El ingreso a los puertos por la ruta 10 es un atolladero de camiones y autos (San Lorenzo – Santa Fe)

El ingreso a los puertos por la ruta 10 es un atolladero de camiones y autos (San Lorenzo – Santa Fe)

El tramo de la ruta provincial Nº 10 que une la autopista con la ruta 11, uno de los accesos a los más importantes puertos privados del cordón, es un pandemonio la mayor parte del año. Allí se circula con total normalidad por las banquinas y hasta en un sector se utiliza la cuneta para poder sortear los congestionamientos de camiones. Las entidades empresarias de la zona consideran imperioso el ensanchamiento de la calzada.

El tramo de la ruta provincial Nº 10 que une la autopista con la ruta 11, uno de los accesos a los más importantes puertos privados del cordón, es un pandemonio la mayor parte del año. Allí se circula con total normalidad por las banquinas y hasta en un sector se utiliza la cuneta para poder sortear los congestionamientos de camiones. Las entidades empresarias de la zona consideran imperioso el ensanchamiento de la calzada.

Se trata de un tramo de unos 1.700 metros donde desemboca el tránsito de cargas que llega tanto por la autopista como por el camino de La Cremería desde la A-012, para llegar fundamentalmente al complejo portuario ubicado en Timbúes y Puerto San Martín, y también al circuito norte de San Lorenzo.

En épocas en que la cosecha llega a los puertos es muy común ver ese tramo de la ruta 10 totalmente colapsado. Pero también resulta casi normal la circulación por la banquina, que los vehículos livianos usan, en la medida en que no haya camiones detenidos, para no quedar atascados en colas que a veces se prolongan durante todo el día.

Además, y si las condiciones del tiempo lo permiten, también se utiliza en un tramo la cuneta para circular, como una verdadera postal del contrasentido que significa no adecuar este tramo del acceso, al volumen de cargas que llegan y al dinero que ingresa a partir de la exportación de granos, aceites y subproductos.

Este hecho, que resulta tan irregular como habitual en este sector, implica además un peligro para quienes transitan esa zona, ya que tienen que moverse muchas veces esquivando pozos y camiones.

Ante la posibilidad del aumento en el precio de la soja, a partir de que China levantara la restricción, y luego del anuncio de la presidenta Cristina Fernández de liberar un cupo para la exportación de un millón de toneladas de maíz, se especula con el aumento de la llegada de granos en camiones, y existe preocupación por el estado de ese acceso.

Ante reiterados reclamos sobre los inconvenientes en ese sector, la actual concesionaria de la autopista Brigadier López, que tiene a su cargo el mantenimiento de ese tramo, comenzó a trabajar en el arreglo de las banquinas que en la práctica son utilizadas como un virtual ensanchamiento de la traza.

Tanto desde la Cámara de Comercio de San Lorenzo como de las empresas cerealeras se ha señalado en más de una oportunidad la imperiosa necesidad de realizar los trabajos correspondientes en ese sector, que no son otra cosa que obras complementarias y —aseguran—no representan una megainversión.

El planteo concreto es la duplicación de la traza de ese tramo de la ruta 10 entre la autopista Rosario-Santa Fe y la ruta nacional Nº 11, de manera tal que el espacio que hoy es utilizado como banquina se parte de la calzada que pasaría a tener cuatro carriles, dos de ida y dos de vuelta.

La otra obra solicitada es la continuidad de unos 1.400 metros de la ruta a la vera del arroyo San Lorenzo, hasta calle Díaz Vélez, conformando la avenida Silvestre Begnis. De esta manera se evitaría que los camiones que van a la zona norte de San Lorenzo tengan que transitar en medio de barriadas densamente pobladas, con el peligro que significa para la gente, y también contribuiría a la seguridad de los camioneros.

Según estimaciones que obran en poder de los empresarios, la pavimentación de las banquinas implicaría una inversión de 2 millones de pesos, mientras que la continuidad de la ruta y el acondicionamiento de los ingresos al circuito norte de San Lorenzo podría demandar unos 7,5 millones.

Lo cierto es que a pesar de que el sector empresario ha manifestado la voluntad de adelantar impuestos para financiar una serie de obras consideradas fundamentales para la situación del tránsito, entre las cuales se encuentran estos trabajos, todavía no hay un anuncio oficial ni una gestión de las autoridades en ese sentido.

Mientras tanto, las banquinas hacen las veces de trazas, las cunetas reemplazan a las banquinas y los conductores siguen agotando el ingenio para tratar de circular por donde hace rato ya no se puede.

18/10/10
LA CAPITAL (Rosario)

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