Pese a que algunas informaciones daban como inminente su hundimiento, causando lógica inquietud por el impacto ambiental que causaría en la zona donde se encuentra, el pesquero "Puente América" se mantiene a flote, con fuego en su interior y derivando mar adentro, seguido de cerca para evaluar la situación constantemente por el guardacostas GC 28 Derbes, de Prefectura Naval.
Pese a que algunas informaciones daban como inminente su hundimiento, causando lógica inquietud por el impacto ambiental que causaría en la zona donde se encuentra, el pesquero "Puente América" se mantiene a flote, con fuego en su interior y derivando mar adentro, seguido de cerca para evaluar la situación constantemente por el guardacostas GC 28 Derbes, de Prefectura Naval.
Según las últimas informaciones obtenidas en la tarde de ayer, el pesquero siniestrado sigue consumiendo el combustible que tenía a bordo, por lo que se señaló que "si bien es lógica la preocupación por el impacto ambiental que provocaría su hundimiento, ya no es tanto ni el gas oil ni el aceite que contenía al momento de tomar fuego".
Pese a ello, el prefecto Montiel señaló que hoy por la mañana se realizará un "acercamiento aéreo a la embarcación con un grupo de Protección Ambiental de la misma Prefectura, el que evaluará las condiciones de la embarcación y los potenciales peligros", asegurando también que "el "Puente América" continúa ardiendo, bajo una densa columna de humo negro –lo que hace presumir que es el combustible el que arde ahora- y se mantiene a la deriva a unas 150 millas de Puerto Deseado".
Si bien se apuntó que la cantidad real de combustible que tendría ahora el pesquero debe ser mucho menor a lo que se informó oportunamente, por efectos del fuego, y como la mayor parte de ese combustible es gas oil -elemento muy liviano y por ello fácilmente dispersable-, la inquietud sobre el impacto ambiental sigue latente. Teniendo en cuenta también los elementos de frío que contiene el navío, lo que derivó en esta inspección de la propia Prefectura, que hoy por la tarde tendría una primera evaluación.
En tanto, mientras el pesquero deriva alejándose de la costa –el fuego comenzó cuando se encontraba a unas 109 millas y ahora se ubica a 150 de Puerto Deseado- con el mismo grado de escora, el seguimiento se mantiene teniendo como única novedad circunstancial, los cambios climáticos lógicos y propios de la ubicación, con una constante visualización de los hombres de Prefectura a bordo del guardacostas Derbes.
30/01/07
CRÓNICA
