De los Santos advirtió que colapsarán los servicios con el ingreso de buques chinos

De los Santos advirtió que colapsarán los servicios con el ingreso de buques chinos

Sostuvo que poco se defiende a la flota nacional abriéndole los puertos a quienes compiten deslealmente con las empresas argentinas. Dijo que esa flota extranjera afectará, aún más, los mercados y que pone en riesgo otras especies además del calamar.

Sostuvo que poco se defiende a la flota nacional abriéndole los puertos a quienes compiten deslealmente con las empresas argentinas. Dijo que esa flota extranjera afectará, aún más, los mercados y que pone en riesgo otras especies además del calamar.

El empresario pesquero Guillermo de los Santos reiteró sus advertencias respecto de las consecuencias negativas que considera provocará en varios frentes, el ingreso a puertos nacionales de buques de bandera china que habitualmente faenan en la milla 201 en el límite con la Zona Económica Exclusiva Argentina. El titular de la Cámara de Armadores de Poteros Argentinos cuestionó la medida, al indicar que al sector empresario no le fue requerida su opinión sobre los efectos que traerá aparejada esa política portuaria.

“Los perjudicados con el ingreso de los barcos chinos a descargar en puertos argentinos, en todos los sentidos somos todos los armadores argentinos de barcos poteros y que no se nos considero desde las autoridades de pesca para compensarnos con nada los perjuicios que irremediablemente vamos a padecer, no sólo por la sobrepesca y mayor captura que van a tener con el apoyo logístico de nuestros puertos los barcos chinos, produciendo una sobreoferta de producto, sino que también por la muy posible demora operativa en los puertos cuando entremos a descargar por tener los sitios de amarre ocupados por estos barcos extranjeros”, afirmó en forma categórica.

El sector sostiene que la flota potera será perjudicada con el ingreso de pesqueros chinos porque se permitirá que haya mayor oferta de calamar en el mercado internacional a precios muy bajos para los costos de las firmas de Argentina. “Hay grandes diferencias entre nuestros costos y los que tienen los chinos para un mercado internacional que es el mismo”, dijo. Analizando los sueldos se presenta el siguiente contraste: “Pagamos a un marinero de planta 15 veces más por su sueldo mensual que lo que le pagan los chinos; un monto de remuneración que no creo que apruebe la OIT; y eso sin considerar el incremento por las cargas sociales”, opinó.

Al trazar una comparación afirmó que “no pagan impuestos, tasa de extracción, habilitaciones sanitarias, anticipo a las ganancias y mucho menos retenciones a sus exportaciones, cosa que nosotros sí, y si no lo hacemos dentro de un plazo o en algunos casos de modo anticipado (sin declaración jurada automática), somos suspendidos o no podemos exportar nuestras capturas y no podemos seguir pescando, limitando así el trabajo de los barcos de bandera”.

“NO SOMOS MISERABLES”
De los Santos no se calló nada y desafió: “Nosotros, los armadores argentinos no tenemos una actitud miserable como se nos ha calificado por no ir a pescar afuera de las 200 millas, realmente necesitamos ayuda para poder competir con esta flota. Tenemos toda la voluntad de salir a pescar afuera de las 200 millas pero necesitamos tener condiciones de igualdad con los ‘Cascos Blancos’”, ironizó. “Vamos a necesitar que el Estado argentino nos facilite a nosotros las cosas tratando de igualarnos competitivamente con las flotas foráneas”, reclamó al tiempo de sugerir que se deben “sacar las retenciones a la exportación, tasas extractivas y otros impuestos distorsivos e injustos es una necesidad imperiosa para que realicemos la pesca afuera de las 200 con los barcos de bandera nacional. Disminuir esa situación del alto costo argentino y mitigar el dumping que padecemos es sumamente necesario”.

“Sin lugar a dudas en estas condiciones actuales terminamos compitiendo los empresarios argentinos, solos, contra el estado chino dado que en todas las empresas chinas hay un porcentaje accionario importante que pertenece al gobierno”, explicó el empresario, “siendo China uno de los mayores mercados, no tenemos ninguna posibilidad de entrar. Es indiscutible la situación de dumping producida por la oferta China respecto de las empresas argentinas para un mismo mercado globalizado de calamar”, insistió.

“LOS PUERTOS NO ESTÁN PREPARADOS”
Asimismo, reveló que actualmente se encuentran con las gradas de los diques secos ocupadas teniendo muchos armadores que esperar a iniciar su campaña de pesca por no poder realizar la inspección obligatoria de la PNA. “Varios armadores tenemos en estos momentos ese problema no tenemos fecha para el dique seco. No entiendo de qué falta de trabajo para la reparación naval me hablan. Sabemos que la ganancia que van a tener con estos barcos chinos va a ser mayor que la que tienen con los barcos argentinos”, razonó.

“Que se tenga presente que cuando un barco argentino pesca menos por no poder hacer su dique seco en tiempo o porque no puede operar porque el muelle esta ocupado, el resultado es que trabaja menos en tareas de pesca y por consiguiente pesca menos y paga menos retenciones a la exportación con un perjuicio directo para la recaudación del gobierno argentino”, sostuvo.

Recordó que en el 2007, sólo con la excepcional gran captura de calamar de los barcos nacionales, colapsaron casi todos los servicios de logística, grúas, camiones y contenedores con los consiguientes aumentos de costos. “Lo vamos a pagar todos los actores de los distintos puertos donde operen estos barcos extranjeros que vendrán a descargar porque los puertos no están preparados para esa atención y colapsarán”, presagió.

