En una conferencia de prensa brindada en la sala San Martín del municipio local donde participó además el intendente Luis Ampuero, los arqueólogos Daniel Schavelzon, Mónica Carminatti, Guillermo Páez y Patricia Frazzi dieron a conocer un importante hallazgo consistente en nada menos que restos de "la única construcción española de piedra levantada en la costa de la Argentina donde se cobijaron tres generaciones".
En una conferencia de prensa brindada en la sala San Martín del municipio local donde participó además el intendente Luis Ampuero, los arqueólogos Daniel Schavelzon, Mónica Carminatti, Guillermo Páez y Patricia Frazzi dieron a conocer un importante hallazgo consistente en nada menos que restos de "la única construcción española de piedra levantada en la costa de la Argentina donde se cobijaron tres generaciones".
Puerto Deseado, (C).- El hallazgo, según explicaron, está enmarcado en lo que se dio a llamar la tercera campaña área fundacional de Puerto Deseado realizada sobre cimientos de lo que fueron los primeros asentamientos.
"Fue una campaña muy rica no solo por los descubrimientos sino porque tuvimos la posibilidad de ver que estamos trabajando en un lugar de muros y cimientos donde convergieron primero los españoles de la Real Compañía Marítima, luego los colonos del Capitán Oneto y los Tehuelches porque se ha encontrado material indígena", detalló Mónica Carminatti.
Para la arqueóloga, el hallazgo de los cimientos y el material que será puesto al resguardo del museo municipal "establece un lazo con el pasado más antiguo del siglo XVIII que nos permite entender mejor la historia de la región".
"Elementos de porcelana, botellas, hilos y botones conforman parte de lo que se encontró, por eso nos vamos más que satisfechos de haber realizado la campaña, y ojalá volvamos pronto para que esto pueda tener continuidad en el futuro", resumió.
Por su parte, el mandatario municipal Luis Ampuero agradeció la labor llevada adelante por los científicos indicando que "descubrimientos de estas características nos van a permitir crecer como pueblo con identidad propia y apostar al turismo mostrando parte de lo que fuimos".
"Somos concientes de que el trabajo de esta obra donde están trabajando los arqueólogos no va a concluir en mi mandato, pero tomo el compromiso de ayudar en lo que se pueda", destacó por último Ampuero.
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Los restos de un fuerte español revelan nuevos datos de historia de la Patagonia
1 de febrero de 2008, 11:39 AM
Buenos Aires, 1 feb (EFE).- El hallazgo de los restos de una fortificación en piedra que a finales del siglo XVIII cobijó a la Real Compañía Marítima de España en la Patagonia argentina ha permitido revelar nuevos datos sobre la historia de la región, según expertos consultados por Efe.
Los restos de la fortificación, los primeros de este tipo descubiertos en la Patagonia, fueron descubiertos por un grupo de arqueólogos argentinos en la ciudad de Puerto Deseado, en la sureña provincia de Santa Cruz, a 2.900 kilómetros de Buenos Aires, a la vera de una ría que desemboca en el Atlántico.
"El hallazgo de esta población española asentada en el siglo XVIII demuestra que la historia de este lugar es mucho más antigua de lo que la gente piensa", destacó hoy a Efe el director del proyecto de investigación, Daniel Schaavelzon, titular del Centro de Arqueología Urbana de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Buenos Aires.
El fuerte fue construido en 1790 por la Real Compañía Marítima de Carlos IV, institución integrada por la Corona de España y particulares con el objetivo de pescar y extraer aceite de lobos marinos y ballenas y enviar esos productos a España.
El lugar fue abandonado en 1807 porque "la actividad ya no era rentable, las condiciones climáticas eran bastante desfavorables y los españoles sufrían los ataques de la Armada inglesa", explicó la arqueóloga Mónica Carminatti, integrante del equipo de investigadores.
En 1883 el capitán Antonio Oneto comanda una expedición al lugar y decide establecer allí una población, reutilizando las ruinas del fuerte español, lo que se considera como la fundación de Puerto Deseado.
Sin embargo, ninguno de los restos de los dos asentamientos estaban a la vista y los investigadores comenzaron a trabajar en 2005 sobre lo que apenas eran "piedras asomando en el césped".
"Nuestro trabajo prosiguió en 2006 hasta que la última campaña, que acaba de concluir, logramos que el frente de la fortificación española quedara a la vista", señaló Schaavelzon.
Lo descubierto hasta el momento -aún hay parte bajo tierra- tiene una dimensión de 45 por 25 metros y ha permitido a los investigadores rescatar numerosos objetos, como tinajas de aceite, botones militares, zapatos de cuero, platos de cerámicas y hasta porrones de cerveza y ginebra.
"Se ve que el alcohol no faltaba", acotó el director del equipo, que destacó además las peculiaridades del sistema de construcción de los españoles.
"Como el fuerte está al pie de un farallón de pórfido enorme, de más de treinta metros de altura, cayeron piedras enormes, algunas de más de dos metros, y utilizaron esas piedras para hacer los cimientos. Son realmente grandes, no sabemos cómo hicieron para moverlas. El resto es todo piedra tallada, pero de menor tamaño", apuntó.
"Puerto Deseado casi no tenía patrimonio histórico visible. Este hallazgo es interesante para la identidad y la memoria de la gente, que empieza a ver que su historia es de verdad, está en las piedras. Además, se genera un lugar turístico interesante, lo cual es importante ante la falta de trabajo en la zona, y además es un sitio de una belleza excepcional", destacó Schaavelzon.
El equipo de investigadores regresará a la zona antes de finales de este año para continuar con su labor, pero ya tiene en mente otro desafío: hallar el sitio donde la Real Compañía levantó su factoría.
Una posibilidad es la isla Pingüino, a unos 20 kilómetros de las costas de Puerto Deseado y hoy "reino" de los pingüinos de penacho amarillo, otrora territorio visitado por los cazadores de focas.
"Queremos trabajar en el lugar, pero si hay una vinculación o no con los españoles es algo que tendremos que demostrar. Toda esta zona era un área frecuentada por capitanes de barcos del norte europeo, que tenían otro sistema en los que particulares, por su propio riesgo, venían a las islas a cazar y extraer aceite para vender, en vez de tener un asentamiento estable como lo hacía España", explicó Schaavelzon.
04/02/08
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