Un viaje de 43 días por la Antártida, el continente que concentra el 90 % del agua del planeta, donde la paz, la diversidad y la pureza desafían al calentamiento global.

Un viaje de 43 días por la Antártida, el continente que concentra el 90 % del agua del planeta, donde la paz, la diversidad y la pureza desafían al calentamiento global.

Alfredo Barragán dice que Ushuaia y el Beagle son las puertas de entrada a la Antártida. Y que es un privilegio para la Argentina estar tan cerca de ese lugar del mundo que no se parece a ningún otro. Desde Ushuaia, el 22 de enero último, un equipo integrado por él y sus compañeros de grandes hazañas Jorge Iriberri, Jorge Serdá, Federico Barragán, Rubén Tablar, Santiago Roncoroni y Pablo Tórtora partió a bordo del rompehielos de la Armada Almirante Irízar hacia ese lugar del globo que Barragán describe como el único “donde la paz, la solidaridad y la ausencia de armas son una realidad cotidiana y tangible”.

El equipo –que había salido de la Base Aérea de El Palomar en un Hércules C-130 de la Aeronáutica unos días antes– partió con un objetivo que finalmente cumplió: realizar tareas de exploración aplicando técnicas de buceo, kayakismo y montañismo en las zonas de las bases Levingston, Orcadas, Belgrano II, Marambio, Esperanza, Jubany y en el mar de Weddell.

En números, esto fue la expedición Finis Terra: 43 días, 7 hombres, 11.000 kilómetros, 12 bases antárticas, 15.000 fotos y 25 horas de película. Pero en sensaciones, la expedición fue mucho más: “Documentar lo que ocurre en la Antártida es contar que es posible cuidar de la naturaleza en un clima de cooperación internacional. Es el único lugar de la Tierra donde el hombre está siendo responsable. Sin embargo, hasta allí han llegado los efectos del calentamiento global. En sitios donde antes nevaba, ahora apenas llueve, y vimos el retiro de varios glaciares”, cuenta Barragán, expedicionario y documentalista. Concretamente, en zonas que en los mapas figuraban como frentes de glaciar (en las Shetland, por ejemplo), los expedicionarios navegaron tranquilamente.

El plan de su equipo integró oficialmente el Programa Antártico Argentino, “con el objetivo de contribuir a la difusión de la realidad antártica, concientizando y sensibilizando acerca de su situación, su ecosistema y su incidencia en el ecosistema mundial”, explica Barragán. Y cuenta que “la brigada de viejitos piolas” –tienen entre 48 y 60 años– se las arregló muy bien para bucear en las aguas heladas, escalar témpanos flotantes y explorar zonas de grietas más que peligrosas.

Los exploradores de Finis Terra integran el Centro de Actividades Deportivas, Exploración e Investigación (Cadei), una asociación amateur sin fines de lucro que realiza expediciones diversas en pos de difundirlas en beneficio del deporte, la ciencia y la cultura. Hace más de 20 años, Alfredo Barragán realizó una travesía épica en una balsa de troncos –Atlantis– a través del océano Atlántico. También cruzó los Andres en globo y atravesó en kayak el mar de las Antillas, entre otras proezas.

Pero esta vez –cuenta– “sentimos que teníamos la oportunidad de contar y documentar para poder brindar a otros información y conocimiento. Vamos a hacer un audiovisual para que los organismos que nos ayudaron puedan disponer de ese material sobre lo que ocurre en la Antártida”.

El broche de oro de la expedición está reflejado en la tapa de esta edición y en la foto de apertura de esta nota: en un témpano de 40 metros de alto, después de escalar utilizando técnicas de montañismo, los integrantes de Finis Terra desplegaron una bandera argentina. “La emoción fue inevitable”, dice Barragán, que está convencido de que “el hombre de hoy califica de imposible aquello que, simplemente, es difícil”.

Para saber más: cadei@fairweb.com.ar

Curiosidades

Por Theresa Murphy / Planet Syndication

· La Antártida está formada en un 98% por hielo y en un 2% por rocas estériles.

· Si la capa de hielo se derritiera, el nivel del mar subiría, en promedio, 69 metros.

· La Antártida es el único continente que no tiene ninguna zona por debajo del nivel del mar.

· También es el único continente donde no hay reptiles, a pesar de su variada fauna.

· Oficialmente, la Antártida no pertenece a ningún país, a pesar de que posee grandes depósitos de minerales y también petróleo y gas natural.

· Como el hielo no se derrite lo suficiente, en la Antártida hace demasiado frío para patinar sobre el hielo.

· En superficie, la Antártida es más grande que los Estados Unidos.

· Sólo nieva alrededor de seis centímetros por año en la mayoría del territorio.

· Todos los continentes son más anchos en el Norte que en el Sur, con excepción de la Antártida.

· La cumbre más alta del continente antártico es el macizo Vinson, de 5620 metros.

Traducción: Mirta Rosenberg
15/04/07
LA NACION

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