En abril de este año se pescó tan sólo el 10 por ciento que en el mismo mes del 2009, año al que se consideraba el peor de la historia de la pesquería. Quedan pescando 6 de una flota de 90 poteros. El negocio, al dejar de ser rentable, pierde interés para los inversores
En abril de este año se pescó tan sólo el 10 por ciento que en el mismo mes del 2009, año al que se consideraba el peor de la historia de la pesquería. Quedan pescando 6 de una flota de 90 poteros. El negocio, al dejar de ser rentable, pierde interés para los inversores
La pesquería del calamar atraviesa el momento más difícil de los últimos 25 años, ya que las capturas logradas no alcanzan para cubrir los costos de la explotación del recurso y, a consecuencia de ello, varias empresas evalúan levantar sus inversiones luego de los últimos balances negativos registrados.
Las más complicadas son sin dudas las que se dedican exclusivamente a la actividad potera, porque no tienen otra fuente de ingresos por la comercialización de otras especies.
Para comprender la situación vale echar un vistazo a los datos oficiales de las descargas de calamar de los últimos años: en 2007 se capturaron 233.068 toneladas; en 2008 las descargas treparon a 255.531 toneladas, mientras que en el año 2009 apenas se pescaron 71.414 toneladas. Así se consideraba al 2009 como el peor año de la pesca del calamar, pero en abril de 2010 se pescó tan sólo el 10 por ciento de lo capturado el año anterior. Ese ejemplo pone en evidencia la gravedad de la situación para el sector.
El empresario Guillermo Jacob explicó la evolución de la pesquería durante este año: “La captura al sur del 44° S fue mala, en realidad fue pésima, y hasta el momento al norte ha sido igual, el stock bonaerense no apareció y las capturas se han transformado en las peores que se recuerden en la historia de esta pesquería”, dijo, al tiempo de comparar: “Muchísimo peor que durante el año pasado”.
Jacob opinó respecto de las posibles causas de los inhabituales comportamientos de varias de las especies. “Hay problemas de cambios en las condiciones oceanográficas y esto está afectando a todos los recursos, pero en particular, en el caso del calamar parece haber tenido una influencia muy fuerte porque este ha sido el peor de los últimos 25 años en cuanto a capturas”.
“Hay pescando 6 barcos sobre una flota de 90, lo cual da un claro indicio de la situación”, graficó.
REPERCUSIONES SOCIALES
Asimismo, el empresario potero sostuvo que muchas empresas “están complicadas para su sostenimiento con todo el impacto social que ello va a representar. Con este nivel de capturas las empresas están pagando los valores garantizados. Los sindicatos nos están presionando fuertemente para que mejoremos los salarios porque al pagarse sólo los garantizados los trabajadores también tienen ingresos menores que otros años, pero sin capturas no tenemos posibilidad de afrontar aumentos”, razonó.
En tal sentido, aseguró que “la pesca es un negocio y si no hay pesca no hay comercialización, y sin comercialización no hay ingresos para las empresas para pagar mayores sueldos”.
“Las plantas están sin materia prima para reprocesar; por eso esta crisis trae un gran impacto social, no solamente en la rentabilidad económica de las empresas sino las complicaciones con los trabajadores. Lamentablemente este es el panorama y sus perspectivas”, describió el presidente de CAPECA.
PELIGRAN INVERSIONES
Consultado acerca de si con este escenario es posible que varias empresas estén eva-luando dejar el negocio pesquero y levantar sus inversiones, Jacob afirmó: “Categóricamente puedo decir que sí, la situación es mucho más delicada de lo que parece. Es muy difícil seguir sosteniendo balances negativos. Para muchas empresas continuar será complicado, algunas podrán hacerlo, otras no”.
Explicó además que “la dirigencia sindical, especialmente de la gente embarcada, está muy preocupada y eso se traduce en presiones a las empresas para que mejoremos las condiciones salariales y la realidad es que para nosotros acceder a eso es hoy poco menos que imposible. Por lo tanto, estamos es un callejón sin salida”.
“Estamos buscando algún tipo de solución alternativa y si no hay una participación activa del gobierno que frente a un desastre de capturas como los de este año nos dé algún tipo de ayuda, va a ser muy complicado”, opinó.
CIERRE AL SUR DEL 44°S
El Informe Técnico N° 12/10 del INIDEP sobre el “Illex argentinus”, pesquería Sur 44º S, fue presentado la semana pasada en el CFP, organismo que resolvió anticipar el cierre de esa zona.
Se analizaron los datos disponibles de captura, esfuerzo, muestreo biológico y área de operación de las diferentes flotas (poteras y arrastreras) que pescan calamar. Además, se consideraron las capturas efectuadas por toda la flota y la estructura poblacional de la captura.
La captura total estimada hasta el presente es de 35.297 toneladas y se estimó que las capturas efectuadas por las flotas extranjeras de ultramar en el Área Adyacente, al sur de los 44° S, fueron de aproximadamente 10.000 toneladas.
En términos generales la mayor proporción de las capturas recayó sobre el Stock Des-ovante de Verano (SDV) con los mejores rendimientos (10.7 t/día) durante el mes de febrero. A partir de la semana 7, hubo numerosos intentos en toda la región al sur de los 44° S, para localizar el Stock Sud Patagónico (SSP) pero todos ellos resultaron infructuosos.
Considerando la escasa abundancia del SSP, reflejada por las capturas comerciales de todas las flotas, la magnitud de las capturas que ya se efectuaron, y el adelanto de las operaciones de pesca de calamar al norte del 44° S, el INIDEP recomendó el cierre temprano de esta pesquería al sur del paralelo 44° de latitud Sur, lo cual fue aceptado por unanimidad en el Consejo Federal Pesquero.
Por Nelson Saldivia
26/05/10
REVISTA PUERTO

