El cazador de imágenes que dejó la vida en el lugar que más amaba

El cazador de imágenes que dejó la vida en el lugar que más amaba

Alberto Patrián tenía una captura fotográfica emblemática: la cola de una ballena asomando sobre el mar. Esa fue una de sus imágenes artísticas que recorrieron el mundo.

Alberto Patrián tenía una captura fotográfica emblemática: la cola de una ballena asomando sobre el mar. Esa fue una de sus imágenes artísticas que recorrieron el mundo.

Estaba radicado en Puerto Madryn, donde fue homenajeado por la municipalidad en reconocimiento a su trayectoria y su aporte para promocionar destinos turísticos de la provincia.

Fue fotógrafo ambientalista de la Patagonia y sobre todo de la fauna de Península Valdés durante 25 años, un lugar que amaba. Durante su trayectoria colaboró con la biblioteca del Museo de Historia Natural de Nueva York y del Science Museum de Long Island. En el escenario argentino sus imágenes se mostraron en las Secretarías de Turismo de la Nación, de Santa Cruz y Chubut. Publicó diversos trabajos en medios gráficos nacionales e internacionales, entre ellos, Clarín.

Las orcas y las ballenas fueron un símbolo de su trabajo. Pero también retrató la majestuosidad de Los Glaciares y el Cerro Fitz Roy en Santa Cruz. Editó dos libros, Patagonia, tierra de aventuras (2005) y Comarca Península Valdés (2007). Tenía 52 años. Y murió trágicamente abrazado a su pasión: fotografiando ballenas en la paradisíaca geografía de Puerto Pirámide.

04/10/09
CLARIN

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