Derrames de hidrocarburos siguen afectando recursos naturales de la Región (La Plata)

La presencia en estos días de una gran mancha de hidrocarburos en el Canal Este denunciada por una organización no gubernamental que, a su vez, requirió actuaciones del Gobierno en el sentido de que, eventualmente, se sancione a la destilería de YPF a la que sindica como presunta responsable del derrame -alternativa que la empresa negó expresamente- vuelve a darle vigencia al irresuelto problema de la contaminación ambiental en nuestra zona.

La presencia en estos días de una gran mancha de hidrocarburos en el Canal Este denunciada por una organización no gubernamental que, a su vez, requirió actuaciones del Gobierno en el sentido de que, eventualmente, se sancione a la destilería de YPF a la que sindica como presunta responsable del derrame -alternativa que la empresa negó expresamente- vuelve a darle vigencia al irresuelto problema de la contaminación ambiental en nuestra zona.

Pero también esta situación reclama, como en tantas oportunidades anteriores a lo largo de muchos años, la profundización de investigaciones tendientes a determinar e identificar, con total claridad, cuáles son las fuentes emisoras de estos restos de combustibles, causantes de muy graves consecuencias para el medio ambiente.

De acuerdo a lo informado por la ONG, el derrame se habría producido en el canal lindante a la avenida 60, aguas abajo, desde la zona donde está ubicado el Tiro Federal hasta la rotonda "René Favaloro". La entidad ambientalista lo detectó a partir de la denuncia de un particular y ahora sus integrantes reclaman ante la policía ecológica la más perentoria de las intervenciones, requiriéndose también que se obligue al causante del efluente que realice los trabajos indicados en estos casos.

La entidad también reseñó que hace dos años se había solicitado a organismos provinciales la realización de estudios de aguas del canal, que dieron como resultado la presencia de altos niveles de hidrocarburos, en una situación que infringe expresas disposiciones legales.

Frente a éste y otros casos de degradación comprobados, la conclusión no es difícil. Resulta indispensable que se tomen medidas para fiscalizar las actividades que se desarrollan en las zonas del polo petroquímico, del Puerto y del Delta locales, de manera tal de evitar que sucesos como estos se sigan produciendo, tal como se ha señalado en forma insistente desde esta columna.

Seguramente que nadie puede ni desea bregar por la interrupción de emprendimientos industriales, que son indispensables para el desenvolvimiento económico. Pero, al margen de los accidentes que han ocurrido y ocurren en todo el mundo, existen maneras y maneras de hacer las cosas y precauciones tendientes a disminuir percances que parecen estar ocurriendo demasiado frecuentemente.

El patrimonio natural de las aguas y costas interiores, así como de las cercanas al Puerto, es sumamente valioso. Y está, inclusive, aún inexplotado en toda su potencialidad como recurso turístico.

Lo que debe decirse, al ver la realidad de nuestra zona, es que nada impide que puedan convivir un polo petroquímico y un puerto de hidrocarburos con un lugar que, desde hace muchas décadas, ofrece variadas actividades recreativas. Pero para ello hace falta sumar el esfuerzo y la comprensión de los diversos sectores allí instalados, fijándose objetivos comunes que apunten al mejor aprovechamiento -y no a la extinción- de las enormes posibilidades existentes.

17/12/09
EL DÍA

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