“Que no me digan que van a ser sólo dos o tres barcos los que van a entrar, como escuche por ahí… vamos. Una ver que abrís la tranquera no se sabe cuántos querrán recalar en puertos argentinos. “Prevemos –agregó el presidente de CAPA– que también vamos a tener inconvenientes con la estiba. Algunas empresas de servicios y cooperativas, en su afán de ‘colaborar con la flota argentina’ han anticipado que le van a cobrar en dólares a los chinos lo que a los nacionales nos cobran en pesos. Y yo te digo que lo que va a provocar esto es que la oferta del servicio de estiba a los barcos argentinos disminuya”, pronosticó.

Los estibadores después de trabajar en la descarga de un barco chino, “cansados y con plata en los bolsillos no se van a presentar en la parada” y por lo tanto va a faltar gente para efectuar las descargas. Y, las empresas entre ofrecer un mismo servicio a un buque chino y obtener una renta mayor que con un buque nacional, “es de esperar que prefieran atender a los barcos extranjeros”, estimó.

SOBREPESCA
La iniciativa del gobierno de llevar adelante este acuerdo con China no incluyó consenso con el sector empresario pesquero. “Jamás fuimos consultados”, criticó al tiempo de razonar que “si por un lado la Argentina adhiere a través de la Convención Marítima Internacional para desalentar la pesca ilegal no declarada y no regulada en altamar (INDNR), y por otro lado, tenemos un convenio bilateral con China como este, donde ofreciendo el apoyo logístico desde nuestros puertos se está alentando, hay cuanto menos, una contradicción con este convenio”, reflexionó.

Asimismo, Guillermo De los Santos alertó sobre potenciales consecuencias negativas en otras especies debido a la sobrepesca que puede realizar esta flota compuesta por más de 300 barcos, entre jiggers y trawlers, por la relación trófica que existe entre especies del mismo caladero. “Las empresas del sector potero argentino cumplen con todas las medidas de manejo para la pesquería, que nos exige y controla la Autoridad de Aplicación, en función de la mejor información disponible que es la que provee el INIDEP, a los efectos de lograr la conservación del recurso”.

“El ‘Illex Argentinus’ es transzonal y también se pesca afuera de la milla 201, y como es el mismo se deberían aplicar allí a esos barcos las mismas medidas de ordenamiento pesquero que se aplican dentro y si esa biomasa es sobrepescada irrestrictamente afuera, puede afectar, por la relación trófica, a otras especies que están dentro de la Zona Económica Exclusiva. Esto se analizó en las últimas sesiones del comité de pesca de la FAO, considerando que es esto lo que deben aplicar los países ribereños para proteger la sustentabilidad de sus recursos”.

La sobrepesca del calamar afuera de la 201, además de afectar los mercados internacionales por la sobreoferta, afectaría también a la biomasa “porque esos barcos no tienen la obligación de cumplir con las medidas de ordenación pesquera que se exigen a los barcos argentinos dentro de la ZEE”, precisó De los Santos. “Afuera son mas de 300 barcos solamente los chinos, más los coreanos y taiwaneses que suman otro tanto. Dentro, somos ahora menos de 85 barcos, dado que varios armadores se fundieron y sus barcos, después de más de dos años de abandono son irrecuperables”, describió el titular de CAPA. “En el acuerdo bilateral no se les exige a estos barcos cumplir las normas que regulan la pesquería en nuestra ZEE, esto debe ser porque el Estado chino nunca adhirió internacionalmente a convenios de pesca responsable; lamentablemente, quedó soslayado que el Estado argentino sí lo ha hecho y lo hace”, añadió.

DESVESTIR UN SANTO PARA VESTIR OTRO
“No hay ningún armador argentino interesado en ir a pescar en aguas cercanas a la costa de China, no es entendible la bilateralidad y como ya dije nunca nos consultaron nada”, ratificó el presidente de la cámara de poteros. “Creo que ha sido una medida que poco defiende el interés de las pesquerías a nivel nacional, abriéndole los puertos a quienes compiten deslealmente con nuestras propias empresas”, cuestionó el empresario.

Por otro lado, recordó que la Administración Portuaria de Comodoro Rivadavia había ofrecido a CAPA, en noviembre de 2009, alentar el ingreso de poteros a ese puerto ofreciendo ventajas de costos portuarios. “Por nuestro lado se había tomado el compromiso de descargar algunos buques allí en el afán de colaborar, pero tuvimos poca suerte con las capturas; sólo pudimos pescar sobre el desovante de verano en febrero, luego se cortó y volvimos a los puertos de amarre parando la flota sin poder completar los barcos. Esa iniciativa de la Administración del Puerto de Comodoro fue muy importante y creo que vale la pena ponerla de relieve”, dijo.

“No nos olvidemos que la disminución de trabajo en los puertos del Sur, (Madryn y Deseado) sobrevino cuando dejaron de operar los barcos poteros como consecuencia de la falta de mercado y ese mercado desapareció para nuestras empresas como consecuencia de la sobrepesca de los barcos que operan en la milla 201”, afirmó al indicar que existen opciones para reactivar la actividad de determinados puertos sin necesidad de alentar la llegada de flotas extranjeras que beneficiaría algunos servicios portuarios, pero sin que se haya dimensionado el perjuicio sobre la industria pesquera nacional.
Por Nelson Saldivia / Fotos de Diego Izquierdo

29/11/10
REVISTA PUERTO

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