Se abre un panorama de crecientes problemas para satisfacer las necesidades de alimentos en el orden global. Una simple estimación de datos deja ver las posibilidades que ofrece el cultivo de los peces, ya que en la actualidad el consumo mundial de pescado alcanza a 114 millones de toneladas.
Se abre un panorama de crecientes problemas para satisfacer las necesidades de alimentos en el orden global. Una simple estimación de datos deja ver las posibilidades que ofrece el cultivo de los peces, ya que en la actualidad el consumo mundial de pescado alcanza a 114 millones de toneladas.
La necesidad de elevar la producción de alimentos se funda en el ritmo de aumento de la población mundial, de manera que la proyección de las cifras actuales permite pronosticar que serán 9000 millones los habitantes del planeta para la mitad del siglo en curso.
El logro deseable de mayor volumen de alimentos tiene que someterse a ciertas condiciones: que los programas de producción favorezcan la calidad de los nutrientes mediante tecnologías innovadoras. Implica, también, el diseño de estrategias que permitan mejor producción en calidad y cantidad con una significativa reducción de daño ambiental. En este cuadro, la mejor solución reside en promover la producción vegetal y animal que se desarrolla en el agua. En otras palabras, la acuicultura es una propuesta promisoria.
Esa fue la conclusión más significativa en un simposio que tuvo lugar en Lexington, Kentucky, al que concurrieron expertos líderes de la "generación verde", convocados para aportar proyectos creativos para el campo de la alimentación.
Una de las metas por alcanzar en el encuentro se vinculó con el aumento de la producción agrícola, a través de mejores recursos técnicos aplicados a una vigorosa expansión de las superficies cultivadas. La gran dificultad de ese proyecto es que por las necesidades de la población mundial prevista, requeriría acrecentar en un 50 por ciento las tierras que hoy se explotan, lo que no se estimó factible. La cuestión consecuente fue pensar en otras fuentes de alimentación de expansión posible. En el momento actual, el 65 por ciento de las proteínas son de origen vegetal, algo menos de un 30 son de origen animal y la pesca sólo ofrece un 7 por ciento, cifra que movió a considerar que ahí reside una fuente apta para proveer las proteínas faltantes. El obstáculo conocido es que la captura de peces de mar o de río está llegando a un límite de agotamiento. La solución posible, en cambio, la puede dar la acuicultura, que admite un amplio camino de expansión, desarrollado especialmente en Asia con verdadero éxito.
La acuicultura podría duplicar esa producción y aportaría un 62 por ciento de la proteína faltante en el mundo. Es una propuesta a la que nuestro país puede contribuir a con beneficio para todos.
15/08/11
LA NACION
