta marineros, fileteros y estibadores.

Los gestos políticos sirven, pero no alcanzan. La presencia de Gerardo Nieto en las diferentes reuniones que los distintos representantes del sector pesquero han tenido con el Secretario de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos de la Nación hablan de un respaldo político y de una seguridad que implicaría que el Subsecretario seguirá en su cargo.

Pero mucha más seguridad ofrecería un decreto ya firmado, similar al que en su oportunidad lo puso al frente de la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura.

La ausencia de firma en la Subsecretaría no puede más que entorpecer trámites, lentificar gestiones, dilatar decisiones e impedir acciones. Todo un panorama que vulnera aún más la precaria situación que atraviesa la actividad.

La ausencia de Gerardo Nieto y del Director de Coordinación Pesquera, Marcelo Santos, en la primera reunión del año del Consejo Federal Pesquero fue un símbolo.

Más aún porque la situación de Marcelo Santos también está un poco “floja de papeles”. Recordemos que su nombramiento tenía un plazo máximo para desembocar en un concurso de antecedentes para ocupar definitivamente el cargo. Luego, y con muchísima demora, fue prorrogado en las mismas condiciones. En estos momentos la situación vuelve a repetirse.

Ya para todos está claro que la crisis se instaló en la pesca. El gobierno nacional se ha comprometido con empresarios y autoridades provinciales en avanzar en una serie de medidas que actúen como paliativo y devuelvan competitividad. Ahora sería bueno que los primeros interlocutores del sector volvieran a tener firma y los papeles en orden para seguir.

Por Tedy Woodley

25/02/08
PESCA & PUERTOS

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