Temen que la actividad de la flota fresquera y costera afecte la sustentabilidad del recurso, clave para la economía de las pequeñas embarcaciones que componen el sector. Menor volumen de captura en los primeros meses del año.
Temen que la actividad de la flota fresquera y costera afecte la sustentabilidad del recurso, clave para la economía de las pequeñas embarcaciones que componen el sector. Menor volumen de captura en los primeros meses del año.
Preocupados por el futuro biológico de la corvina y por lo tanto, buena parte de sus ingresos, desde la Sociedad de Patrones Pescadores buscan alertar a las autoridades.
La entidad pidió en los últimos días la intervención del Consejo Federal Pesquero, la Comisión Técnica Mixta del Frente Marítimo y la Subsecretaría de Asuntos Agrarios.
Particularmente muestran inquietud por el vuelco de la flota mayor, tanto fresquera como costera, hacia el recurso en la zona norte de la provincia de Buenos Aires.
La zona marítima en cuestión se extiende entre Punta Rasa y el paralelo 37º, entre las cinco y doce millas de la costa, donde a partir de la Resolución 18 de la ex Subsecretaría de Pesca bonaerense pueden operar barcos de hasta 28 metros de eslora.
Bajo presión
Según entiende el presidente de Patrones, Luis Ignoto, las embarcaciones de rada/ría que representa sufren las consecuencias de esta medida.
Entre otras cuestiones señaló que los barcos de mayor porte aumentan la presión pesquera sobre la especie y saturan el mercado, recortando los alcances de la zafra que habitualmente para el sector tiene lugar entre junio y septiembre en la Bahía de Sanborombón (área fluvial).
Los pescadores reclaman en este sentido que los responsables analicen el escenario y tomen “medidas de contención”; sobre todo a partir del efecto domino que genera la menor disponibilidad de merluza hubbsi.
Descargas y exportación
De cualquier manera, la estadística oficial marca que los desembarques de corvina rubia registrados en lo que va del año fueron significativamente menores en relación 2007.
Hasta el 17 de marzo, se descargaron 1.310 toneladas, un 69 por ciento menos que en el mismo período del año pasado. De ese total, 1.227 toneladas le correspondió a los costeros.
Una vez en tierra, la otra discusión que rodea a la especie es el escaso valor agregado que recibe antes de ser exportada a países como China, Nigeria o Camerún.
De acuerdo a la Subsecretaría de Pesca de la Nación, durante 2007 la industria envió 30.755 toneladas, de las cuales 28.544 fueron productos enteros congelados.
Un sólo dato ilustra el potencial dilapidado: la tonelada de corvina congelada entera tuvo un precio promedio de 760 dólares; mientras que la tonelada de filetes congelados sin piel y poca espina, 2.737 dólares.
25/03/08
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